Cultura|s

La era de ‘Dawson crece’

ANTIVIRALES

La actualidad cultural deja detalles que nunca se contagiarán en las redes, compartirlos mejora la conversación

'Dawson crece' 

'Dawson crece' 

Archivo

La muerte prematura de James Van der Beek hace unos días ha llevado a muchos a recordar la serie que lo hizo famoso, Dawson crece, que se emitió de 1998 a 2003, en una era propicia para los teledramas adolescentes. Como se hizo patente justo hace unos meses, cuando se organizó una lectura dramatizada de guiones de la serie para recaudar fondos para el tratamiento de Van der Beek, que padecía cáncer de colon, una cosa que marcaba la diferencia entre Dawson y otras series de la época es la cantidad de actores que debutaron allí y más tarde han tenido carreras exitosas. Michelle Williams, Joshua Jackson, Katie Holmes y Busy Phillips se dieron a conocer haciendo de adolescentes en la serie de Kevin Williamson. Por entonces, Williamson manejaba el entretenimiento juvenil, puesto que también él fue el creador de las sagas Scream y Sé lo que hicisteis el último verano. Aunque Dawson carecía del elemento de terror de las otras dos, compartía un elemento fundamental del universo de Williamson, una especie de metarreferencialidad llena de guiños al género de película con adolescentes que definiría muchos productos de la década posterior.


NAVEGAR ES NECESARIO (Y LOS LIBROS TAMBIÉN)

De todos los países que mencionó Bad Bunny en su actuación en la Superbowl se podrían encontrar títulos en Librerío de la Plata, el local de Sabadell que regentan, todavía, Cecilia Picún y Miguel Sánchez Laguna, una librería especializada en Latinoamérica que en sus 13 años de vida se ha convertido en un centro cultural imprescindible en el Vallès. El mes que viene cerrará, y no porque no les vaya bien o porque quieran sino porque la propietaria del inmueble no les da otra opción. Comunicó que no renovaba el alquiler por burofax y no está abierta a negociar. El sábado pasado, justo el día en que cumplían 13 años, montaron un fiestón en Librerío. Clientes y amigos abarrotaron el lugar desde las 10.00 hasta las 20.30. Se lloró, se rio, se leyó poesía y se gastó. Un habitual se llevó 35 libros y no fueron pocos los que salían con ocho o hasta diez títulos en las manos. Una lectora pidió a Picún: “elígeme veinte”, La prescripción hiperpersonalizada ha sido un fuerte de Librerío durante estos 13 años. Todos los títulos que se vendieron ese día llevaban un sello especial creado para la ocasión, que representa un barquito con la frase: “Navigare necesse est”.

Kleber Mendonca Filho
Kleber Mendonca FilhoAFP

CRÍTICOS ANTES QUE DIRECTORES

Kleber Mendonça Filho, el director de El agente secreto, que se estrena esta semana, pertenece a esa estirpe de realizadores, como Godard, Truffaut, Peter Bogdanovich o Fernando Trueba, que hicieron crítica antes que cine. De hecho la amistad que le une al protagonista de su película, Wagner Moura, empezó en Cannes en el 2005, cuando Mendonça Filho iba al festival como periodista, entrevistó al actor y se hicieron amigos, en parte porque los dos son del noroeste del país (el director, de Recife, y el actor, de Salvador de Bahía) y se dedicaron a criticar los cineastas de Sao Paulo y Rio de Janeiro. Como crítico, Mendonça Filho era duro con “los directores de clase alta que hacen películas sobre el abre y la violencia en las favelas”, dijo en una entrevista reciente en The New Yorker. Según el director: “era evidente que no sabían de qué hablaban”.

¿TEATRO CON 'TELEPROMPTER'?

Hace unas semanas hablábamos por aquí del Drácula que está en cartelera en el West End de Londres en el que la actriz Cynthia Erivo, hiperfamosa ahora por ser la Elphaba de Wicked en el cine, interpreta los 23 papeles de la obra de Bram Stoker. La producción ha vuelto a ser noticia por las quejas de algunos espectadores, al comprobar que Erivo lee teleprompters con sus monólogos en su actuación. En Tik Tok hubo asistentes que se quejaban de haber pagado 135 libras de entrada para ver a Erivo leer sus frases. La polémica sirve en realidad para preguntarse hasta qué punto lo que se valora en una interpretación es la capacidad memorística de los actores o su expresión. La obra Who Killed My Father, de Ivo van Hoe, adaptada de un texto de Édouard Louis, que pasó por el Grec de Barcelona en 2023, también precisó de teleprompters al menos cuando recaló en Londres, interpretada por Hans Kesting. En el 2014 ya se criticó a Al Pacino por utilizar no solo rótulos con el texto sino pinganillo para írselo recordando en una obra de Broadway, China Doll.