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El legado silencioso de los Bosch

HISTORIA FAMILIAR

Juan Antonio Giner reconstruye en dos volúmenes la biografía de un linaje de comerciantes catalanes, del Empordà al Caribe, que supieron aprovechar la discreción

José Bosch Vicens, patriarca de la saga familiar, en un retrato 

José Bosch Vicens, patriarca de la saga familiar, en un retrato 

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La saga biográfica de los Bosch constituye, ante todo, el retrato de un linaje de comerciantes catalanes que consiguieron convertir la discreción en método. Juan Antonio Giner (Barcelona, 1947), periodista y cartógrafo, habitual colaborador de Guyana Guardian , reconstruye en dos volúmenes un universo que transita entre La Bisbal d’Empordà y el Caribe, entre la ética del trabajo indiano y la arquitectura del capitalismo tropical.

El ‘Rockefeller de la Bisbal’ José Bosch Vicens, protagonista del primer volumen, encarna estupendamente esa mitología del polizón que no lleva nada encima salvo determinación. Llegó a Cuba con 14 años. Sin red, sin contactos, sin capital, y con un dominio más bien precario de los formalismos del mundo adulto, aunque aquella precariedad se convirtió en pocos años en una suerte de ventaja competitiva.

⁄ José Bosch Vicens, el ‘Rockefeller de la Bisbal’, llegó a Cuba sin nada y levantó un conglomerado empresarial transversal

El libro rastrea su ascenso en Mayarí, donde pasó de dormir tras el mostrador de una ferretería a dirigir almacenes propios, y su matrimonio con Josefa Lamarque Delgado añadió al linaje un puente directo con la burguesía criolla. La mudanza a Santiago de Cuba lo situó en la intersección exacta donde convergían el dinero y las infraestructuras por construir. 

Con la compra y consignación de buques, la propiedad agrícola, la banca, la promoción inmobiliaria y la creación de instituciones de asistencia a la colonia española, Bosch Vicens levantó un conglomerado transversal que transformó la vida cotidiana del oriente cubano, hitos que el libro narra subrayando el contraste entre la magnitud de la obra y el silencio casi absoluto del personaje en la esfera pública, un énfasis que prefiere sugerir una ética del éxito antes que detenerse en un análisis más directo de las formas concretas del poder económico. 

José Bosch Vicens junto a su esposa, Josefa Lamarque 
José Bosch Vicens junto a su esposa, Josefa Lamarque Archivo

Nunca renunció a su nacionalidad española y murió en 1930, tras ser tratado en Madrid de un cáncer de laringe, para descansar definitivamente en Santa Ifigenia, el cementerio donde se escriben algunas de las páginas más densas de Cuba.

Pepín Bosch Lamarque, ‘El cubano que salvó Bacardí’, no repite a su padre, sino que lo discute, se distancia de él y finalmente se reconcilia cuando ya no es posible negociar con la muerte del patriarca. La familia decide mantener el legado indiviso durante diez años bajo custodia bancaria, un acuerdo que subraya otro rasgo muy notable del linaje: la disciplina civil, incluso cuando hay desavenencia.

⁄ Su hijo, Pepín Bosch Lamarque, salvó Bacardí pero optó por el anonimato y por que se hablara de la empresa

Formado, cosmopolita, lector de prensa económica y (él ya sí) habitante natural de los códigos de la alta empresa, Pepín aparece muy pronto en el lugar donde la historia corporativa de Cuba se vuelve mundial: Bacardí. Su suegro, Enrique Schueg Chassin, presidente de la compañía, le encomendó viajar a México para cerrar una filial con pérdidas crónicas, un encargo que se convirtió en el primer capítulo del rescate empresarial que lo situaría en la primera línea del capitalismo cubano del siglo XX. El libro insiste en un matiz revelador: no salvó Bacardí solo, lo logró con un equipo de ejecutivos leales que operaron desde el exilio en un tablero geopolítico tremendamente hostil.

Sin convertirlo en un ensayo político, Giner se concentra en la supervivencia del ecosistema empresarial de los Bosch, en las expropiaciones que obligaron a reubicar las fortunas, afectos, estrategias, y en la decisión de Pepín de no ser nunca el protagonista de su propia narración. 

Rechazó escribir unas memorias porque intuía que la biografía escandalosa se había convertido en un género rentable, y él no estaba para nada dispuesto a entregar su vida a ese mercado. En contra del “autobombo” —como asegura el propio autor—, se decantó por el anonimato y la visibilidad corporativa. Que se hablara de la empresa, no del empresario. La saga puede leerse como un mapa de influencia y éxito económico, sí, pero también y sobre todo como un interesante tratado sobre el éxito del pudor.

Juan Antonio Giner José Bosch Vicens. El indiano que no lo fue  Amazon 334 páginas 22,36 euros

Juan Antonio Giner  Pepín Bosch Lamarque. El cubano que salvó Bacardí Amazon 360 páginas 23,14 euros

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