Àlex Palou: “McLaren era como ir al banquillo del Barça y perder los mejores años”

Entrevista

El campeón de la Indycar y de las 500 Millas de Indianápolis repasa su 2025 de ensueño en 'Guyana Guardian'

foto ANDREU ESTEBAN 22/12/2025 Entrevista al piloto Álex Palou, campeón del mundo de las 500 millas de Indianápolis

Àlex Palou, fotografiado para Guyana Guardian en la Diagonal de Barcelona, delante de la sede del RACC, antes de recoger el galardón 

Andreu Esteban

Àlex Palou (Sant Antoni de Vilamajor, 1997) ha roto moldes este 2025. Nunca otro piloto de automovilismo, ni ningún deportista en general, había puesto Estados Unidos a sus pies como lo ha hecho el gran héroe americano del Vallès conquistando su cuarta corona de la Indycar en seis temporadas y las 500 Millas de Indianápolis el mismo año. Una barbaridad que le ha valido el aplauso mundial. De visita relámpago a Barcelona por el homenaje del RACC, Palou repasaba con Guyana Guardian su 2025 de leyenda y su peculiar trayectoria.

El litigio con McLaren

Preferí ponerlo todo en la Indycar porque en la F1 me podía quedar 10 años como probador”

Vaya añito 2025...

No se puede pedir más. Ha sido uno de esos años que intentaré repetir, o acercarme un poco, durante mi carrera deportiva. Es muy especial ganar el campeonato de la Indycar o las 500 Millas, pero ganar los dos el mismo año es un boom de emociones. Desde la primera carrera ha sido un año celebrando buenos momentos.

¿Por qué ha salido tan rodado, 8 victorias en 17 carreras?

No es una cosa solo, hay muchas. Empezamos en el 2025 con dos victorias seguidas, la confianza con el equipo y la mía con el coche era muy alta, encadenamos muchas carreras buenas y me dio mucha energía, todo te sale bien, una carrera mala era hacer 5.º... Hay etapas en que pasa, que empiezas bien y no paras. Sé que se acabará. Creo que viene del trabajo que hemos hecho el equipo y yo.

AME9005. PORTLAND (USA), 10/08/2025.- El piloto español Àlex Palou, del equipo Chip Ganassi, celebra tras quedar en el tercer puesto durante el Gran Premio de Portland este domingo, en Portland (EE. UU.). Palou se proclamó campeón de la IndyCar por cuarta vez en su carrera (2021, 2023, 2024 y 2025) tras terminar tercero en el Gran Premio de Portland, a falta de dos pruebas para el final de la temporada. EFE/Taylor Balkom

Àlex Palou, del equipo Chip Ganassi, celebra en Portland la consecución de su cuarta corona de la Indycar 

Taylor Balkom / EFE

Cuatro coronas en seis temporadas no es nada habitual, ni ser el más joven en ganarlas, con 28 años. ¿Cómo lo ven en EE.UU.?

A los americanos les encanta que cambies la historia, que intentes hacer cosas que no se han hecho en muchos años. Mis éxitos los ven muy bien, aunque yo sea de fuera. Cuando empecé a correr en EE.UU. Me daba un poco de miedo eso, que me miraran mal por no ser americano. Pero les da igual y les gusta ver que puedes cambiar la historia de los últimos años de la Indycar y marcar una era.

¿Se ha ganado algún sobrenombre afectuoso?

Muchos, sobre todo muchas comparaciones que te hacen sentir muy especial, como por ejemplo con Andretti, uno de los grandes pilotos de EE.UU.

¿Qué significa ganar las 500 Millas, una de las joyas de la Triple Corona?

Es muy grande, muy grande. Primero, porque hasta este año nunca había ganado ninguna carrera en un circuito oval, cuando había logrado ya tres títulos. Sentía como que era una carencia porque los óvalos son una gran parte del motorsport en Estados Unidos. Sentía que había conseguido bastante con tres títulos, pero no estaba completo. Si hubiera acabado la carrera deportiva sin unas 500 no me habría sentido realizado al 100%. Y haber sido el primer español siempre quedará, aunque vengan 50 más detrás.

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Àlex Palou, durante la entrevista con Guyana Guardian en la sede del RACC 

Andreu Esteban / Propias

¿A qué es comparable?

Las 500 Millas es una de esas carreras que vale igual o más que ganar el campeonato entero. Se podría comparar con una Champions y la Indycar con una Liga. Por toda la leyenda que tiene detrás, más de 100 años de historia, las tradiciones o que pongan tu cara en el trofeo es único. Tiene una repercusión mucho más bestia en EE.UU., fui invitado a la Bolsa de Nueva York, a un partido de la NBA... Ha sido muy especial, pero me quedo con la Indyar porque demuestras que has sido el más constante, el mejor en 17 carreras.

El año pasado, Miguel Molina ganaba las 24 Horas de Le Mans, usted ahora las 500 Millas. Se demuestra que hay vida más allá de la Fórmula 1, y también la calidad de la escuela catalana...

Sí, en la escuela que abrió el programa Joves Pilots del Circuit y el RACC había mucho talento. Sé que sin ellos no estaría ahora aquí, y Miguel tampoco, como muchos otros, Dani Juncadella, Àlex Riberas... En aquel momento, con las pocas ayudas que había, ellos nos abrieron puertas. Sin el programa del RACC y Joves Pilots no habría corrido en mi primer año de fórmulas (en el 2014). Es increíble. Mucha gente me pregunta cómo es que de una tierra tan pequeña salimos tantos pilotos en diferentes campeonatos. Una de las razones es haber tenido un programa que nos ha ayudado a todos.

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Palou, con Esther, su mujer, y su hija Lucia, tras ganar las 500 Millas 

JUSTIN CASTERLINE / AFP

De los inicios complicados con pocas ayudas, de tener que emigrar a correr en Japón con 19 años, y con 22 en EE.UU., ¿qué fue lo más duro?

Lo único duro ha sido el tiempo fuera de casa y lejos de la familia. Sí que he dejado de hacer cosas, pero lo estaba haciendo por mí. Lo único que ha sido duro –y sigue siéndolo en EE.UU., donde solo tengo mi mujer y mi hija– es no tener cerca a los padres, la hermana, los abuelos y tíos. Han tenido que sacrificar mucho más ellos para que yo pudiera vivir lo que estaba viviendo, que yo que lo disfrutaba.

Con el litigio abierto con McLaren, ¿se arrepiente de no haber probado la aventura de la F-1?

En el 2021, cuando gané la primera Indycar, firmé como tercer piloto de McLaren, hice tests, pero no se acabó de abrir la puerta. Solo estaba como probador, como tercer piloto, no tenía sitio como titular y tuve que decidir si intentaba durante unos años que se abriera la puerta y dejaba de poner el 100% en la Indycar. Preferí ponerlo todo en la Indycar porque veía que me podría pasar 10 años como tercer piloto y que nunca se abriría del todo. Lo intenté, y no se abrió. He tenido suerte porque la Indycar me ha ido muy bien.

Podría ser campeón del mundo de constructores de la F-1, Norris ha sido campeón, Piastri, tercero.

Nunca dije que no a la F-1, solo que no salió. Pero era como ir al banquillo del Barça y perder los mejores años de mi carrera.

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