Ana Alonso se cuelga el bronce con una remontada impresionante

Juegos Olímpicos de Milán-Cortina

La granadina atrapa el primer podio de España en los Juegos en la modalidad de esquí de montaña

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Ana Alonso, en acción este jueves 

Christian Hartmann / Reuters

Fue brutal. La primera medalla olímpica de España en los Juegos de Milán-Cortina llegó de la mano de la granadina Ana Alonso (31 años) en la modalidad de esquí de montaña. Nunca se rindió, fue persiguiendo el podido con ahínco y en la última transición supo salir tercera. La bajada definitiva ya fue una bajada hacia la gloria. Por delante, la suiza Marianne Fatton (oro) y la francesa Emily Harrop (plata). Es la sexta medalla en la historia de España en unos Juegos blancos, la cuarta de bronce.

En octubre Alonso fue atropella por un coche y se hizo añicos la rodilla

Una medalla ganada a pulso y esculpida a fuego. En octubre, mientras se entrenaba en bicicleta por Sierra Nevada, un vehículo le arrolló. El parte médico era contundente. Rotura del ligamento cruzado anterior (LCA) y del ligamento colateral interno (LCI) de una rodilla, además de un edema óseo, una fisura de maléolo y una luxación acromioclavicular. A pesar de este diagnóstico, los traumatólogos le dieron un mensaje alentador: con un tratamiento conservador, sin pasar a quirófano, podría llegar a la cita olímpica. Y es que en caso de haberse realizado la operación, no habría podido volver a esquiar en un plazo de un año. Por este motivo, Alonso ha estado ejercitándose con una voluminosa rodillera, con un brazo en cabestrillo y entrenando unas cuatro horas al día en el gimnasio. Pero no se rindió, reapareció con buenos resultados antes de los Juegos y en Cortina compitió con ahínco. Pasó sin problemas en su serie y se metió en la final por tiempos al terminar tercera de su semifinal.

En la carrera decisiva se creció y le comió la tostada a la italiana Murada y a la francesa Ravinel, que se atascó con el material en la última transición.

Porque la granadina Ana Alonso, de 31 años, como Oriol Cardona, es una luchadora infatigable. En 2017 sufrió una fractura de tibia y peroné en la Pierra Menta, una de las pruebas estrella del esquí de montaña. Y no solo eso, sino que un año más tarde, cuando aún se estaba recuperando de esa lesión, tuvo que someterse a dos ablaciones cardíacas, una circunstancia que estuvo a punto de obligarla a abandonar la competición de forma definitiva. Por suerte para ella pudo continuar. El sábado vuelve a la competición junto a Cardona en los relevos mixtos.  

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