Tres parejas para explicar la seriedad del Barça en Santander

Análisis táctico

El dinamismo de Fermín, primer cambio, sirve para desatascar el partido con una gran asistencia

Horizontal

Ferran Torres agradece el pase del 0-1 a Fermín López 

Pedro Puente Hoyos / EFE

El Barcelona está en cuartos de final de la Copa del Rey después de eliminar al Racing con un partido muy serio en Santander (0-2). Una actuación que se puede explicar con tres parejas de futbolistas del equipo blaugrana que se relacionaron en El Sardinero. Primero, los canteranos Casadó y Bernal que volvieron a ser los mediocentros. Después la banda derecha que forman Lamine Yamal y Koundé como solución para atacar en estático. Y por último, siempre ocurren cosas cuando se juntan Fermín y Olmo en la mediapunta.

1D) CASADÓ Y BERNAL, EN LA RAÍZ

Flick sacó un once equilibrado entre titulares y menos habituales. Lo más destacado, ver a la pareja Casadó-Marc Bernal en la base como doble pivote después de tanto tiempo. Coincidieron 58 minutos en el césped. Fue Bernal quien actuó de seis y Casadó de ocho pero, su buena entente, les permitió permutarse bastante. Tuvieron un partido de poco recorrido y esto ayudó al momento de Marc Bernal. El mediocentro no está aún fino con balón (es normal) pero, con detalles como los controles orientados, su forma de perfilarse o los pases tensos, demostró que es un futbolista de primer nivel. Tampoco estuvo preciso Casadó con balón (no completó seis pases cortos) pero, en su caso, es un tema de ritmo y confianza. Eso sí, posicionalmente es muy bueno y, en las vigilancias defensivas, es brillante. Algo muy importante en el Barça de Flick. Acabó como pivote único.

2D) LAMINE-KOUNDÉ, ARMA EN ESTÁTICO

En la primer parte, el Racing plasmó un 4-4-2 con muchas ayudas exteriores. Eso obligó al Barça a atacar a un bloque muy bien organizado y con muchos efectivos por detrás de balón. Y el partido puso de manifiesto que, en este tipo de contextos, la sociedad que forma Lamine Yamal con Jules Koundé es la principal herramienta con la que el equipo consigue hacer daño. Los ataques azulgranas se volcaron desmesuradamente al sector derecho y ellos fueron los que más generaron. Fueron los dos futbolistas que más participaron (129 intervenciones entre los dos), dieron 98 pases, se buscaron continuamente y sacaron cinco de los nueve centros del Barça en este tramo de partido. Además, tienen una química especial. Koundé tiene un tempo para desdoblar excelente y Lamine pone unos balones con ventaja al lateral espectaculares. Esta sociedad se está convirtiendo en el arma más potente en los ataques posicionales.

3D) FERMÍN JUNTO A OLMO O PEDRI, EN TRIÁNGULO

Sobre el minuto sesenta llegaron los cambios. El primero en aparecer fue un Fermín que volvió a ser, de nuevo, decisivo. Su salida provocó que el Barça abandonase el formato de doble pivote y un mediapunta para pasar a un solo mediocentro y dos interiores en triángulo. Y la doble mediapunta con Dani Olmo y Fermín funcionó, de nuevo, de maravilla. Solo coincidieron diez minutos en el campo pero generaron cosas en cada intervención. De ellos nació el 0-1: cambio de orientación de Olmo para un Fermín que se sacó un pase vertical escandaloso a un fantástico movimiento de ruptura de Ferran Torres. Luego Pedri substituyó a Olmo pero el Barça mantuvo la estructura. Al canario le gusta variar más las alturas en el campo pero partió siempre de más alto. Con él, el juego fluyó mejor y se controló más. Por cierto, solo no acertó en uno de los 22 pases que dio.

Mostrar comentarios
Cargando siguiente contenido...