La última vez que los socios del Barcelona acudieron a las urnas fue en 2021, y lo harán nuevamente, salvo una sorpresa enorme y que solo un candidato reúna las firmas requeridas, el próximo 15 de marzo. En cambio, los socios del Real Madrid no votan desde que eligieron a Ramón Calderón en 2006. Las distintas exigencias para postularse a la presidencia del club barcelonista y del madridista son la causa de esta situación. Los estatutos del Real Madrid, bajo la dirección de Florentino Pérez, se han vuelto mucho más estrictos en los últimos años. A continuación, una descripción detallada de los requisitos en ambas entidades.
Quien desee presidir el Barcelona debe haber alcanzado la mayoría de edad y contar con plena capacidad legal. Igualmente, los candidatos requieren una trayectoria mínima de diez años como socios al anunciarse los comicios. Resulta evidente que su estatus de socio no debe encontrarse bajo suspensión alguna. Del mismo modo, queda prohibido haber mantenido una relación laboral con la entidad como futbolista, preparador, técnico o trabajador durante el bienio previo al llamado electoral. Aquellos que hayan sido objeto de medidas disciplinarias por faltas muy graves en el último lustro quedarán excluidos de la postulación. En caso de buscar la reelección, es obligatorio renunciar al cargo antes de que comience el periodo de elecciones (tal como ha procedido Laporta recientemente). Es imperativo figurar en el censo electoral y poseer la vecindad civil catalana.
Respecto al conjunto blanco, la condición inicial consiste en poseer la nacionalidad española. Aparte de ser mayores de edad, los pretendientes deben estar al día con el abono de sus cuotas. La cuarta norma marca el contraste principal frente al Barcelona, ya que el postulante blanco requiere una vinculación ininterrumpida como socio de un mínimo de 20 años. Es imperativo no contar con sanciones inhabilitantes ni ostentar puestos adicionales en el fútbol, siendo la séptima exigencia el obstáculo mayor: deben garantizar mediante un aval previo a los comicios el 15% del presupuesto total de gastos de la entidad. De celebrarse actualmente, se les exigiría una garantía de 187 millones.
Se requiere el doble de tiempo como socio en el Madrid que en el Barça, además de necesitar un aval millonario previo
En el Barcelona, Laporta tuvo que garantizar el 15% del presupuesto del 2021 (124 millones (como aval) porque entonces la normativa deportiva exigía hacerlo tras la victoria de un candidato y antes de su toma de posesión. En diciembre de 2021, la ley del Deporte introdujo un cambio, suprimió esa obligación y dejó a los clubes la decisión de incluir o no un aval para los nuevos presidentes. El Barça no ha modificado sus estatutos, que establecen que el aval solo se presentará si la ley lo exige, y por lo tanto, quien gane las elecciones del 15 de marzo no deberá aportar ningún aval.
