Carlos Alcaraz selló su billete a la final del Open de Australia en un épico partido ante Zverev. Un duelo titánico de 5 horas y 27 minutos en los que el número 1 del mundo se repuso de los calambres y los problemas físicos para conseguir un épico triunfo que lo acerca a convertirse en el tenista más joven en ganar todos los Grand Slam del circuito.
“Yo tampoco sé mucho cómo lo he hecho”, confesaba entre risas. “Ha sido uno de los partidos físicamente más demandantes de mi carrera, el partido más duro”, reconocía aún tratando de recobrar el aliento sobre la pista de Melbourne. Un duelo que se llevo gracias a su persistencia: “Siempre he dicho que tienes que creer en ti mismo, aunque estés sufriendo”.
“He estado en este tipo de situaciones antes, así que sabía lo que tenía que hacer. Luché hasta la última bola y estoy extremadamente orgulloso de la forma en la que he peleado en este partido y lo que he conseguido levantar”, explicaba un exultante Alcaraz. “El tenis a veces es muy cruel, a veces maravilloso. Los problemas físicos pueden pasar, pero he estado ahí todo el rato y en el quinto set me he encontrado mucho mejor y he podido jugar a un nivel muy bueno”.
Estoy muy contento por hoy y por todos esos días en los que me he llevado al límite física y mentalmente. Gracias a ellos he podido pasar ronda hoy
El número 1 del mundo puso en valor los esfuerzos de todos estos años: “El trabajo duro siempre tiene recompensa. El día a día, esos días en los que no quieres entrenar, y aún así sacas los ánimos. Cuando no puedes más en un ‘entreno’ y das un 1% más para poder en días como hoy dar un poco más de ti mismo. Estoy muy contento por hoy y por todos esos días en los que me he llevado al límite física y mentalmente. Gracias a ellos he podido pasar ronda hoy”.
Con 22 años, este domingo podría convertirse en el jugador más joven de la historia en ganar todos los Grand Slam. “Lo significaría todo. Un sueño hecho realidad”. “Ha sido una temporada enfocada en conseguir este objetivo y estoy muy contento de tener la oportunidad de hacerlo”, reconocía Alcaraz, que ahora se centra en recuperarse físicamente del maratoniano partido ante Zverev para estar “a tope para la final”.
Alcaraz escribió la palabra “creer” en las cámaras tras su épico triunfo


