Telefónica España está sentando las bases de lo que puede convertirse en un futuro nicho de ingresos para la compañía, el despliegue de unas infraestructuras tecnológicas estratégicas para la transformación digital de empresas e instituciones, lo que en la jerga del sector se denominan nodos de Edge Compunting.
En la actualidad, la compañía ya dispone de 10 nodos activados que se ampliarán hasta 17 en el 2026, lo que coloca a España como el país con mayor número de nodos de Europa.
Cada uno de estos nodos funciona como un mini data center de cercanía. Es decir, como una infraestructura en la que los clientes de Telefónica pueden alojar sus datos con mayor seguridad que en la nube y con una mayor rapidez de acceso a ellos cuando los necesitan, o sea, con menor latencia. Son infraestructuras más pequeñas en capacidad, tienen entre 1 y 2 MW frente a los 100 MW que despliegan los grandes, pero con mayor garantía de seguridad para los datos.
Así, administraciones públicas, empresas, e industrias con proyectos en los que la seguridad de sus datos sea un elemento diferenciador, como son hospitales, bancos y empresas de seguridad, entre otros, pueden acceder a este servicio con la garantía no de que el dato se guarde en la Unión Europea o incluso en España, sino hasta en su propia comunidad autónoma o provincia. “Nuestra red proporcionará una gran capacidad de computación y almacenamiento en el borde (Edge), con menor latencia y mayor eficiencia. No solo contamos con una red líder como operador de telecomunicaciones, sino también con una plataforma digital segura y abierta que impulsa el crecimiento”, explica Sergio Sánchez, director de Operaciones, Redes y TI de Telefónica España.
En la actualidad, la compañía ya tiene 10 nodos Edge activos, dos de ellos en Madrid, otros dos en Catalunya ( Barcelona y Terrasa) y uno en Valencia, Sevilla, Málaga, Palma de Mallorca, Bilbao y A Coruña. Espera finalizar el año con emplazamientos en Zaragoza, Las Palmas de Gran Canaria, Valladolid, Gijón, Santa Cruz de Tenerife, Santiago de Compostela y Mérida. Es solo la punta de lanza de un servicio que irá escalando, si hay demanda para ello en el futuro.
De hecho, el potencial de crecimiento si la demanda acompaña es muy amplio y Telefónica tiene a su disposición como emplazamientos de estos nudos de proximidad todo el patrimonio inmobiliario desde el que prestaba su red de cobre. Inmuebles que cuentan con conexión a la red eléctrica en funcionamiento, conexión a la red de fibra, servicios de 5G de altas capacidades y conexión directa con los clientes, hogares y empresas. De esta manera, la dificultad de la puesta en marcha de un nuevo mini data center para ellos es considerablemente más reducida que para otros operadores que deben comenzar por identificar terrenos, solicitar conexiones eléctricas, conexiones tecnológicas, etc.
El proyecto se ha articulado mediante un Proyecto de Interés Común Europeo (IPCEI) que coordina la Comisión Europea y en el que han participado los diferentes Estados miembros presentando propuestas. Todo esto a fin de dotar a las empresas europeas de una posición idónea para liderar los nuevos servicios digitales a través de tecnologías e infraestructuras diferenciales e interconectadas de Edge Computing. En junio de 2021, la propuesta de Telefónica España fue la mejor valorada a nivel nacional y fue presentada al IPCEI para el desarrollo del Edge Computing y ha recibido una dotación de 93 millones de euros en ayudas que la compañía complementa con la inversión adicional necesaria para acondicionar los inmuebles en los que localiza sus nodos.
