Economía

Draft 3:* Barcelona se redesc

Ciudades en 3D

 El Consorci de la Zona Franca de Barcelona impulsa una maqueta 3D de 82 m² que reproduce con detalle la ciudad y todo el entorno metropolitano

Pere Navarro, delegado especial del Estado en el CZFB; Jaume Collboni, alcalde de Barcelona y Maria Buhigas, arquitecta jefa de Barcelona 

Pere Navarro, delegado especial del Estado en el CZFB; Jaume Collboni, alcalde de Barcelona y Maria Buhigas, arquitecta jefa de Barcelona 

Consorci Zona Franca de Barcelona

La ciudad de Barcelona tiene una nueva forma de mirarse. En la sede de la antigua editorial Gustavo Gili acaba de inaugurarse una monumental maqueta 3D que refleja los siglos de arquitectura, urbanismo y desarrollo industrial que han definido la ciudad. La traza medieval del barrio Gótico, la revolución racional del Eixample, el modernismo de la Sagrada Familia o las transformaciones olímpicas que abrieron la ciudad al mar han hecho de ella una de las urbes más reconocibles y admiradas del mundo. Ahora pueden contemplarse a escala en una obra impulsada con motivo de ser Capital Mundial de la Arquitectura 2026 y que es también un reflejo de la creatividad y el empuje tecnológico que ha vivido la ciudad en las últimas décadas.

Desde ahora cualquier ciudadano podrá contemplar la belleza y la complejidad de su entramado urbano y arquitectónico desde una nueva perspectiva. El modelo, realizado en una escala 1:1.500, impreso en 1.204 piezas en 3D y desplegado en 82 metros cuadrados de precisión milimétrica, nos permite recorrer, casi en un vistazo, siglos de historia urbana con un sorprendente detalle.

Maqueta en 3D que refleja los siglos de arquitectura, urbanismo y desarrollo industrial que han definido la ciudad 
Maqueta en 3D que refleja los siglos de arquitectura, urbanismo y desarrollo industrial que han definido la ciudad Consorci Zona Franca de Barcelona

La traza medieval del barrio Gótico, la revolución racional del Eixample y el modernismo de la Sagrada Familia en Barcelona ahora pueden contemplarse a escala con motivo de ser Capital Mundial de la Arquitectura 2026

Lo cierto es que esta maqueta 3D, impulsada por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB), es mucho más que una pieza expositiva. Su ejecución ha sido todo un ejercicio de innovación industrial y supone una muestra irrebatible de cómo la tecnología permite hacer mucho más accesible la arquitectura y la estética de una ciudad tan rica y diversa como Barcelona.

Cómo construir tu ciudad a escala paso a p

El proyecto nació de una petición expresa del propio Ayuntamiento de Barcelona. No se trataba de elaborar la maqueta de un edificio en concreto. Tampoco de un nuevo desarrollo urbano. Debía reproducir la ciudad entera. 

Vista de la maqueta creada en el año en que Barcelona es Capital Mundial de la Arquitectura 
Vista de la maqueta creada en el año en que Barcelona es Capital Mundial de la Arquitectura Consorci Zona Franca de Barcelona

Como recuerda Pere Navarro, delegado especial del Estado en el CZFB, suponía algo totalmente nuevo. “Antes nos habían pedido que hiciéramos edificios concretos, pero nunca que hiciéramos toda la ciudad”, reconoce. Aun así, no hubo dudas. El reto merecía la pena. Y las nuevas tecnologías estaban capacitadas para ser las herramientas para que permitieran llevarlo a cabo.

Desde el primer momento surgió una pregunta. ¿Cómo convertir una metrópoli compleja, con su densidad, su topografía y su diversidad de tejidos urbanos, en un objeto coherente y que pudiese entenderse por los ciudadanos? La respuesta empezó a tomar forma en DFactory Barcelona, el principal ecosistema tecnológico de industria 4.0 del sur de Europa e impulsado por el CZFB. Y precisamente una de las empresas que forman parte del mismo, Wind Force Investments, fue la que asumió la ambición de convertir Barcelona en una maqueta de proporciones mayúsculas.

Pere Navarro, delegado del CZFB, admite

La maqueta se puede ver en la sede de la antigua editorial Gustavo Gili 
La maqueta se puede ver en la sede de la antigua editorial Gustavo Gili Consorci Zona Franca de Barcelona

En ella tenían que aparecer 15 municipios además de Barcelona: l’Hospitalet de Llobregat, Esplugues de Llobregat y Sant Adrià de Besòs, así como partes de Santa Coloma de Gramenet, Badalona, Montcada i Reixac, Cerdanyola del Vallès, Sant Cugat del Vallès, Molins de Rei, Sant Feliu de Llobregat, Sant Just Desvern, Sant Joan Despí, Cornellà de Llobregat y el Prat de Llobregat. Esto suponía reducir a la escala prevista una superficie de 177,5 kilómetros cuadrados, habitada por 2,4 millones de ciudadanos. Llegaba el momento de ponerse manos a la obra.

Mapas que se transforman en modelos

Antes de que las impresoras se pusieran en marcha, había que descomponer la ciudad en informaciones muy detalladas sobre aspectos como las cartografías, las alturas de los edificios, las vías o las infraestructuras. Después, todo este universo de datos se integraría en sistemas avanzados de modelado digital.

El desafío inicial fue transformar una urbe

Como es lógico, fue necesario hacer todo tipo de pruebas para garantizar la fidelidad del conjunto. La escala elegida, 1:1.500, exigía un equilibrio extremo entre nivel de detalle y la viabilidad constructiva. Y en este punto, la inteligencia artificial contribuyó a que cada volumen se imprimiera sin perder definición ni estabilidad.

Durante siete meses, hasta diez impresoras 3D trabajaron de forma simultánea en las instalaciones de DFactory Barcelona. El ritmo fue muy intenso. En total, se acumularon más de 21.000 horas de impresión y se emplearon aproximadamente 950 kilos de PLA (un plástico de origen vegetal) blanco con acabado mate, un material elegido por su durabilidad y su consistencia visual. La ciudad iba emergiendo poco a poco, capa tras capa, milímetro a milímetro.

Foto de familia con los representantes de las distintas empresas que han hecho posible esta maqueta de la ciudad 
Foto de familia con los representantes de las distintas empresas que han hecho posible esta maqueta de la ciudad Consorci Zona Franca de Barcelona

Por supuesto, también las 1.204 piezas, de hasta 35 x 35 centímetros, fueron sometidas a controles de calidad individuales con el objetivo de verificar la precisión y el acabado. No era suficiente con que cada una estuviera bien por sí sola. Debía encajar perfectamente con las adyacentes.

Y tras la impresión y revisión, llegó el ensamblaje. Sobre una base modular diseñada específicamente para el espacio expositivo, los fragmentos comenzaron a unirse como un gran puzle tridimensional. Barrio a barrio. Eje a eje.

Las 1.204 piezas de

Ser vivo para visualizar el futuro.

El resultado no es solo una representación estática. La maqueta ha sido concebida como un objeto vivo. Su estructura modular permitirá incorporar las grandes transformaciones urbanas futuras ya previstas en el Pla de Barcelona 2026-2035. Además, la pieza integra capas digitales y herramientas de realidad aumentada que permiten superponer información histórica y propuestas futuras sobre la base física.

De esta manera, la maqueta funciona también como instrumento pedagógico, como una herramienta de análisis y como un espacio de debate ciudadano. Por un lado, permite entender la complejidad de la ciudad de un vistazo, pero también invita a detenerse, comparar y proyectar.

Esta maqueta dinámica y modular se adaptará a los

“La capitalidad es el reconocimiento que quiere hacer la ciudad a la arquitectura y al urbanismo como instrumentos para contribuir a mejorar la vida de las personas”, asegura el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. Y esta maqueta materializa precisamente tal idea. Es una muestra de que la planificación urbana no es solo un ejercicio abstracto. Es sobre todo una herramienta concreta para transformar vidas.

La construcción de esta Barcelona a escala evidencia también la capacidad industrial y tecnológica de la ciudad. No es casualidad que haya sido posible desde un hub como DFactory Barcelona. Porque imprimir una ciudad entera en 3D es un gesto técnico y, también, simbólico. Por un lado, sitúa a Barcelona en el corazón del debate sobre arquitectura y urbanismo en el año de su capitalidad. Por otro, constata la existencia de un ecosistema en la ciudad que es capaz de asumir proyectos complejos con precisión, coordinación multidisciplinar y ofreciendo una visión internacional.

La construcción de esta Barcelona a escala evidencia también la capacidad industrial y tecnológica de la ciudad. Imprimir una ciudad entera en 3D es un gesto técnico y, también, simbólico

La maqueta se quedará instalada de forma permanente en la antigua sede de la editorial Gustavo Gili para convertirse en uno de los grandes legados de la Capital Mundial de la Arquitectura 2026. Un legado que celebra lo construido, pero que también invita a imaginar lo que está por construir. Porque mirar con detenimiento esta nueva Barcelona a escala nos revela su estructura, su lógica y su belleza. Pero también sitúa ante nuestros ojos su increíble potencial.