Talgo reduce a 100 millones las pérdidas en 2025 y confía en la remontada
Tansporte
El fabricante de trenes confía en dejar atrás la incertidumbre de los últimos años y confía cerrar 2026 con 750 millones en ingresos

Tren de Talgo

Talgo cerró 2025 con unas pérdidas de 100 millones de euros, lo que implica una mejora en sus resultados del 6,7% si se compara con los 107,9 millones que perdió en 2024, según ha informado este viernes la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Los ingresos se situaron en 618 millones, un 7,6% por debajo de los obtenidos en 2024, mientras que el resultado operativo (ebitda) cerró en positivo 600.000 euros, frente a los 46,7 millones de pérdidas que presentó en 2024. La deuda cerró en 393,7 millones, un 2,6% por debajo del año anterior, pese al impacto de los gastos derivados del ajuste del proyecto de Deutsche Bahn (DB) y el acuerdo alcanzado con Los Ángeles Metropolitan Transportation Authority (LACMTA).
Nueva situación financiera
El fabricante de trenes vasco quiere dar carpetazo con estas cifras a una de las etapas más convulsas de la compañía. Tras más de dos años de incertidumbre accionarial, 2025 finalizó con la entrada Sidenor y los gobiernos vasco y español en sustitución del fondo de inversión Trilantic y con el empresario Jose Antonio Jainaga como nuevo presidente. Este movimiento accionarial llegó acompañado de un refuerzo en la situación patrimonial un refuerzo de su capacidad financiera.
En diciembre de 2025 se formalizó una nueva estructura de financiación sindicada y la concesión de una nueva línea de avales: Tramo CESCE: financiación de 650 millones de euros a 6 años (Term Loan) con una póliza de seguro para créditos de circulante por parte de CESCE; y Tramo no CESCE: línea de circulante de 120 millones de euros a 5 años (RCF).
También se logró una línea de avales con cobertura parcial CESCE por importe de 500 millones de euros. Asimismo, en diciembre de 2025 se llevaron a cabo aportaciones de fondos propios a través de la suscripción y desembolso de una ampliación de capital por importe de 45 millones de euros (SEPI) y de la emisión de bonos convertibles en acciones por importe de 105 millones de euros (SEPI y otros inversores), contribuyendo así a una mejora sustancial de la capacidad financiera y a un refuerzo patrimonial significativo.
La compañía aseguró en la nota emitida que “enfila 2026 con un nivel récord de actividad industrial, una cartera de pedidos a cierre de 2525 de 4.446 millones de euros que en 2026 se acerca ya a los 6.000 millones tras la reciente formalización del contrato de Arabia Saudí para el AVE a La Meca”. Confía en que el “buen momento comercial continúe con el impulso de los proyectos intercity y alta velocidad” para cerrar 2026 con ingresos de 750 millones de euros y un margen de Ebitda del 8%.
Como ya anunció su presidente, Jose Antonio Jainaga, estas buenas perspectivas han impulsado un proceso de nuevas contrataciones, de hasta 200 trabajadores para la planta de Álava.
A corto plazo, los países europeos se sitúan como principal mercado objetivo, con más del 60% de las oportunidades actuales en el segmento de larga distancia y alta velocidad. Con mayor perspectiva, la compañía confía en aprovechar la segunda ola de liberalización de la alta velocidad en España y en las próximas licitaciones de Renfe para suplir las carencias de la flota actual.

