Transformar la maternidad y el duelo en memoria tangible: “No es solo una joya, es un símbolo de vínculo”
Tesoros de Vida
Tesoros de Vida convierte recuerdos íntimos en símbolos físicos que ayudan a preservar vínculos y emociones en etapas vitales profundamente intensas

Tesoros de Vida, un proyecto que no se define únicamente por la joyería, sino por su capacidad de acompañar
Hay etapas de la vida que pasan demasiado rápido y dejan una huella emocional difícil de explicar con palabras. La maternidad, al igual que la lactancia, es una de ellas. También lo son los procesos de duelo, las despedidas y las pérdidas. En ese espacio íntimo, donde la emoción es intensa y el tiempo parece acelerarse, nace Tesoros de Vida, un proyecto que no se define únicamente por la joyería, sino por su capacidad de acompañar a las personas en momentos vitales de enorme carga emocional.
Es una forma de conservar un recuerdo de una etapa tan intensa y única como la maternidad y la lactancia”
El origen de la iniciativa está directamente ligado a una experiencia personal. La conciliación, el deseo de pasar más tiempo con su bebé y la necesidad de conservar un recuerdo marcaron el inicio del proyecto. “Es una forma de conservar un recuerdo de una etapa tan intensa y única como la maternidad y la lactancia”, explica Laura González, fundadora y CEO de Tesoros de Vida. De esa reflexión nació la idea de crear recuerdos tangibles que permitieran volver emocionalmente a ese momento una y otra vez.

Desde el principio, la propuesta se articuló alrededor de un concepto claro: la memoria emocional. No como una tendencia estética ni como un producto de moda, sino como una herramienta de acompañamiento. “No es solo una joya, es más como un símbolo de vínculo o de memoria”, señala Laura González. Las piezas se elaboran a partir de elementos cargados de significado personal, como leche materna, cordón umbilical, pelo, primeras prendas del bebé o incluso objetos simbólicos que forman parte de la historia de cada persona.
Es un acompañamiento en procesos emocionales, ya sea en la maternidad, en el duelo o como recuerdo”
Con el tiempo, el proyecto fue ampliando su alcance. A la línea centrada en la maternidad se sumó Tesoros de Vida Memoriales, una vertiente dedicada al duelo y al recuerdo de seres queridos. Joyas elaboradas con cenizas u otros elementos permiten a muchas personas transitar el proceso de pérdida desde un lugar más íntimo y cercano. “Es sobre todo un acompañamiento en procesos emocionales, ya sea en la maternidad, en el duelo o como recuerdo”, afirma la fundadora, subrayando que el valor real está en el significado, no en el objeto en sí.
Ese acompañamiento se percibe desde el primer contacto con el cliente. Cada encargo implica un proceso cuidado, respetuoso y profundamente artesanal. Desde la preparación del material que se envía al taller hasta la confirmación de la recepción y la elaboración de la joya, todo forma parte de una experiencia pensada para generar confianza y contención emocional. “Cada joya cuenta una historia única”, destaca Laura González.
La manera de trabajar también refuerza esa filosofía. Todas las piezas se realizan de forma individual en su propio taller, de forma totalmente artesanal y con materiales de alta calidad, como plata de ley u oro de 18 quilates. Cada joya es única y se crea expresamente para la persona que la encarga, respetando el valor simbólico de los elementos que encapsula. Detrás de ese proceso hay un largo trabajo de investigación para garantizar la conservación del material con el paso del tiempo, algo fundamental cuando se trata de recuerdos irreemplazables.
Cada joya es única y se crea expresamente para la persona que la encarga
Tras siete años de trayectoria, uno de los indicadores más claros del impacto emocional del proyecto es la fidelidad de sus clientes. Muchas personas repiten en distintas etapas de su vida: tras un nacimiento, ante una nueva maternidad o en momentos de pérdida. Cabe destacar el vínculo que se crea a lo largo del acompañamiento. Las más de 1.200 reseñas en Google de cinco estrellas reflejan ese agradecimiento y la importancia que tiene sentirse comprendido y cuidado en momentos tan sensibles.
El futuro del proyecto pasa por seguir profundizando en esa línea. Dar visibilidad a la memoria emocional, normalizarla es uno de los grandes objetivos. La maternidad o la lactancia, como recuerda Laura González, puede ser muy intensa; el duelo, profundo y silencioso. En ambos casos, contar con un recuerdo tangible puede ayudar a sostener emocionalmente esos procesos y a preservar lo que de otro modo quedaría solo en la memoria.

Tesoros de Vida propone acompañar las emociones. Convertir lo invisible en algo que se puede tocar, llevar y sentir. Porque la memoria emocional es una forma de cuidar lo que somos y lo que hemos vivido.

