El imperio contraataca: “Qué he hecho yo para merecer esto”
LA SEMANA ROSA
Julio Iglesias ha pasado a jugar al ataque mientras Brooklyn Beckham se divorcia de sus padres y el príncipe Enrique acusa a más medios de arruinarle la vida

El príncipe Enrique, Julio Iglesias, Brooklyn Beckham y Nicola Peltz

“Qué he hecho yo para merecer esto”, debe pensar Victoria Beckham. Y para que no le asalten las dudas, su hijo Brooklyn se lo ha dejado clarito en un largo mensaje en un story de Instagram, que es cómo se hacen las cosas hoy en día. Virtualmente y a la vista de todo el mundo. Si no, ni tan siquiera vale la pena enfadarse.

Lo cierto es que ya hace tiempo que se viene hablando de un distanciamiento, cada vez mayor, entre el primogénito de los Beckham y su mujer, Nicola Peltz, con el resto de la familia modélica, construida a base de mucho esfuerzo y alguna que otra infidelidad. Finalmente Brooklyn ha decidido hablar y dinamitar la relación familiar sin ánimo de arreglar nada. “No quiero reconciliarme con mi familia”, ha asegurado. “Han intentado arruinar mi relación desde antes de mi boda, y no han parado”, argumenta.
Entre las graves faltas de sus padres, figura, por ejemplo, el protagonismo de su madre en la boda de la pareja. “Mi madre estaba esperando para bailar conmigo… Bailó de una forma totalmente fuera de lugar frente a todos. Jamás me sentí tan incómodo o humillado en mi vida”. Si es que Victoria es una chica muy picante, ya lo sabemos. Tampoco ayudó mucho que Marc Anthony, invitado a cantar, llamara a Brooklyn al escenario y después pidiera que subiera su madre presentándola como “la mujer más hermosa de la sala”. Podemos imaginar la cara de la novia. En definitiva, que hay amigos que mejor no invitar a las bodas.

El vestido de novia fue otro de los agravios. Según Brooklyn, su madre se había comprometido a diseñarlo pero en el último momento dio marcha atrás, lo que obligó a Nicola a buscarse uno de recambio “urgentemente”. A pesar de las prisas, fue dos veces a la maison de Valentino en Roma, la firma escogida, e hizo dos pruebas de vestido en Estados Unidos. Pocos días después del enlace, explicaba a Vogue todos los pormenores del traje de alta costura con el que pasó por el altar. Si es que las prisas son traicioneras, como la hemeroteca. Evidentemente, algunos de los argumentos de Brooklyn han sido rebatidos, de otros existen dudas razonables y testimonios para todos los gustos, como del famoso baile desenfrenado de Victoria que más de uno daría una fortuna para ver en vídeo.
La madre no ha reaccionado, pero sí el padre, que aprovechó una entrevista sobre el uso de las redes sociales para asegurar que “hay que dejar que los hijos comentan errores”. Buen consejo. Para él y para otro padre con hijo exiliado en Estados Unidos, el rey Carlos. Las similitudes entre ambas situaciones saltan a la vista. Brooklyn parece seguir los pasos del príncipe Enrique. Ahora incluso amenaza con escribir un libro sobre su familia. Y eso que él es el heredero y no el spare como el duque de Sussex.

Eso sí, Brooklyn de momento no ha culpado a la prensa de nada. Ha tenido suficiente con señalar a sus padres. En cambio, el hijo de Carlos III sigue su cruzada contra los tabloides. Esta semana, mientras su hermano Guillermo se tomaba unas pintas en un pub para mostrar su apoyo a esta institución británica sumida en una profunda crisis de cierres, el duque de Sussex volvía a su país para declarar en un nuevo juicio, esta vez contra Associated Newspapers Led (ANL), editorial que publica el Daily Mail y el Mail on Sunday, por sobrepasar los límites de su privacidad con medios ilegales.
“Han hecho la vida de mi esposa un completo sufrimiento”, aseguró con los ojos llorosos. Tampoco ha ayudado que Netflix decidiera esta semana no renovar la serie de la ex actriz With love, Meghan para una tercera temporada. Qué le vamos a hacer… suerte que seguirá con sus consejos de cocina y manualidades en sus redes sociales. ¿Dónde, si no?

Quien también se ha valido de sus redes para hacer acto de presencia ha sido Julio Iglesias, otro que se pregunta, como Victoria, “qué he hecho yo para merecer esto”. Tras la noticia bomba de la semana pasada en la que dos exempleadas denunciaban supuestos abusos sexuales y laborales por parte del artista, el cantante ha decidido contraatacar esta semana. Ha publicado a través de Instagram mensajes de ellas que, según él, demuestran “la falsedad” de las acusaciones.
Ahora bien, independientemente de que las acusaciones sean falsas o haya algo de verídico en ellas, la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha demostrado que trabaja los viernes por la tarde y ha dado a conocer el resultado de la fase preprocesal del caso. Del caso que ya no es caso, al menos en España, porque el ministerio público ha anunciado que archiva la denuncia de las dos ex trabajadoras alegando “falta de jurisdicción de los tribunales españoles y por lo tanto la falta de competencia de la Fiscalía de la Audiencia Nacional para conocer de la investigación preprocesal de los hechos denunciados”. Menuda sorpresa.

Y si el viernes pasado nos hacíamos eco en esta Newsletter del fallecimiento de Irene de Grecia, enterrada este lunes en Tatoi con la presencia de toda la familia rea l y una reina Sofía que no pudo contener las lágrimas; esta semana fallecía otra princesa hermana de reyes. En este caso Desirée de Suecia a los 87 años. Como Irene, destacó por su discreción, su faceta artística y por mostrar su gratitud por la vida que le tocó vivir.

Una vida que supo disfrutar al máximo Valentino. El último gran emperador de la alta costura falleció a los 93 años el mismo día del entierro de la princesa Irene dejando un inmenso legado artístico, una gran fortuna y dos perros carlinos que acudieron a despedirle. Su elegante y blanquecino velatorio en la histórica maison de Roma se convirtió en el último gran desfile de un creador que convirtió el rojo en su marca personal. El rojo Valentino para un hombre que soñaba con vestidos y que amaba, por encima de todo, la belleza.