Sharon Stone vivió un momento emocionalmente intenso en el tradicional baile de la Ópera de Viena, celebrado en la Ópera Estatal de Viena, cuando fue vista llorando en la alfombra roja de la gala y comentó sentirse “abrumada” por la atmósfera de la cita. Según testigos presenciales citados por medios locales como Bluewin, la actriz de Instinto básico habría sufrido un ataque de pánico o un colapso emocional debido al bullicio y la multitud, lo que la llevó a retirarse brevemente y dirigirse a su hotel para recuperarse.
Durante su llegada, Stone, de 67 años, lució un vestido inspirado en el estilo del pintor vienés Gustav Klimt, diseñado por el fallecido Valentino, y ofreció una entrevista al canal ORF en la que, entre lágrimas, explicó que se sentía profundamente conmovida por la belleza y la elegancia de la cita, que le “quitó el aliento”. Su anfitrión, el empresario austríaco Karl Guschlbauer, defendió su reacción, señalando que era comprensible tomarse un momento para descansar después de tantas emociones.
Sharon Stone junto a Karl Guschlbauer en el tradicional baile de la Ópera de Viena.
Tras regresar del hotel, Stone volvió a sentarse en su palco y permaneció en la celebración hasta el final de la noche, demostrando que el incidente no interrumpió por completo su compromiso con la cita. En sus declaraciones, la actriz también destacó el “sentimiento de unidad y orgullo cultural” que percibió en el baile, comparándolo con escenas de las películas en Technicolor que veía de niña.
Sharon Stone junto a otros invitados al baile de la Ópera de Viena.
El baile de la Ópera de Viena, uno de los acontecimientos sociales más importantes de Austria, contó este año con invitados como la actriz Fran Drescher, que desafió el código de vestimenta tradicional llevando un esmóquin femenino en lugar de un vestido de gala, así como celebridades y figuras públicas, y estuvo marcado por actuaciones con influencias de Broadway en la ceremonia de apertura.
Entre los 5.500 asistentes a esta edición del baile de la Ópera de Viena, hubo numerosos rostros conocidos como el comediante Oliver Pocher y su exesposa Alessandra Meyer-Wölden, o los líderes del grupo The BossHoss, Sascha Vollmer y Alec Völkel. La aristocracia británica también estuvo representada por lady Eliza Spencer y lady Amelia Spencer, gemelas de 33 años sobrinas de la princesa Diana de Gales.
