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La historia de Desirée Vila, la atleta paralímpica que perdió una pierna a los 16 años y ahora triunfa en 'Top Chef: Dulces y famosos’

Relato de superación

La carismática deportista gallega cambia las pistas de atletismo por el reto de la repostería televisiva en una incursión que redescubre su impactante trayectoria vital ante el gran público

Desirée Vila, en una imagen de redes sociales.

Desirée Vila, en una imagen de redes sociales.

Instagram

De las pistas de atletismo a las cocinas de Top Chef: Dulces y famosos. El nuevo talent de repostería con celebrities de La 1 ha encontrado en Desirée Vila Bargiela a uno de sus perfiles más magnéticos. La atleta, nacida en Gondomar en 1998, aterrizó el pasado domingo en el estreno del programa haciendo gala de una disciplina férrea y un gran sentido del humor. Tras ganar la primera prueba, su naturalidad ante las cámaras confirmó que la televisión ha encontrado un filón en esta mujer que, antes de volar en el foso de arena, fue una promesa de la gimnasia acrobática.

Vila no solo destaca por su destreza con el rodillo, sino por una capacidad de comunicación que ha conectado de inmediato con la audiencia. “He dormido a pierna suelta, así que estoy ya descansada”, bromeaba en su debut ante Paula Vázquez, evidenciando una gestión de su realidad física que desarmó al resto de concursantes. Esa seguridad es fruto de un proceso de años que comenzó en una fatídica sesión de entrenamiento en Vigo. Lo que hoy vemos en pantalla como una historia de éxito es, en realidad, el resultado de una reconstrucción personal y profesional que nació de la tragedia en 2015.

“Prefiero morir”

Un diagnóstico tardío y una negligencia médica que transformaron la vida de una gimnasta de élite

El 26 de febrero de 2015, la vida de Desirée se detuvo en seco tras una caída mientras practicaba gimnasia acrobática. Lo que inicialmente parecía una fractura de tibia y peroné derivó en una isquemia que no fue detectada a tiempo. “La necrosis afectó a mis órganos vitales y estuve al borde de la muerte”, confesaría en 2024 al medio Relevo. La falta de riego sanguíneo desembocó en la amputación de su pierna derecha el 4 de marzo. Aquella adolescente que había sido decimonovena en el Mundial de París se encontró, de pronto, en un escenario de oscuridad absoluta.

La atleta se abrió en una entrevista con 'Guyana Guardian' en 2019: “Cuando me dijeron que me tenían que amputar la pierna, recuerdo que dije textualmente: prefiero morir”
La atleta se abrió en una entrevista con 'Guyana Guardian' en 2019: “Cuando me dijeron que me tenían que amputar la pierna, recuerdo que dije textualmente: prefiero morir”Instagram

En una entrevista concedida a Guyana Guardian en 2019, Vila recordó la crudeza de aquel impacto: “Cuando me dijeron que me tenían que amputar la pierna, recuerdo que dije textualmente: prefiero morir”. El golpe anímico fue demoledor, especialmente al enfrentarse a una realidad física que le resultaba ajena. Sin embargo, tras un complejo proceso judicial que condenó inicialmente al doctor Pedro Larrauri por negligencia, la joven inició una rehabilitación que la llevaría a descubrir el atletismo adaptado en 2018, encontrando en el tartán una nueva forma de libertad.

El deporte fue su tabla de salvación, empujada por una familia que se convirtió en su equipo soporte. “Mis padres me obligaron a hacer deporte porque sabían que sin eso iba a tener un vacío enorme”, explicaba la atleta. Su evolución fue meteórica: del miedo inicial a mostrar su prótesis en redes sociales a batir récords nacionales en 100 metros y salto de longitud. La publicación de su libro, Lo único incurable son las ganas de vivir, selló su compromiso con una filosofía vital que hoy traslada a las cocinas de RTVE sin filtros ni victimismo.

“He dormido a pierna suelta, así que estoy ya descansada”, bromeaba Desirée en su debut en 'Top Chef: Dulces y famosos'.
“He dormido a pierna suelta, así que estoy ya descansada”, bromeaba Desirée en su debut en 'Top Chef: Dulces y famosos'.Instagram

“No cambiaría nada”

El camino desde el entierro simbólico de su pierna hasta el diploma olímpico en Tokio 2021

La madurez de Vila se forjó en gestos tan simbólicos como necesarios. Junto a su familia, decidió realizar un acto de cierre definitivo: enterrar su pierna en el cementerio para dar por concluida una etapa y centrarse en el presente. Este “borrón y cuenta nueva” le permitió alcanzar la élite mundial. En los Juegos Paralímpicos de Tokio, Vila se alzó con un diploma olímpico tras quedar sexta en salto de longitud. “Este momento lo han hecho para mí. Me sentí la persona más especial del mundo”, pensó emocionada tras competir bajo la lluvia japonesa, tal y como contó también a Relevo.

A febrero de 2026, la joven, que combina sus estudios en Relaciones Internacionales y los entrenamientos en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid, asegura que no desearía recuperar su antigua vida. “Yo soy Desirée Vila por todo lo que me ha pasado. No cambiaría nada”, afirmaba con contundencia al citado medio. De algún modo, su presencia en el concurso de pastelería es la culminación de esa normalización. Entre harinas y cremas, la atleta demuestra que su verdadera fortaleza no reside en una prótesis de “brilli brilli”, sino en la determinación de quien ha decidido que el destino, por caprichoso que sea, se escribe siempre en presente.

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