Franquismo, juegos del 36 y Sur segregado
Newsletter de Historia y Vida
Esta semana en el boletín, el espionaje en la Guerra Civil, la cárcel que supuso el Patronato para miles de mujeres en el franquismo, un polémico producto del COI y la reciente desaparición de Jesse Jackson

El coronel José Ungría, jefe del Servicio de Información y Policía Militar (SIPM), en 1939 /

Dos grandes libros que merecían dos buenas entrevistas por nuestra parte esta semana: Cómo terminó la guerra civil española, de Gutmaro Gómez Bravo, y Redimir y adoctrinar. El Patronato de Protección a la Mujer (1941-1985), de Carmen Guillén, ambos editados por Crítica. En la primera, el historiador madrileño nos aporta algunas de las claves de su investigación, que proyecta una luz completamente nueva sobre esa etapa. Los servicios de inteligencia franquistas se apoderan de sus homólogos republicanos al final de la contienda. Su objetivo es “captar y absorber al servicio de información republicano, que termina trabajando en pleno para Burgos”.
El estudio de Carmen Guillén es revelador y demoledor. El Patronato encerraba a mujeres que consideraba inmorales “sin haber cometido ningún tipo de delito, sin haber pasado por un juicio y sin posibilidad de apelar”. Entraban en una rueda de trabajo forzado, castigos físicos y humillaciones. El franquismo lo puso en marcha en sus inicios, pero se prolongó diez años más allá del fin de la dictadura. Fueron las olvidadas de la transición y lo siguen siendo cuatro décadas después. Por suerte, eso está cambiando.

La semana pasada, la tienda oficial del COI incluyó entre sus productos merchandising de los juegos olímpicos de Berlín de 1936. Ya no hay nada que ver en su web, porque la remesa fue tan limitada que se agotó en horas. Las críticas no son para menos. El COI habló de proteger los derechos de marca de un uso indebido. Sería preferible que otros sin conciencia se apropiaran de esas imágenes a retenerlas a costa de blanquear lo que hubo tras aquellos juegos. Y que Jesse Owens participara en ellos, como ha esgrimido el comité, no cuela como excusa. Aquí os dejo este artículo que Carlos Joric escribió sobre los entresijos del evento.
Y otro Jesse, una leyenda del activismo por los derechos humanos, ha sido noticia. El martes falleció el reverendo Jesse Jackson. Aquí desgrana Francesc Peirón su trayectoria y las reacciones que ha generado en la política estadounidense. Se enfrentó a todo tipo de discriminación como hijo del Sur segregado. Recupero este artículo sobre el caso MIBURN, una muestra de lo terrorífica que podía llegar a ser la opresión racial en los Estados Unidos de los años sesenta.
CUATRO COSAS ANTES DE IRNOS
● Daniel R. Caruncho entrevista al experto en derecho internacional y escritor Philippe Sands, que ha sido investido doctor honoris causa por la Universitat Pompeu Fabra. Toca muchos temas. También da un toque a España por la falta de rendición de cuentas por los crímenes del franquismo.
● Puede que el trasfondo de la operación no sea todo lo edificante que una querría, pero al menos podemos decir que se han recuperado parte de las diapositivas personales de la recientemente desaparecida Josefina Castellví, la primera mujer en dirigir una base científica en la Antártida.
● El médico tunecino Ahmed Ibn al-Jazzar, que vivió entre los siglos IX y X, escribió Provisión para el viajero, un libro cuya influencia se extendió durante toda la Edad Media. Trata de todo tipo de temas de salud, pero este entretenido artículo (en inglés) se centra en sus remedios contra los problemas sexuales masculinos. Dieta de garbanzos y nabos para la producción saludable de esperma. Si esto no basta, recomienda una golosina de frutos secos y especias que, además de estimular la lujuria, sirve lo mismo para reducir la flatulencia que para atemperar el frío de las posaderas. También da la receta de un batido, pero no voy a hacer más spoilers.
● Un debate complicado: ¿podemos usar deepfakes para manipular el cine clásico? En 1942, Orson Welles rodó la película El cuarto mandamiento. El estudio le quitó los últimos tres cuartos de hora y los cambió por un final feliz. Ahora una empresa quiere recrear el original filmando a actores cuyos rostros sustituirá por versiones de los intérpretes originales hechas con IA generativa. En este reel de Instagram de The New Yorker pueden apreciarse los modelos de Joseph Cotten, Anne Baxter y el resto de las estrellas de la época.
Volvemos el próximo jueves con más historias. Mientras tanto, las tienes todas aquí.
