Estados Unidos sopesa anexionar Groenlandia por la fuerza

Tensión en el Ártico

El secretario de Estado, Marco Rubio, dice a los congresistas que la primera opción es “comprar” la isla, pero la Casa Blanca afirma que “utilizar al ejército siempre es una opción”

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El presidente de EE. UU., Donald Trump, se dirige a los republicanos de la Cámara de Representantes en el Trump-Kennedy Center.

MANDEL NGAN / AFP

Donald Trump no descarta el uso de la fuerza para anexionar Groenlandia. Este titular, publicado hace exactamente un año en este periódico, ha cobrado fuerza en las últimas horas después de que la Casa Blanca haya emitido un comunicado en el que afirma que, después de haber bombardeado Venezuela y secuestrado a su presidente impunemente, el mandatario y sus asesores están analizando “una gama de opciones” en su intento por adquirir la isla danesa, y “utilizar al Ejército de EE.UU. Siempre es una opción”.

“El presidente Trump ha dejado claro que adquirir Groenlandia es una prioridad de seguridad nacional para EE.UU. Y que es vital para disuadir a nuestros adversarios en la región ártica. El presidente y su equipo están debatiendo una gama de opciones para perseguir este importante objetivo de política exterior y, por supuesto, utilizar al Ejército de EE.UU. Siempre es una opción a disposición del comandante en jefe”, ha señalado la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

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Agencias
04 January 2026, US, Washington: US President Donald Trump returns to the White House on January 4, 2025. The President took no questions on arrival, but did speak with the press on Air Force One on the flight up from Florida where he spent the last two weeks. Photo: Andrew Leyden/ZUMA Press Wire/dpa

La amenaza de Washington con atacar directamente a una isla perteneciente a un país de la Unión Europea y de la OTAN es una nueva confirmación de que, para esta Administración, el Viejo Continente ya no es un aliado, sino un objetivo. Esta visión ya quedó plasmada en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Trump, publicada el mes pasado, en la que abogaba por “cultivar la resistencia a la trayectoria actual de Europa” y por “poner fin a la percepción —y evitar la realidad— de que la OTAN es una alianza en expansión perpetua”.

Una acción de tal magnitud requeriría la activación inmediata del Artículo 5 del tratado de la alianza transatlántica, que establece que “un ataque armado contra uno o varios miembros de la OTAN en Europa o Norteamérica se considerará un ataque contra todos, y cada aliado podrá tomar las medidas que considere necesarias, incluido el uso de la fuerza armada”. Siendo esta una alianza creada al servicio de EE.UU., principal financiador, la OTAN quedaría sin razón de existir, y Occidente fracturado tal y como lo conocemos.

Una prioridad de seguridad nacional para “disuadir a nuestros adversarios en la región ártica”

El comunicado llega un día después de las declaraciones de Trump a bordo del Air Force One en las que dijo que hablaremos de Groenlandia “dentro de 20 días”, indicando que será el próximo objetivo después de Venezuela. “Groenlandia está llena de barcos rusos y chinos por todas partes”, afirmó, remarcando la justificación que está usando en su renovado expansionismo: la doctrina Monroe, la necesidad de que todo el hemisferio occidental quede bajo control estadounidense y libre de influencia exterior.

“Necesitamos Groenlandia desde el punto de vista de la seguridad nacional, y la Unión Europea necesita que la tengamos nosotros, y ellos lo saben”, concluyó, en una intervención en la que también amenazó con una intervención militar en Colombia y predijo que al régimen cubano “le ha llegado la hora de caer”. EE.UU. Tiene una base militar en la isla, Pituffik, y las autoridades danesas y groenlandesas se han mostrado hasta ahora abiertas a ampliar la defensa de la isla. 

BEIJING, Jan. 4, 2026  -- This photo taken on March 20, 2025 shows the scenery of Nuuk, Greenland, an autonomous territory of Denmark.

Imagen reciente de Nuuk,en Groenlandia

Zhao Dingzhe / Europa Press

Pero la Casa Blanca no se conforma con eso, quizás por las abundantes tierras raras y otros minerales críticos depositados bajo su suelo, sus importantes reservas de gas natural y petróleo bajo el hielo o su ubicación estratégica en el Ártico, donde a medida que se derrita van a surgir nuevas rutas marítimas que permitirán evitar los canales de Suez o Panamá.

El subjefe de gabinete de Trump, Stephen Miller, uno de los asesores más influyentes en la Casa Blanca, habló el lunes en términos parecidos, más belicosos si cabe: “Somos una superpotencia. Y, con el presidente Trump, nos comportaremos como tal”. “Vivimos en un mundo donde se puede hablar todo lo que se quiera sobre sutilezas internacionales”, afirmó, en referencia al derecho internacional, que establece que no se puede invadir por la fuerza un tercer país. “Pero vivimos en un mundo, en el mundo real, que se rige por la fuerza, por el poder”.

Su esposa, Katie Miller, publicó en X poco después de la captura de Maduro un mapa de Groenlandia coloreada con la bandera estadounidense, una imagen que causó un gran revuelo y que valió la denuncia del embajador danés en EE.UU., así como del primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen. 

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En una muestra de solidaridad, los líderes de España, Francia, Alemania, Reino Unido, Italia y Polonia emitieron el martes un comunicado conjunto con la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, en el que instaron a EE.UU. A respetar su soberanía. Escribieron que la seguridad en el Ártico es una prioridad máxima para la OTAN y reafirmaron que “Groenlandia pertenece a su pueblo”.

“El reino de Dinamarca, incluida Groenlandia, forma parte de la OTAN. Por lo tanto, la seguridad en el Ártico debe lograrse colectivamente, en colaboración con los aliados de la OTAN, incluido Estados Unidos, defendiendo los principios de la Carta de las Naciones Unidas, como la soberanía, la integridad territorial y la inviolabilidad de las fronteras. Estos son principios universales y no dejaremos de defenderlos”, subraya el texto.

Frederiksen ya había advertido de que un ataque de EE.UU. Contra un aliado de la OTAN significaría el “fin” de la alianza militar y de la “seguridad posterior a la Segunda Guerra Mundial”. El primer ministro de Groenlandia, Nielsen, también instó a Trump a abandonar sus “fantasías de anexión” y pidió el cese de su retórica “completamente inaceptable”.

A pesar de que EE.UU. Sopesa la idea de usar la fuerza, y ha demostrado en Venezuela que no le importa saltarse la ley estadounidense y el derecho internacional para cumplir sus objetivos, no parece ser, de momento, la primera opción. El secretario de Estado, Marco Rubio, habría dicho a los legisladores que Trump planea comprar la isla, más que invadirla. Pero, si esa opción falla, y Dinamarca ha remarcado que “no está en venta”, la intervención militar está en los planes.

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