Internacional

Machado mantiene su encuentro inicial con Trump en la Casa Blanca durante una sesión de carácter reservado.

Venezuela

La líder de la oposición en Venezuela intenta obtener el respaldo del presidente con el propósito de desempeñar un papel en el porvenir del país tras la detención de Maduro.

Washington le ha brindado una acogida reservada y ha expresado otra vez sus alabanzas para la encargada Delcy Rodríguez: “Ha cumplido todas nuestras demandas”

Groenlandia y la última hora de Trump y el conflicto entre EE.UU y Dinamarca

La líder opositora venezolana María Corina Machado, en su llegada a la Casa Blanca, en Washington.<br>

La líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, en el momento de su llegada a la Casa Blanca, en Washington.

Kylie Cooper / Reuters

El 3 de enero, poco tiempo después de la operación norteamericana en Caracas con la que efectivos de la Fuerza Delta capturaron al dictador Nicolás Maduro, la dirigente María Corina Machado sufrió un revés. Durante una comparecencia ante los medios en Mar-a-Lago, Donald Trump explicó sus planes para el futuro de Venezuela: “gobernar” la nación, “extraer” sus recursos petroleros y, finalmente, establecer el entorno para una “transición segura”. No asignó ninguna función a Machado en este proceso y, al ser consultado sobre ella, afirmó que resultaría “muy difícil” que liderara Venezuela, ya que “no tiene el apoyo interno ni el respeto dentro del país”.

La dirigente opositora, que volvió a mostrarse ante la sociedad en diciembre, después de estar once meses oculta, para recibir el Premio Nobel de la Paz en Noruega –un galardón que brindó a Trump y a la ciudadanía de Venezuela–, había incentivado y posteriormente celebrado la incursión militar de Estados Unidos en su nación. No obstante, el 3 de enero comprendió que la meta de Washington no consistía en el relevo gubernamental instantáneo, sino en el saqueo de Venezuela por parte de las corporaciones de Estados Unidos y su distanciamiento de China y Rusia, los mayores adquirentes de su crudo.

Karoline Leavitt hablará por la Casa Blanca

Delcy Rodríguez ha acatado cada petición del presidente hasta ahora.

Durante las primeras horas de hoy, Machado fue acogida en la Casa Blanca con el fin de sostener su encuentro inicial cara a cara con Trump, con el cual admitió haber conversado recientemente el 10 de octubre, fecha en que se comunicó el Nobel. Los dos compartieron el almuerzo dentro del comedor particular de la residencia presidencial, durante una cita de dos horas y carácter discreto, la cual se desarrolló totalmente de forma privada. 

El carácter reservado de la cita ha diferido de la acogida que habitualmente brinda el mandatario a sus invitados extranjeros, con los que suele presentarse públicamente ante los medios. Durante la tarde, la dirigente opositora mantendrá un encuentro, igualmente privado, con legisladores republicanos y demócratas en el Congreso, espacio donde ha obtenido un respaldo más contundente que el manifestado por el presidente.

A raíz del arresto de Maduro, quien sigue custodiado en un penal de Nueva York a la espera de juicio en Manhattan, Machado ha conservado una visibilidad social permanente. El lunes, fue atendida en una audiencia con el papa León XIV en el Vaticano, sitio donde solicitó mediación para conseguir la libertad de los prisioneros políticos del régimen de Venezuela, dirigido provisionalmente por la vicepresidenta chavista Delcy Rodríguez.

La integrante de la oposición ha brindado variadas entrevistas, incluyendo cadenas de Estados Unidos como CBS o Fox News, en las cuales ha dado las gracias a Trump por su ataque fuera de la ley a Venezuela y hasta ha mostrado su voluntad de compartir con él el premio Nobel. “Sin duda me encantaría poder decirle personalmente que el pueblo venezolano quiere dárselo y compartirlo con él”, aseguró. Pese a ello, el Instituto Nobel noruego, entidad responsable de entregar la distinción, ha puntualizado que esta no resulta transferible ni puede ser compartida una vez que ya se ha concedido.

María Corina Machado fue recibida por el entonces presidente George Bush en el Despacho Oval en 2005&nbsp;
María Corina Machado se entrevistó con el entonces presidente George Bush en el Despacho Oval en el transcurso de 2005. Charles Dharapak / Ap-LaPresse

Machado –quien acudió inicialmente a la Casa Blanca en el 2005, por invitación de George Bush– triunfó en el 2023 con un margen considerable en las primarias de la oposición venezolana, no obstante, tiempo después resultó inhabilitada por el régimen de Maduro, motivo por el cual la oposición debió postular a un aspirante distinto, que acabó siendo Edmundo González Urrutia, actualmente refugiado en Madrid. Luego de un escrutinio cuestionable realizado por el Consejo Nacional Electoral en las elecciones del 2024, cuyo desenlace no obtuvo el reconocimiento de Estados Unidos, la Unión Europea, la Organización de Estados Americanos ni el Centro Carter, Maduro permaneció en el mando.

Tras la captura del gobernante por las fuerzas de Estados Unidos, Machado se posicionaba como la principal opción para asumir el mando provisional. No obstante, Trump prefirió ejecutar un plan distinto: conservar los remanentes de la cúpula chavista, que todavía lidera las Fuerzas Armadas de Venezuela, y someterla bajo la advertencia de una nueva fase de ataques. El jefe de Estado, que se mostró asesorado por la CIA al tomar este rumbo, lo ha confirmado públicamente, pues está logrando acuerdos con la administración chavista, como la comercialización a valor de mercado de 50 millones de barriles de petróleo, según lo difundido por el propio Trump en su plataforma, Truth Social.

El día de ayer, después de conversar telefónicamente con Rodríguez, la dirigente provisional, Trump aseguró que la ve como una “persona fantástica”, con quien logra “trabajar muy bien” debido a que “está haciendo todo lo que le pedimos”. En la jornada de hoy, durante la comida de Trump junto a Machado, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha festejado que “hasta el momento, ha cumplido con todas las demandas y solicitudes del presidente”.  

Bajo estas circunstancias, Machado ha llegado a Washington con el fin de obtener el respaldo de Trump y ser integrada en la fase de creación de un sistema de gobierno distinto en Venezuela. Leavitt ha manifestado que Trump se encontraba “deseando que se celebrara esta reunión” debido a que “es una voz verdaderamente notable y valiente para muchos venezolanos”, no obstante, la posición formal de Washington “no ha cambiado”. Tras el encuentro, no existen señales de que Machado haya alcanzado dicha meta.

Conforme a su equipo de comunicaciones, la dirigente de la oposición en Venezuela buscaba comunicarle a Trump la “gratitud del pueblo venezolano por su apoyo inquebrantable a la democracia y la justicia en el país”, además de solicitarle que “abogue por la liberación de todos los presos políticos”. Machado aspiraba a subrayar su intención de que los ciudadanos de Venezuela que partieron durante el socialismo regresen para ser “actores clave de la reconstrucción nacional, generando prosperidad y oportunidades para Venezuela y la región”.

Donald Trump y María Corina Machado se reunirán hoy jueves en la Casa Blanca&nbsp;
Donald Trump y María Corina Machado se reunirán hoy jueves en la Casa Blanca MANDEL NGAN / AFP

Con el propósito de materializar sus planes en Venezuela, Trump intenta captar el favor de las multinacionales del petróleo, a las que convocó la semana anterior en la Casa Blanca y a las que exige una inversión de 100.000 millones de dólares. Pese a ello, algunas de estas entidades, incluyendo a Exxon, la mayor petrolera del país, le comunicaron su vacilación ante un gasto de tal envergadura, pues siguen calificando a Venezuela como una apuesta económica arriesgada.

Al mismo tiempo, Washington continúa con su hostigamiento: las tropas de Estados Unidos incautaron otro petrolero sancionado en el Caribe durante la mañana del jueves, el sexto caso en escasas semanas. La Casa Blanca sostiene también que la insistencia de Estados Unidos resultó fundamental en las excarcelaciones de reclusos determinadas por Caracas, si bien la presidenta Rodríguez recalca que este trámite fue comenzado por el depuesto mandatario Nicolás Maduro previo a su detención.

Al poner en duda los datos gubernamentales, que han sido superiores desde que comenzó el trámite, la organización Foro Penal ha contabilizado 72 excarcelaciones, al tiempo que parientes y otros colectivos mencionan una salida paulatina de detenidos. Diversas agrupaciones calculan que existen por encima de 800 prisioneros de conciencia en los centros penitenciarios de la nación.

Javier de la Sotilla Puig

Javier de la Sotilla Puig

Washington

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