Zak Starkey o cómo aprendió a admirar a su padre, Ringo Starr
Percusiones de leyenda
El que fuera el baterista de los Who durante tres décadas protagoniza un curioso espectáculo en Manhattan en el que hacen cameos Marky Ramone y Steve Jordan (Rolling Stones)
“De pequeño no me gustaba ser hijo de un Beatle”, afirma

Zak Starkey se dirige a uno de los espectadores que la noche del viernes pudieron hacer pregunfrtas en el Gramercy Theater de Nueva York

Hay noches que merecen el calificativo de especiales, como ésta del Gramercy Theatre, institución casi centenaria al este del bajo Manhattan que lleva 20 años como sala de conciertos, donde se reunieron tres músicos peculiares.
Una sesión particular porque este pasado viernes se prodigó más la palabra que el estruendo musical. Y eso que, convocados por Zak Starkey, el protagonista principal y uno de los descendientes de los Beatles, le acompañaron en el escenario Marky Ramone, el batería que más tiempo tocó con los legendarios Ramones, que solo habló, y Steve Jordan, el percusionista que sustituyó en los Rolling Stones a Charlie Watts al morir en el 2021, que se ejercitó pero con el bajo.
Del tal palo, Zak Starkey, de 60 años. El hijo de Ringo Starr, batería de los míticos cuatro de Liverpool, también se especializó y ha hecho carrera con el uso de las baquetas como su padre, aunque también le dio a la guitarra por influencia de Marc Bolan. Entre otros grupos, tocó la batería con los Who desde 1996 hasta el 2025, además de colaborar como Oasis.
“De niño no me gustaba ser hijo de un Beatle”, confiesa en el backstage tras el espectáculo de música y palabras. “Me rebelé contra eso. Cuando tenía 25 años me di cuenta de que era inútil rebelarse. Y entonces escuché a los Beatles y fue como, joder, estos tipos son increíbles”, comentó. Starkey es el apellido de su madre.
“Yo me rebelé completamente contra mi padre, lo ignoré porque estaba en mi maldito camino. A mi me gustaban los Sex Pistols, los Ramones, los Clash (Stay free es su canción favorita) y no pude atravesar el muro de los Beatles hasta que me di cuenta que no tenía sentido ser así”, aclaró.
“Bueno, me alegró de haberlo atravesado porque forma parte de mi propia identidad”, recalcó.
La sesión empezó con un vídeo sobre su carrera musical y sus influencias. Zak participó con los Who en el show del medio de tiempo de la Super Bowl, en el 2010. Como dijeron las crónicas del mayor espectáculo del mundo, “Roger Daltrey, Pete Townshend y el baterista Zak Starkey convirtieron el Sun Life Stadium (Miami) en una máquina del tiempo a toda velocidad”.
“Fue un gran espectáculo, pero el día antes se hundió el escenario y mi batería cayó seis metros. Me quedé bastante mal, pero todavía la usé a pesar de las grietas”, rememoró.
Después de más de 20 minutos de preguntas del público, vino el show. El entarimado del Gramercy estaba dominado por una batería extensa, con dos bombos, y la gran pantalla. En eso consistió la velada. Zak ponía un vídeo de una actuación de otros y él se sumaba con la batería, en una simbiosis perfecta, como si estuviera metido dentro de esas imágenes.
Tocó así junto a Johnny Marr, Joe Walsh, Dave Edmonds y los Who, Incluso compartió con su padre. Abajó él, por encima Ringo, un cóctel fascinante porque parecía que los movimientos de uno y otro estuvieran mimetizados.
“¿Influencias? Kenney Jones me enseñó más que mi padre. También Andrew Newmark. Pero mi padre es el mejor baterista de rock and roll”, sostuvo. “Tengo una muy buena relación con él. Me ha llamado antes de espectáculo y me ha deseado suerte”, añadió.
Apasionado de Jamaica, el sonido y los músicos jamaicanos –“todo el mundo en Jamaica adora la música”-, Zak aprendió a escuchar a los Beatles a edad adulta. “Abbey Road”, respondió rápido a la pregunta sobre su disco favorito de los cuatro fantásticos, ese en el que cruzan el paso de cebra.
