Internacional

Los talibanes acusan a Pakistán de los bombardeos y advierten de una “respuesta calculada”

Con decenas de víctimas

Pakistán justifica los ataques, que han dejado decenas de muertos, como una operación de represalia tras una ola de atentados suicidas que Islamabad atribuye a mandos asentados en territorio afgano

Los bombardeos alcanzaron una madrasa y numerosas viviendas.

Los bombardeos alcanzaron una madrasa y numerosas viviendas.

SAMIULLAH POPAL / EFE

El Ministerio de Defensa del régimen talibán condenó este domingo lo que describió como una violación del espacio aéreo afgano por parte de las fuerzas paquistaníes, acusando a Islamabad de llevar a cabo ataques aéreos en zonas civiles del este de Afganistán y dejando a su paso decenas de víctimas bajo los escombros.

“Las fuerzas paquistaníes atacaron viviendas civiles y una madrasa en las provincias de Paktika y Nangarhar. Las víctimas son civiles, la mayoría de los cuales son mujeres y niños”, confirmó a EFE un portavoz del Gobierno talibán.

Un incumplimiento de “el derecho internacional, los principios de buena vecindad y los valores islámicos”

El portavoz de la policía de Nangarhar, Sayed Tayyab Hamad, detalló a EFE que el ataque más devastador ocurrió en el distrito de Behsood, donde un misil alcanzó una vivienda familiar en la que se encontraban 23 personas en el momento del bombardeo. Hasta el momento, solo cuatro personas han podido ser rescatadas con vida.

En un comunicado oficial, el Ministerio de Defensa denunció que los ataques de la aviación paquistaní contra las provincias de Nangarhar y Paktika, que alcanzaron una madrasa y numerosas viviendas, representan un incumplimiento de “el derecho internacional, los principios de buena vecindad y los valores islámicos”.

Funcionarios de seguridad talibanes y residentes locales inspeccionan el lugar de un presunto ataque aéreo pakistaní cerca de la frontera entre Pakistán y Afganistán en Nangarhar.<br>
Funcionarios de seguridad talibanes y residentes locales inspeccionan el lugar de un presunto ataque aéreo pakistaní cerca de la frontera entre Pakistán y Afganistán en Nangarhar.
SAMIULLAH POPAL / EFE

El departamento de Defensa subrayó que salvaguardar la soberanía nacional y la seguridad pública es su “responsabilidad religiosa y nacional”, asegurando que el país dará una “respuesta adecuada y calculada en el momento oportuno”.

El Ministerio acusó a la cúpula militar de Islamabad de intentar desviar la atención de sus crisis internas.

“Los ataques a objetivos civiles y centros religiosos son una evidencia clara de los fracasos de inteligencia y seguridad del ejército paquistaní”, sentenció el comunicado, añadiendo que tales acciones “nunca ocultarán sus deficiencias internas”.

Pakistán confirmó la ejecución de una serie de “ataques selectivos”

Imágenes difundidas por los residentes muestran escenas de caos, con civiles cubiertos de sangre y polvo siendo rescatados por sus propios vecinos ante la falta de equipo especializado.

Por su parte, Pakistán confirmó este domingo la ejecución de una serie de “ataques selectivos” contra refugios de grupos insurgentes en la frontera con Afganistán, en una operación de represalia tras una ola de atentados suicidas que Islamabad atribuye a mandos asentados en territorio afgano.

“Pakistán, en una respuesta vangativa, ha llevado a cabo ataques selectivos basados en inteligencia contra siete campamentos y escondites terroristas pertenecientes a los talibanes paquistaníes de FAK y sus afiliados e ISKP en la región fronteriza entre Pakistán y Afganistán con precisión y exactitud”, dijo el Gobierno paquistaní en un comunicado oficial.

Por su parte, el Gobierno talibán advirtió de que dará una “respuesta adecuada y calculada en el momento oportuno”. Kabul subrayó que la defensa de su soberanía nacional es una “responsabilidad religiosa” y negó una vez más dar refugio a grupos terroristas.

Las tensiones entre Islamabad y Kabul se han intensificado desde el regreso de los talibanes al poder en 2021, ante las acusaciones de Pakistán sobre la existencia de santuarios insurgentes en suelo afgano, una crisis que sitúa la relación bilateral en su punto más crítico.