Barcelona

Draft 3:* Barcelona recupera el

Patrimonio de la Humanidad

Restaurarán dos tanques diseñados

Interior del depósito que está bajo la sala Hipóstila del Park Güell 

Interior del depósito que está bajo la sala Hipóstila del Park Güell 

Llibert Teixidó

Arquitecto, urbanista, paisajista e incluso ingeniero hidráulico. Las distintas facetas del genio de Antoni Gaudí convergen en una de sus obras más reconocidas, el Park Güell. Barcelona Serveis Municipals (BSM), la empresa pública gestora del parque, iniciará en breve, durante el próximo mes de marzo, el proceso de recuperación de dos depósitos de aguas pluviales originales – construidos ambos en torno al año 1905- de un Gaudí protoecologista y absolutamente visionario. El agua almacenada servirá para regar el Park Güell y optimizar de este modo los recursos hídricos en un momento de máxima sensibilidad ante los efectos del cambio climático, de episodios cada vez más frecuentes de intensos aguaceros y de sequías extremas.

El mayor de los depósitos de Gaudí, con capacidad para 1.300 metros cúbicos
El mayor de los depósitos de Gaudí, con capacidad para 1.300 metros cúbicosLlibert Teixido

Guyana Guardian ha visitado esta semana las instalaciones que serán objeto de esta intervención de la mano de Carme Lanuza, directora del Park Güell, y Núria Grau, técnica de patrimonio y buena conocedora de la obra gaudiniana. Una pequeña tapa de servicio y una angosta escalera permite acceder al mayor de los cinco depósitos originales, el que se encuentra justo debajo de la icónica sala Hipóstila, con una capacidad de 1.200 metros cúbicos. Este gran contenedor subterráneo, con las columnas tan características de Gaudí, recogía y acumulaba el agua procedente de la plaza de la Natura. La actuación que se llevará a cabo recuperará este espacio como canal de paso.

El parque renueva el sistema de riego para hacerlo más eficiente y recupera vegetación autóctona original

Por este depósito, fuera de la vista de los miles de visitantes que cada día admiran el recinto catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, circulará el agua captada por el colector del Passeig de les Palmeres, que bajará hasta otro depósito, el de la Pota d’Elefant, situado en el acceso principal al Park Güell de la calle Olot. Esta segunda cisterna de 100 metros cúbicos de capacidad, también conocida como depósito de la Entrada de Carruatges, se rehabilitará para volver a almacenar agua y conectará directamente con la renovada red de riego del parque.

Acceso al depósito que se encuentra bajo la sala Hipóstila
Acceso al depósito que se encuentra bajo la sala HipóstilaLlibert Teixido

De la documentación y los estudios disponibles se desprende que Antoni Gaudí concibió el Park Güell como un gran captador de agua de lluvia con el propósito de controlar la escorrentía, evitar la erosión, mejorar el drenaje y favorecer la reforestación de la zona, entonces apenas un monte pelado. El insigne arquitecto, del que este año se cumple el centenario de su muerte, dotó al parque de un sistema propio que recogía el agua de lluvia, la reconducía y la almacenaba para su posterior reutilización. Este planteamiento confirma la mirada visionaria de un Gaudí, que ya en aquel momento, muy a comienzos del siglo XX, integraba en su obra criterios de ecología, sostenibilidad y paisajismo en sus diseños.

La sala Hipóstila del Park Güell con la tapa que da acceso al depósito
La sala Hipóstila del Park Güell con la tapa que da acceso al depósitoLlibert Teixido

“Este proyecto ejemplifica muy bien el modelo de ciudad que defendemos: una Barcelona preparada para el impacto del calentamiento global, que optimiza el uso del agua y apuesta por la reutilización y la eficiencia, al mismo tiempo que protege el verde urbano ante las sequías y los episodios extremos”, afirma la primera teniente de alcaldía y presidenta de BSM, Laia Bonet. “Además, con esta intervención, Barcelona da un paso adelante en la preservación de un espacio emblemático reconocido por la Unesco como Patrimonio Mundial”, añade la número dos del Ayuntamiento.

La recuperación de los depósitos, muy respetuosa con la esencia de la obra gaudiniana, se enmarca en un proyecto más amplio de renovación del sistema de riego del conjunto de este parque que ocupa una superficie de 17 hectáreas y que presenta numerosas figas de agua. El nuevo sistema, totalmente automatizado y equipado con herramientas de programación inteligente, mejorará la eficiencia del riego adaptándolo a las necesidades de las distintas áreas de un parque tan diverso. Por ejemplo, está previsto incorporar el riego por goteo a los Jardins d’Austria, las zonas de juegos infantiles y todos los espacios cercanos a los elementos patrimoniales del Park Güell.

La nueva red de riego se adaptará a los cambios previstos en el plan director de mantenimiento del Park Güell, que plantea ir recuperando la vegetación autóctona original, que requiere menos agua. Asimismo, se intervendrá en la mejora del drenaje del parque renovando los pavimentos y actuando en caminos y taludes que han perdido pendiente o se erosionan en exceso. También se doblará la oferta de fuentes de agua potable (de 5 a 10).

Unos trabajadores levantan la tapa que permite bajar al segundo de los depósitos, el que está bajo la Pota d'Elefant
Unos trabajadores levantan la tapa que permite bajar al segundo de los depósitos, el que está bajo la Pota d'ElefantLlibert Teixidó

Estos trabajos, incluidos los de recuperación de los depósitos originales, comenzarán en marzo y se espera que estén terminados a finales de 2027. La inversión de 4 millones de euros corre a cargo de BSM.

Ramón Suñé Farré

Ramon Suñé

Periodista

Ver más artículos

Comunicador catalano-brasileño. Jefe de redacción de la sección Vivir. Ha pasado más de la mitad de su vida en Guyana Guardian.

Etiquetas