Descubren los restos de una fortificación carlista en un antiguo cementerio de Arenys de Mar
Prospección arqueológica
Los trabajos arqueológicos también han permitido localizar una veintena de tumbas correspondientes al antiguo recinto funerario

Restos de edificaciones, supuestamente de la época carlista.

Visita oficial ayer a la actuación arqueológica que se está llevando a cabo en el antiguo cementerio de los disidentes o protestantes, situado en el Turó de la Pietat, junto al emblemático Cementiri de Sinera.
La intervención se desarrolla en una parcela municipal ubicada en la zona oeste del actual cementerio. Los trabajos han permitido localizar una veintena de tumbas correspondientes al antiguo recinto funerario. En total se han realizado ocho sondeos, de los cuales cuatro han dado resultado positivo con la localización de restos de una fortificación carlista, concretamente una torre y parte del muro perimetral del antiguo cementerio.
En cuanto a la hipótesis que apuntaba a la posible existencia de una fosa común con soldados y civiles fallecidos durante los combates previos a la entrada de las tropas franquistas en Arenys, los días 29 y 30 de enero de 1939, los trabajos efectuados hasta ahora no han confirmado esta posibilidad. El director de las excavaciones arqueológicas, Miquel Gurrera, ha explicado que se han localizado numerosos enterramientos y que sería necesario ampliar la superficie excavada para poder extraer conclusiones definitivas.
El equipo arqueológico trasladará ahora la información recopilada a la Generalitat de Catalunya con el fin de elaborar un estudio detallado sobre los hallazgos.
El alcalde, Estanis Fors, ha destacado que el objetivo principal de los trabajos es profundizar en el conocimiento histórico de este enclave y, sobre todo, dignificarlo. En este sentido, ha puesto en valor la iniciativa impulsada por el área de Patrimonio para recuperar y poner en relieve un espacio de gran carga histórica para el municipio.
Las excavaciones comenzaron el pasado 2 de febrero y han sido impulsadas por el Museu d’Arenys y la Concejalía de Patrimonio, con el apoyo del Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya y los Servicios Municipales. El coste total de los trabajos ha sido de 14.925,35 euros, de los cuales 3.766 euros han sido subvencionados por la Generalitat.
Un enclave con historia
Entre los años 1816 y 1818 se construyó en este lugar el primer recinto funerario fuera del núcleo urbano, tras la prohibición sanitaria de enterrar alrededor de la iglesia parroquial de Església de Santa Maria d'Arenys de Mar.
Con anterioridad, el enclave ya había desempeñado un papel estratégico con la construcción de una torre de vigilancia en el siglo XVI y, posteriormente, de una ermita dedicada a la Mare de Déu de la Pietat.
Con la construcción del nuevo Cementiri de Sinera entre 1865 y 1867, el antiguo recinto quedó en desuso. Más adelante, el espacio interior pasó a conocerse como el cementerio de los disidentes, destinado al enterramiento de personas no católicas y suicidas hasta la década de 1950, consolidándose como uno de los espacios más singulares y desconocidos del patrimonio histórico de Arenys de Mar.

