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Eran dos ingenieros desconocidos de IBM, hasta que crearon el formato de imagen que ha definido la historia de internet

JPEG

Un estándar abierto nacido en los años ochenta que resolvió el caos de la imagen digital y acabó convirtiéndose en la base visual de la web durante más de tres décadas

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Eran dos ingenieros desconocidos de IBM, hasta que crearon el formato de imagen que ha definido la historia de internet

Eran dos ingenieros desconocidos de IBM, hasta que crearon el formato de imagen que ha definido la historia de internet

El formato JPEG es uno de los estándares tecnológicos más influyentes de la historia de Internet. Desde que se popularizara a principios de los años noventa, ha definido la manera en que las fotografías se guardan y se comparten en toda la red. Además, su relevancia no se debe únicamente a que técnicamente sea infalible, sino que bebe mucho de su origen como formato estándar abierto, que llegó de un esfuerzo colectivo internacional en un momento clave para la era digital.

Durante la década de los ochenta, la imagen digital comenzó a extenderse en ámbitos como la impresión, la medicina o las telecomunicaciones. Sin embargo, no existía un método común para comprimir y transferir imágenes fotográficas entre sistemas. El formato GIF, desarrollado por CompuServe en 1987, se convirtió rápidamente en la solución predominante, pero estaba limitado a 256 colores y protegido por patentes que restringían su uso y evolución. 

La falta de un estándar abierto empezaba a ser un problema estructural. Así que en 1986 se creó el Joint Photographic Experts Group, un comité de normalización integrado por investigadores, ingenieros y representantes de empresas como IBM, AT&T, Canon o Mitsubishi. 

El objetivo de todos ellos era desarrollar un estándar internacional que permitiera la compresión eficiente de imágenes fotográficas a color, manteniendo una calidad visual aceptable y garantizando la interoperabilidad entre plataformas.

El JPEG cambió para siempre la forma en la que subimos y compartimos imágenes online.
El JPEG cambió para siempre la forma en la que subimos y compartimos imágenes online.SUMAUTO / Europa Press

Dentro de este esfuerzo colectivo, el papel de IBM fue especialmente relevante. William B. Pennebaker y Joan L. Mitchell, ingenieros por entonces desconocidos, lideraron el desarrollo del núcleo matemático del estándar, basado en la Transformada Discreta del Coseno (DCT). 

El DCT permitía separar la información visual relevante para el ojo humano de aquella menos perceptible, aplicando una compresión con pérdidas controladas. “La compresión más efectiva se consigue aproximando la imagen original, en lugar de reproducirla exactamente”, explican en el libro JPEG: Still Image Data Compression Standard.

El estándar JPEG fue publicado oficialmente en 1992 y adoptado rápidamente por fabricantes de cámaras digitales, escáneres, sistemas operativos y, poco después, navegadores. Su éxito se vio reforzado por características prácticas como el modo progresivo, que permitía mostrar imágenes de forma incremental en conexiones lentas, una ventaja decisiva en los primeros años de Internet comercial.

Tres décadas después, JPEG sigue siendo un ejemplo de cómo los estándares tecnológicos perduran no solo por su calidad, sino por su capacidad para resolver problemas que pueden abrir nuevos caminos globales.

Creativo y tecnólogo. Escribo sobre IA y cultura digital. Fundé una productora y una Proptech. Hablemos de futuro.

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