El juez del Tribunal Supremo que instruye el caso Koldo, Leopoldo Puente, ha asumido la tesis de la Fiscalía Anticorrupción y acordado este jueves prisión provisional sin fianza para el exministro socialista y diputado José Luis Ábalos y para su exasesor en el Ministerio de Tranportes, Koldo García. Ambos han ingresado poco después de las seis de la tarde en la cárcel madrileña de Soto del Real. El magistrado ha tomado la decisión en un auto en el que considera que existe riesgo de fuga “extremo” al enfrentarse Ábalos a 30 años de cárcel por los presuntos amaños en la adjudicación de contratos públicos para la compra de mascarillas en plena pandemia.
Ambos llegaron a la cárcel a las 18.09 horas en un furgón de la Guardia Civil desde los calabozos de la Audiencia Nacional, donde fueron trasladados desde el Supremo.
El exministro Ábalos y su exasesor a Koldo García en su llegada al Tribunal Supremo
Es la primera vez que un diputado en activo es enviado a prisión. El reglamento del Congreso establece que un diputado cuando entra en prisión no pierde el acta de diputado pero sí el sueldo y los derechos asociados a esta, es decir votar.
El magistrado ha tomado la decisión después de haberlos citado a una vistilla esta mañana para revisar las medidas cautelares que pesaban sobre ellos. Tanto la Fiscalía como las acusaciones populares habían solicitado al instructor que convocara esta comparecencia para pedir un endurecimiento de estas medidas, que son comparecencias quincenales en el juzgado y retirada de pasaporte.
En su auto, el instructor aprecia riesgo de fuga. “Además de existir indicios más que bastante de la eventual comisión de graves hechos delictivos, el posible riesgo de que los acusados pudieran sustraerse a la acción de la justicia resulta, en este momento, extremo”.
Puente entiende que las medidas cautelares con las que contaban hasta hoy no son suficientes para conjurar el riesgo de fuga. “Existen numerosos indicios racionales de criminalidad frente a ambos, se ha interesado por las acusaciones la imposición de muy graves penas privativas de libertad para dichos investigados y es previsible que muy próximamente sea el enjuiciamiento”, explica el juez.
En el auto, el juez acuerda poner en conocimiento de la presidenta del Congreso de los Diputados, del que el investigado es miembro, la presente resolución, en cuanto afecta a la situación personal del aforado.
El juez ha rechazado el argumento de la defensa de que la prisión cercena su derecho a la representación parlamentaria. En el auto, explica que “es evidente que la decisión aquí adoptaba no lo cercena o menoscaba (salvo que se considerase, y no llega a tanto su defensa) que cualquier medida provisionalmente restrictiva de la libertad ambulatoria, en cualesquiera circunstancias, resultaría inconciliable con el mencionado derecho fundamental”.
En cualquier caso, “los efectos que pueda proyectar la prisión provisional de Ábalos sobre su actividad parlamentaria es decisión que corresponde adoptar al Congreso de los Diputados en aplicación del Reglamento que lo regula”.
Ábalos pierde su sueldo de diputado
El magistrado advierte que, como bien ha expuesto el fiscal en su informe, Ábalos se enfrenta a una pena de cárcel de no menos a diez años. También tiene en cuenta que el juicio se va a celebrar en un periodo breve de tiempo -se calcula que en tres meses- y que la sentencia que se dicte va a ser firme ya que al ser aforado la instancia es única, sin capacidad de recurso.
Puente tampoco admite el argumento de Ábalos de que de ir a prisión se quedaría sin su sueldo de diputado, su único sustento económico. Para el juez, igualmente, en unos pocos meses, si es condenado, también se va a quedar sin sueldo de diputado. “Mal puede entenderse en esas circunstancias que la percepción de dicho salario le vincule de particular manera estable a nuestro país”, apunta.
El juez sospecha que esconde dinero
Por otro lado, el juez sospecha que Ábalos esconde dinero. Argumenta que durante varios años no precisó realizar sacar dinero de sus cuentas bancarias, “lo que permite inferir razonablemente que pudiera disponer de recursos económicos bastantes para emprender y sostener la fuga”.
“Y, desde luego, resultan más que evidentes los contactos internacionales de los que Ábalos dispone, no solo debido a que, como observara en su informe el Letrado de la acusación popular, disponga en determinados países hispanoamericanos de algún bien inmueble; ni solo debido a que fuese socio fundador de la fundación Fiadelso, a la que podría continuar familiarmente vinculado; ni únicamente en consideración a que vino recibiendo periódicamente ingresos procedentes de uno de sus hijos, obtenidos al parecer en el extranjero, -con independencia de que se tratara o no de un préstamo”, apunta.
Para Puente, no hay razón alguna para considerar que esos mismos fondos, en uno u otro concepto, no podrían volver a serle proporcionados a Ábalos “con el propósito de facilitar o contribuir a la fuga”.
Además de todo esto, “son de conocimiento general los contactos internacionales” que, en el ámbito del desarrollo de su función pública, ha podido trabar Ábalos, “tanto con autoridades como con particulares y empresas de dichos países”.
Durante la vistilla, el propio Ábalos ha tomado la palabra y ha negado que exista riesgo de fuga y ha alegado que tiene arraigo, que es diputado y que no tiene ni dinero ni patrimonio ni dónde ir. El exasesor ha asegurado que no se va a ir a ningún sitio, que tiene arraigo en España, con su madre mayor en Benidorm (Alicante) y una hija menor. Además, ha defendido que todo el mundo tiene derecho a aprender de sus errores.
El fiscal ha defendido la prisión alegando que cualquier persona tiene poder de abstraerse del proceso penal. “La pertinencia a un poder del Estado puede esgrimirse para evitar la prisión y por eso la justicia se representa con una venda en los ojos”, ha sostenido el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón.
Llegada de Ábalos al Tribunal Supremo
Ábalos ha llegado a las 9.12 horas al Alto Tribunal, con casi 45 minutos de antelación a su cita. Ha entrado solo, sin su nuevo abogado, Carlos Bautista, y portando una pequeña mochila. Recientemente el exsocialista cambió de letrado y ha optado por llevar una línea de defensa unida estratégicamente a la de Koldo García. Por los últimos movimientos, en los que están dejando caer informaciones de miembros del Gobierno, se vislumbra esta nueva estrategia, que por ahora tiene por objetivo no acabar en prisión.
El ministerio público considera ahora que sí existe riesgo de fuga, ya que Ábalos se enfrenta a hasta 30 años de cárcel por los presuntos amaños en la adjudicación de contratos públicos para la compra de mascarillas en plena pandemia. Puente deberá decidir ahora si asume la tesis de la Fiscalía y acuerda su ingreso en prisión preventiva hasta la celebración del juicio.