Santos Cerdán: “Todo cambió después de mi foto con Puigdemont en Bruselas”
Comparecencia en el Senado
El ex secretario de Organización del PSOE asegura que los indicios y las grabaciones en su contra “son falsos” y se presenta como víctima de una conspiración urdida “en un cigarral de Toledo” entre Vox y la Guardia Civil

Santos Cerdán ha llegado a su esperada comparecencia en el Senado dispuesto a guardar silencio. Se ha sentado ante los senadores de la comisión que investiga el llamado caso Koldo y ha dicho que no pensaba declarar por recomendación de sus abogados. Pero enseguida se ha desdicho y ha lanzado un largo discurso para asegurar que es “inocente” y “víctima de la Inquisición”.

“Se está realizando un procedimiento sin garantías y sin respetar los derechos de las personas. No se busca la verdad, solo se intenta construir un relato que se repite y se repite, pero no por eso se convierte en realidad”, ha afirmado el ex secretario de Organización del PSOE que, tras su paso por la cárcel, ha vuelto a Milagro, su pueblo natal de Navarra, aunque permanece investigado por los presuntos delitos de cohecho, organización criminal y tráfico de influencias.
“Se genera un titular diario con total falta de rigor y con indicios falsos”, ha proseguido Cerdán, quien ha afirmado que las grabaciones contenidas en los informes de la Guardia Civil que han cimentado la acusación contra él “son falsas”: “están editadas y manipuladas”. “El Estado profundo prepara pruebas sospechosas. Soy inocente. No soy ningún corrupto”, ha añadido.
Tras ese contundente discurso inicial, Cerdán ha pasado a ser interrogado por los diputados de la oposición. Y ha seguido sin mantener su promesa de guardar silencio como le había recomendado su abogado. Ha contestado a las preguntas de la senadora de UPN María Mar Navarro y del representante de Vox Ángel Pelayo y se ha enfrentado abiertamente a ambos alzando la voz lo que ha provocado la intervención del presidente de la comisión, Eloy Suárez.
Cerdán se ha mostrado muy airado cuando Caballero le ha interrogado sobre su esposa, Francisca Muñoz, Paqui, quien, según los informes de la Guardia Civil, gastaba a manos llenas en El Corte Inglés de la calle Princesa de Madrid. “Pido respeto para mi mujer”, ha reivindicado el ex diputado socialista alzando la voz. También ha reclamado el mismo “respeto” para Leire Díez, investigada en varias tramas, cuando Pelayo la ha calificado como “la fontanera del PSOE”. “Díez tiene un nombre, no la llame así”, ha dicho Cerdán sin llegar a reconocer si la conoce o no.
Lo que sí ha negado sin ambages es ser socio de la empresa Servinabar. Según los informes de la Unidad central operativa de la Guardia Civil (UCO), Cerdán era propietario junto a Antxón Alonso de esta compañía de servicios a través de la que se habrían canalizado las mordidas por la adjudicación de obra pública de forma irregular a Acciona. Los agentes de la UCO encontraron en el domicilio de Alonso un contrato privado, que nunca fue elevado a público, por el que Cerdán adquiría el 45% de Servinabar. “No tengo nada que ver con Servinabar”, ha zanjado.
La teoría del cigarral de Toledo
Sí ha guardado silencio cuando Caballero le ha preguntado sobre la posible adjudicación irregular de las obras del túnel de Belate, los gastos con la tarjeta de crédito de Servinabar, el pago por parte de esta empresa del alquiler de su piso de lujo en Madrid, sus viajes a Ibiza y Tenerife, sus asiduas visitas a buenos restaurantes y otras situaciones recogidas en los informes de la UCO.
Durante el interrogatorio de Gordillo, Cerdán ha dejado entrever la teoría de que su caída en desgracia se gestó “en un encuentro en un cigarral de Toledo entre un miembro de Vox, Javier Ortega Smith, y representantes de la Guardia Civil”. Después, Eduard Pujol, senador de Junts, le ha echado un cable para que siguiera desarrollando esa teoría y Cerdán ha atribuido la situación judicial por la que atraviesa a las negociaciones que mantuvo con Carles Puigdemont en Bruselas.

“Hay un antes y un después de mi foto con Puigdemont tras el acuerdo de Bruselas. Todo cambió con esa fotografía. Tuve que volver a llevar escolta. Ya me habían avisado de que tuviera cuidado”, ha asegurado Cerdán mostrando así la que será una de las líneas de su defensa en el procedimiento que se avecina. “Hice lo que tenía que hacer políticamente, pero mi entorno y yo hemos sufrido las consecuencias por haberlo hecho”, ha remachado.
Y el interrogatorio del senador de ERC Joan Queralt le ha servido a Cerdán para defender que “nunca he estado con Víctor de Aldama”, otro de los acusados en la trama Koldo quien ha declarado que entregó un sobre con dinero a Cerdán ante las puertas de la sede del PSOE en la calle Ferraz de Madrid. “No sé si en algún momento ha habido financiación irregular del PSOE, pero le aseguro que en mis tiempos no la hubo”, ha aseverado el ex secretario general del partido. No obstante, Cerdán ya no se siente vinculado al partido: “No cuento con el apoyo de nadie”, ha contestado cuando Caballero le ha preguntado si el PSOE le había dejado en la estacada.
“Está claro que estoy solo. Todo el mundo me ha dado la espalda”, le ha respondido Cerdán al senador popular Gerardo Camps. Cerdán y Camps han vivido otro rifirrafe cuando el ex secretario de Organización del PSOE ha insistido en sacar a la palestra casos de corrupción del PP. Camps le ha espetado que dejase “de mirar a su abogado que le da instrucciones desde el fondo de la sala” en referencia a que el letrado Jacobo Teijelo seguía la sesión en el último banco de la sala del Senado Clara Campoamor. Cerdán ha insistido en exponer su tesis y el presidente de la Comisión ha suspendido la sesión por unos minutos.
Tras este último enfrentamiento, Cerdán ha tratado de ser fiel a su promesa de guardar silencio, pero no lo ha conseguido. Ha vuelto a discutir con Camps, quien ha leído parte del auto de prisión de Cerdán, quien sin embargo, ha acusado al senador del PP de “decir falsedades”. Camps ha aprovechado su intervención para exponer la teoría del Peugeot: “Usted, Koldo García, José Luis Ábalos y Pedro Sánchez se subieron al Peugeot para la campaña de las primarias del PSOE, trabaron confianza y empezaron a pensar en posibles negocios. Tres de los pasajeros ya han pasado por la acción de la justicia”, ha remachado el senador popular: “Usted señor Cerdán no se corrompió por el camino, venía corrompido de casa”.
“No estoy dispuesto a soportar que una senadora del PP me llame sinvergüenza”
Cerdán ha cerrado la sesión en el Senado con un nuevo enfrentamiento, en este caso con la senadora Ana María Beltrán del PP: ”No estoy dispuesto a soportar que una senadora del PP me llame sinvergüenza”, ha saltado Cerdán y ella ha zanjado la cuestión y ha evitado la pelea: “No le he llamado sinvergüenza, he dicho: ¡que vergüenza!







