Puigdemont pide “despertar” y advierte del riesgo de un “colapso nacional gigante” en Catalunya
Crisis ferroviaria
El líder de Junts exige a Salvador Illa el cese de la consellera Sílvia Paneque y acusa al Ejecutivo catalán de tratar de “tapar con propaganda” su “incompetencia”

El presidente de JxCat, Carles Puigdemont, durante una rueda de prensa este sábado en Perpiñán

Para Junts la crisis ferroviaria que ha vivido Catalunya en esta última semana es solo “la punta del iceberg”. El expresident Carles Puigdemont, en una intervención desde Perpiñán, arropado por la plana mayor de su partido, ha pedido que la sociedad catalana “despierte” y salga del letargo ante el riesgo de un “colapso nacional gigante” y de que se “cronifique” una situación que puede afectar a muchas otras áreas como son la vivienda, la educación, los servicios sociales o la sanidad. Y al bolsillo de la gente, ha agregado. “Catalunya no va”, ha sentenciado.
Además, el líder de JxCat, con el lema”Ya basta” en el atril, ha vuelto a cargar contra el Ejecutivo catalán, al que ha acusado de “incompetencia” y de “hacer propaganda” de manera reiterada y de no querer generar problemas en Madrid. Lo ha hecho tras una reunión de la dirección de su partido con los cargos electos del Parlament, del Congreso de los Diputados y del Senado, una cita que se convocó de urgencia este jueves ante la situación de crisis ferroviaria vivida esta semana en Catalunya y que hoy todavía dura, con el servicio suspendido nuevamente.
A juicio de Puigdemont, el Govern de Illa “no aporta más que anuncios y placebo que hacen creer que todo va mejor que nunca”. “Ya no tienen suficiente propaganda para tapar tanta incompetencia”, ha proseguido.
Asimismo, el expresidente catalán ha vuelto a reclamar el cese de la consellera del ramo, la titular de Territori, Sílvia Paneque. Una cabeza que su partido ya reclamó de forma tímida el primer día de la crisis y que este viernes ya demandaba de forma clara. “La consellera Paneque ha batido el récord de incompetencia”, ha aseverado Puigdemont, que ha recordado que ya fue reprobada por la Cámara catalana hace unos meses. “A mí no me habría pasado como presidente. En estos casos, cuando un conseller demuestra tanta incompetencia, no habría que esperar a que la oposición pida su dimisión, tendría que cesarlo”, ha concluido el líder posconvergente.
Por otra parte, durante la intervención el expresident ha apostado por un traspaso integral como solución y ha cargado contra la solución intermedia pactada entre Esquerra Republicana y los socialistas. “El traspaso de Rodalies o es el 100% o no es traspaso”, ha recalcado. “Lo que han pactado es una cosa híbrida que nadie sabe exactamente qué es. Es como un ornitorrinco”, ha proseguido Puigdemont, que ha cuestionado qué tipo de traspaso hay si el 51% de la nueva empresa mixta sigue en manos del Estado.

En toda esta crisis, en Junts cree que se ha abierto una oportunidad para que diversos actores políticos y sociales se alineen con sus demandas en asuntos como la financiación, toda vez que la crisis esta tiene que ver con la falta de inversión y mantenimiento de estas infraestructuras.
Esta misma semana, el partido anunció que haría una ronda de reuniones con todos los agentes sociales y económicos para defender su posición en relación con la financiación autonómica y el secretario general de la formación, Jordi Turull, llamó ayer a estos agentes a reaccionar ante el colapso ferroviario y que digan también “basta” al Govern de Salvador Illa, de tal manera que no quede la cuestión en un mero pim pam pum político. “Pedimos que haya esta reacción de país, que no sea sólo Junts, que sean los sectores económicos, los sectores sociales y los ciudadanos los que digan claramente al Govern que vive en una realidad paralela, que ya basta”, dijo desde Manlleu, justo antes de unas jornadas sobre seguridad y ocupaciones.
También se ha alentado en estos días una movilización convocada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y por el Consell de la República, con la esperanza de que movilice a su electorado más desencantado y desconectado. La protesta del 2007 por las infraestructuras se considera uno de los gérmenes del procés y el propio Puigdemont ha querido trazar los paralelismos con lo que sucedió hace 19 años. En ese sentido, ha recordado que entonces había un ejecutivo catalán del PSC sustentado por Esquerra y los comunes –entonces con la marca ICV y con una fórmula de tripartito– y que había una gobierno socialista en la Moncloa. Para acabar de rematar la cuestión, el expresident ha subrayado que el secretario de Mobilitat i Infraestructures actual, Manel Nadal, también era el responsable de esa misma área en aquella crisis.
Sea como fuere, hay quien cree en Junts que según el magma que se forme tras el estallido de la crisis en Rodalies es posible que se muevan las piezas del tablero político y que a Esquerra le sea más complicado mantener su alianza con los socialistas de modo que haya una pequeña rendija para que haya cierta colaboración en materia de financiación. Aunque también hay quien remarca que ya se vio a Oriol Junqueras –que tiene previsto reunirse con Puigdemont en las próximas semanas–haciendo un discurso muy crítico con los socialistas durante la campaña de las elecciones generales del 2023 y que el día después de los comicios no tuvo reparos en pactar con el PSC en la Diputación de Barcelona. Lo cierto es que no hay unanimidad a la hora de hacer esta lectura del momento político actual.
