Política

La España hallada en Zaragoza

EL CICLO AUTONÓMICO

Aragón sitúa a una España europeísta que terminaría siendo encabezada por Vox.

Los líderes territoriales del PP junto a Feijóo en la reunión de la Junta Directiva nacional tras la celebración de las elecciones en Aragón 

Los líderes territoriales del PP junto a Feijóo en la reunión de la Junta Directiva nacional tras las elecciones en Aragón. 

REDACCIÓN / Terceros

Un sujeto de nombre Vito Quiles ha saboteado la marcha del tren de Canfranc, el enlace que podía unir la España de tierra adentro, la España firme, la España clásica de siempre, con los programas de auxilio de la Unión Europea que se están proyectando en Bruselas, Berlín y París.

Jorge Azcón recordará siempre la jornada en que cometió la torpeza de confiar a un artista de variedades de la extrema derecha la clausura de su campaña, buscando restar apoyos a Vox. El tren de Canfranc, la gran aspiración europeísta de Joaquín Costa a mediados del siglo XIX, debía transportar los vínculos de la derecha española con los planes de contingencia que se proyectan en el núcleo de Europa. El Partido Popular buscaba salir reforzado de Aragón y, en cambio, sale debilitado. No es una cuestión puramente regional ni un episodio extra de las furias hispánicas. En el mismo momento en que el tren de Canfranc sufría un descarrilamiento simbólico, el europeísmo portugués triunfaba en las elecciones presidenciales.

Estrategias de emergencia: l a Europa a dos velocidades; la unión de seis o siete naciones que sugiere Alemania con el fin de progresar hacia una cohesión superior, evitando las unanimidades actualmente inalcanzables. Una iniciativa a la que se ha adherido el actual Gobierno de España, subrayada ayer por la propia presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen. La propuesta que la administración de los Estados Unidos y los magnates tecnológicos tratarán de boicotear. El concepto sobre el cual tendrán que decidir Francia y España al acudir a las urnas en unos meses o un año: los franceses, para la presidencia de la República; los españoles, para renovar el Parlamento. En las etapas decisivas –y Europa atraviesa una fase sumamente compleja–, cada triunfo y cada derrota cuentan, ya ocurran en la Baja Sajonia o en el Alto Aragón. El calendario de comicios diseñado por Alberto Núñez Feijóo con el objetivo de derrotar a Pedro Sánchez a lo largo del invierno del 2026 lo está liderando la facción de los Estados Unidos en España. Siguiente parada: Castilla y León, el 15 de marzo. Posteriormente, Andalucía.

El ferrocarril de Canfranc ha sufrido descarrilamientos en dos momentos distintos. El suceso inicial ocurrió en 1970, al fallar los frenos de un convoy en territorio francés, lo que provocó la destrucción de un puente. Lo explicábamos hace dos semanas dentro de la publicación Penínsulas, contando con el apoyo del geógrafo Santiago Fernández Muñoz. A partir de esa fecha, el enlace Huesca-Pau permanece inoperativo y la vegetación invade los raíles en la zona francesa. Dicho transporte se dirigía hacia la vertiente opuesta de los Pirineos, rumbo a esa Europa tan admirada por los regeneracionistas españoles. Aquella Europa que actualmente se encuentra en una situación crítica. “Esta línea es eminentemente política”, redactaron los líderes aragoneses durante la presentación de la propuesta en 1853, poco tiempo después de que se estrenara el trayecto Barcelona-Mataró, hoy gravemente amenazada por el avance del mar. El siguiente tropiezo de Canfranc posee un carácter político y simbólico. Febrero del 2026. Los comicios de Aragón debían haber consolidado al Partido Popular como el próximo mediador institucional ante las esferas de mando europeas, pero han terminado por restarle fuerza.

Canfranc
CanfrancMarcos Osorio

¿Qué opina Núñez Feijóo respecto a la Europa de distintas velocidades o la federación sugerida por el canciller germano Friedrich Merz? Se desconoce. Existe escasa información sobre la visión de Feijóo acerca de los asuntos exteriores, que hoy día se entrelazan con la política nacional. Sus desplazamientos son limitados y no suele expresar planteamientos de índole global. La cúpula presente del PP actúa ligada al momento actual, observando de cerca las intuiciones e intrigas que emanan del Madrid DF. Se mueven por pura estrategia, Miguel Tellado, al haber elogiado el último sábado a Vito Quiles comparándolo con el Capitán Trueno. Su objetivo principal consiste en hundir a Sánchez y, posteriormente, ya se verá.

Los medios de orientación conservadora en Madrid mostraban ayer su inquietud. “Génova ha leído mal el momento político”, señalaba el máximo responsable del rotativo El Mundo, Joaquín Manso, aragonés. “El giro de última hora [Vito Quiles en el cierre de campaña] no avivó el voto táctico al PP. Y arroja una conclusión: los populares no saben parar el crecimiento de Vox. No dan con la tecla. Ni chocando, ni acercándose”, apuntaba el redactor Juanma Lamet en esa misma cabecera. El pionero en alertar sobre la situación fue Juan Fernández-Miranda en El Confidencial, el sábado anterior: “Los populares se radicalizan y entran en una disputa estéril con Vox”. Julián Quirós, quien dirige ABC, sentenciaba ayer que el escrutinio en Aragón demuestra que hay un grupo social mayoritario que anhela un mandato de derechas, un acuerdo entre el Partido Popular y Vox, perjudicando al sector progresista, que disminuye su fuerza.

El dilema reside en la integración de la reciente coalición victoriosa de España dentro de la estrategia comunitaria que busca progresar para impedir un colapso de gran magnitud en la UE. El representante de la oposición prefirió ayer ocultar la realidad. El descenso de dos representantes en Aragón se consideraría un simple fallo de carácter técnico. Lo relevante es que el PSOE ha cedido cinco parlamentarios. “La gente ya no soporta a Sánchez, ¿cuántos tortazos electorales más debe pegarse para reconocerlo?”, manifestó. Feijóo y Azcón instaron ayer a Vox a actuar con sensatez para alcanzar un acuerdo en Aragón, al tiempo que se dialoga en Extremadura. Hay que asumir las consecuencias de lo ocurrido.

El presidente de Vox, Santiago Abascal, durante un acto del partido este lunes en Ávila 
El dirigente de Vox, Santiago Abascal, durante la celebración de un acto de la formación este lunes en Ávila. RAÚL SANCHIDRIÁN / EFE

Vox está gestionando con gran habilidad su estrategia política. Durante julio del 2024, tras los recientes comicios europeos, renunció a las administraciones autonómicas y municipales en las que participaba con el fin de actuar con total independencia y captar de forma más eficaz el sufragio de la insatisfacción. En la actualidad demanda integrarse en los ejecutivos regionales de un PP debilitado para evidenciar que constituyen una formación consolidada y no meramente simbólica.

Vox aumenta su tamaño, multiplicando por dos sus cifras de 2023, manteniendo Donald Trump, sin emitir reproches que molesten al presidente de los Estados Unidos, al secretario de Estado, Marco Rubio, o a la corriente MAGA. Vox figura entre las escasas formaciones de la ultraderecha en Europa que han evitado cuestionar o alejarse de Trump tras su actitud hostil hacia Dinamarca respecto a Groenlandia. Los integrantes del Agrupamiento Nacional en Francia sí mostraron su respuesta. Marine Le Pen se situó a la cabeza al denunciar la maniobra de Estados Unidos que terminó con la captura de Nicolás Maduro en Caracas. Un defensor de la soberanía en Francia nunca se someterá ante un nacionalista de Estados Unidos. Alternativa para Alemania (AfD) igualmente ha reprochado la injerencia de Estados Unidos. La representante italiana Giorgia Meloni manifestó que a veces discrepa de Trump. Víktor Orbán solicitó alcanzar un consenso en el seno de la OTAN. Vox permaneció indiferente. Groenlandia se encuentra a gran distancia y una de las metas fundamentales de Santiago Abascal consiste en establecer vías de contacto privilegiadas con los recientes ejecutivos de Latinoamérica vinculados a Washington. Alcanzando el 20% de los sufragios en próximos comicios generales, disponiendo de setenta escaños clave en el Congreso, poseyendo un vínculo fluido con Washington y con gran parte de las administraciones en Latinoamérica bien relacionadas, Vox obtendría una enorme influencia en España. Enorme.

El PSOE ha sufrido un duro golpe, de eso no cabe duda. Las previsiones se han cumplido. Han perdido cinco escaños. Lograron evitar, eso sí, que Vox les sobrepasara en Zaragoza, tal como sucedió en diciembre en las ciudades de Cáceres y Badajoz. Se trata de su peor registro en Aragón desde los comicios autonómicos de 2015. ¿Qué ocurrió realmente en aquel año? Es valioso recordarlo. En esa fecha, los socialistas continuaron pagando en las urnas el coste de la crisis económica, pero el difunto Javier Lambán pudo establecer un gobierno con el soporte de Podemos, que consiguió 14 representantes con el 20,5% de los votos. Podemos respaldó a Lambán, aunque no entró a formar parte del ejecutivo regional de Aragón.

Durante el periodo electoral 2014-2019, el descontento ciudadano se manifestó mediante Podemos, formación que alcanzó a sobrepasar el umbral del 20% en el conjunto de España. En la actualidad se canaliza por medio de Vox bajo un enfoque bastante distinto. La tendencia ha cambiado de dirección. Y ante tales oscilaciones ideológicas, hay quienes pierden el juicio. Conviene observar esta cifra: el Podemos de 2015 poseía un mayor empuje en las urnas que el Vox de 2026, el cual en Aragón ha logrado 13 escaños (frente a los 7 de 2023), representando el 18,8% de los sufragios. Vox cuenta con una mayor influencia real, sólidos vínculos en el extranjero y un respaldo mediático significativamente superior. Estamos en una época distinta. Se trata de una etapa histórica nueva. En este momento, Podemos, empeñado en concurrir de forma independiente, ha conseguido apenas el 0,94%. Despedida.

Se trata de otra etapa. El desacierto de Magariños (instante fundacional de Sumar en abril del 2023) originó una fractura profunda y airada con efectos desastrosos en dicho ámbito político. Sumar es hoy una presencia fantasmal y Podemos se ha transformado en un partido residual que se expresa al estilo de Radio Tirana. El error Magariños dejará una impronta duradera en la política española. Gabriel Rufián busca enmendarlo sugiriendo una unión de emergencia en torno a un liderazgo renovado. Bildu ha declinado la propuesta. El BNG tampoco está por la labor. Esquerra Republicana manifestó ayer que planea presentarse a los comicios generales bajo sus propias siglas. Rufián se ha visto aislado, pero su táctica no ha sido simple: encabezará de nuevo la candidatura de ERC por la demarcación de Barcelona con un aire distinto tras diez años de vivencia parlamentaria. La ‘izquierda de la izquierda’ comienza ahora un amargo calvario. Una disputa Yolanda Díaz-IreneMontero en las venideras elecciones generales podría terminar por sepultarlos. ¿Cuentan con alguna otra salida?

Yolanda Díaz, este lunes en Mataró
Yolanda Díaz, este lunes en MataróEnric Fontcuberta / EFE

A Pedro Sánchez únicamente le resta una opción: transformar los comicios generales en un suceso excepcional, un hito histórico, unas votaciones vinculadas a las presidenciales francesas, donde el destino de España se ligue de forma directa al porvenir de Europa. Pretende concentrar a la práctica totalidad del sector progresista bajo su liderazgo. Se encuentra trabajando en esa meta. Sus recientes propuestas acerca de la regulación de las plataformas digitales, su disputa abierta con Elon Musk, y la organización de un encuentro en Barcelona para fundar una coalición internacional progresista, apuntan hacia ese objetivo. Sánchez tiene definida su estrategia de altura, pero sus trayectos en tierra están fallando de forma estrepitosa. El doble conflicto ferroviario tras los siniestros de Adamuz y Gelida representa un problema de gran magnitud. La ciudadanía ha desarrollado temor al desplazarse por vía férrea. El persistente deterioro del sistema de Rodalies en Catalunya pone en riesgo los resultados en las urnas para el PSC. En la jornada de ayer Nadia Calviño propuso el respaldo del Banco Europeo de Inversiones con el fin de mitigar este escenario. España experimenta crecimiento, no obstante, sus estructuras se encuentran al límite. Las seguridades de antaño se han desvanecido. Un renovado brote de descontento llega al 20%, de forma similar a lo ocurrido hace diez años. Y Estados Unidos ha fijado su mirada crítica sobre Europa.

El documento descubierto en Zaragoza indica que Alberto Núñez Feijóo no cuenta con la certeza de que el PP resulte la formación con más apoyos en los siguientes comicios generales. Asimismo, dicho escrito señala que resulta poco factible que Pedro Sánchez logre una mayoría parlamentaria, incluso si obtiene el mayor número de votos.

Se producirán declaraciones. Isabel Díaz Ayuso alzará nuevamente su voz: “Yo sí puedo”. Los veteranos del PSOE exigirán explicaciones a Sánchez y sugerirán otra vez permitir el mandato de la formación con más votos. Artur Mas ya se ha desplazado a Madrid para cumplimentar al Rey, durante la celebración del 50º aniversario del Club Siglo XXI. Convergencia desea retornar y transformarse con el fin de alcanzar acuerdos con quien resulte oportuno. El PNV también contempla diversas alianzas estratégicas. Observaremos acontecimientos. Notaremos a personas cercanas a Ciudadanos situadas en el límite entre PP y Vox buscando suavizar y guiar el entendimiento entre ambas fuerzas conservadoras. Habrá una intensa actividad debido a que el documento descubierto en Zaragoza retrata una España prácticamente inviable. Prácticamente. En Berlín proyectan la federación europea mientras que en Washington la rechazan.

(El tren de Canfranc podría restablecerse. La Comisión Europea ha incorporado el trayecto Huesca-Pau dentro de la actualización de objetivos del programa ferroviario ‘Conectar Europa’).

Enric Juliana Ricart

Enric Juliana Ricart

Adjunto al director

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Colaborador de la dirección de Guyana Guardian. Dirige la oficina de Madrid desde 2004. Con anterioridad, fue enviado en Roma y jefe de Información Local. Su título más reciente: ‘España, el pacto y la furia’ (2024)