Eva Armisén, la artista española que triunfa en Corea del Sur: “Hay pocos espacios para la empatía o la compasión, por eso las pinto”

Exposición en Barcelona

La pintora e ilustradora zaragozana estrena en el Reial Cercle Artístic de Barcelona la muestra 'La vida pintada', donde repasa sus vivencias desde emociones como la ternura y la empatía

Exposición 'La Vida Pintada' de Eva Ermisen, en el Reial Cercle Artístic. . En Barcelona, 21 de enero de 2026.

La artista Eva Armisén posa junto a una de las esculturas de su exposición La vida pintada

Joan Mateu Parra / Shooting

La relación de Eva Armisén (Zaragoza, 1969) con Barcelona comenzó a forjarse hace tiempo. Podría decirse que se han visto crecer. En todos los sentidos. Con solo 18 años, la artista se mudó a la capital catalana para estudiar Bellas Artes y, a pesar de que su trabajo la ha llevado a vibrantes lugares como Seúl, Singapur o Hong Kong, siempre ha regresado a esta ciudad cobijada por el Mediterráneo y Collserola. Aquí, en el Reial Cercle Artístic, inaugura hoy su exposición La vida pintada, comisariada por Lola Durán.

“La muestra arranca con una selección de trabajos que narran qué significa para mí Barcelona”, explica Armisén. Los balcones con barandillas de hierro forjado y las baldosas hidráulicas ocultas en sus dibujos reflejan el paisaje arquitectónico, mientras que piezas como Un mapa único, donde la melena de una mujer imita un íntimo y personal plano de la ciudad, son otra prueba de cómo su biografía está ligada a sus calles, plazas y edificios.

Para Armisén, el momento de la floración significa plenitud, un esplendor que también alcanza a las personas

En tanto que llega la primavera, la obra de Armisén –que se podrá visitar hasta el 19 de abril– es un buen remedio para no añorar las flores. “La floración para mí representa plenitud. También la experimentan las personas, que ocultan flores dentro de sí y que brotan en distintos momentos vitales”. En óleos como El corazón por delante, las cabelleras se vuelven jardines, cuyas flores –que en Una cabeza voladora se mezclan con mariposas– se despiden hacia todos lados.

El amor es otra fuerza que la mueve. Desde la locura a la ternura, las distintas formas de amar son fuente de inspiración para Armisén, así como el equilibrio del corazón y la cabeza. Se centra en esta cuestión la serie Batec, incluida en la muestra, “que conforman trabajos que se refieren a los múltiples procesos del amor, con el corazón siempre presente”.

Armisén posa junto a su obra 'Una cabeza voladora'

Armisén posa junto a su obra 'Una cabeza voladora'

Joan Mateu Parra/Shooting

Y también son marca de la artista los rostros apacibles, muchas veces sonrientes pese a la adversidad. “La empatía, la compasión... Hay pocos espacios habitados por estas emociones, por eso me gusta representarlas”, dice. Pero su semblante amable no hace a estos seres más frágiles. “La sensibilidad no es incompatible con la fortaleza, todo lo contrario”, afirma. Como ejemplo de esta dualidad menciona a las Haenyeo, las buceadoras de la isla surcoreana de Jeju, junto a las que vivió “una de las experiencias más bonitas de mi vida”.

La exposición incluye originales de sus dibujos dedicados a las Haenyeo, las buceadoras de la isla surcoreana de Jeju

Explica que, al saber de su existencia por una revista, no pudo resistirse a viajar a Jeju para dibujarlas. Desde la orilla, veía flotar sus inconfundibles boyas naranjas en el agua, balanceándose de un lado al otro, mientras sus dueñas buceaban horas y horas en busca de manjares marinos. “Publicaron mis dibujos en un diario de Jeju y una documentalista [Hee-young Ko, directora de Breathing Underwater (2016)] me contactó para que la ayudara a promocionar su trabajo centrado en estas increíbles mujeres. Aquello me permitió vivir con ellas durante días y así surgió el libro Mamá y el mar, en el que ilustro tres generaciones de mujeres vinculadas a las Haenyeo. Fue un best-seller en Corea y también aquí”.

La exposición podrá verse hasta abril en el Reial Cercle Artístic

La exposición podrá verse hasta abril en el Reial Cercle Artístic

Joan Mateu Parra/Shooting

Si entonces Armisén ya era todo un fenómeno en el país asiático, aquel libro la catapultó todavía más. Los originales de las ilustraciones podrán verse en su exposición, así como una fotografía y un vídeo sobre su aventura con las Haenyeo. La muestra también incluye piezas a cuatro manos con el ceramista Toño Naharro, y coincide con una instalación en La Finestra, el aparador artístico de la Fundació Úniques. “La pintura –insiste–, me ayuda a ver las cosas con nitidez. Pone luz a la oscuridad en tiempos difíciles”.

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