Runas, fracaso y derrota, pero también lucha, alzamiento y resistencia en el contexto del Mediterráneo”. Esta es la idea que Chiara Cartuccia, comisaria de la muestra colectiva Como piedras en las palmas de las manos, ascuas y llamas (título tomado de unos versos de la poeta palestina Fadwa Tuqan), quiere transmitir con los trabajos que ha reunido en La Fabra Centre d’Art Contemporani. Se trata de un conjunto de videoinstalaciones de cuatro artistas diferentes, Marianne Fahmy, Joyce Joumaa, Huda Takriti y Hasan Özgür Top, que se centran en historias de lucha y resistencia protagonizadas por diferentes pueblos del Mediterráneo. La muestra, estrenada el pasado sábado, se podrá visitar hasta el próximo 31 de mayo.
Aunque las obras estén centradas en el pasado, tanto el mensaje como la motivación de Cartuccia para emprender este trabajo están estrechamente conectadas con la actualidad. La comisaria italiana, que ha estado los últimos dos años trabajando en la región del Mediterráneo, ve esta muestra como una forma de protesta hacia el colonialismo actual en el Mediterráneo. “Hay una proyección de poder en el mar desde un punto de vista nacionalista en los gobiernos de derechas y es importante que reaccionemos. De lo contrario estaríamos siguiendo una mentalidad colonial”.
Cartuccia reúne el trabajo de los artistas Marianne Fahmy, Joyce Joumaa, Huda Takriti y Hasan Özgür Top
Por otro lado, también ofrece una mirada alternativa a la tragedia y cómo gestionar el dolor que sufre un mismo pueblo. “Los individuos y las comunidades habitan y superan el dolor creando nuevas formas de relación entre ellos”, detalla la comisaria. Así, las runas y el pasado colectivo se mezclan con la memoria, la imaginación o el deseo.
La muestra en la Fabra reúne la obra audiovisual de cuatro artistas
Un visitante en la muestra 'Como piedras en las palmas de las manos, ascuas y llamas'
Las cuatro obras se hallan en un mismo espacio oscuro donde todo está conectado, en el que no hay paredes ni salas que separen los trabajos de cada artista. “El resultado es un diseño que invita a los visitantes a ver y experimentar las obras en relación unas con las otras, en un estado de transición continua. Es un lugar que invita a recordar-recomponer”, describe Berta Gutiérrez, que ha intervenido el espacio y diseñado la distribución de las obras. La selección de los artistas tampoco es casual, y así lo detalla la comisaria: “Buscaba artistas y obras que trabajaran alrededor de las ideas del radicalismo político, la revolución, el activismo y la resistencia a través de lo material”.
La muestra ofrece una mirada alternativa a la tragedia y cómo gestionar el dolor que sufre un mismo pueblo
Los cuatro artistas seleccionados abordan estos temas cada uno a su manera: Marianne Fahmy presenta en su trabajo Laws of ruins un cortometraje y dos tapices de jacquard centrados en la ciudad de Alejandría y la resistencia de este pueblo frente a las constantes inundaciones y las históricas invasiones por parte de la flota británica. Pasando del mar al cielo, Joyce Joumaa muestra en las seis pantallas que conforman Mutable cicles II cómo las ciudades de Beirut y Trípoli sobrevivieron, gracias a la luz del sol, a una crisis económica y a la fallida eléctrica en el 2019. Huda Takirti, mediante un vídeo que combina tanto imágenes de archivo como de teatro, reflexiona en Anatomy of an endless scene sobre cómo el poder es capaz de reescribir el pasado para influir en el presente. Finalmente, Hasan Özgür Top crea en First revolt: The black cave un falso documental que acompaña de diferentes piezas de cerámica allí expuestas, que ofrecen una mirada crítica a la arqueología e imitando la autoridad del conocimiento institucional revela cómo la especulación abona incluso los relatos aparentemente más objetivos.
