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Lorena Mazzola, madre de 2 hijos: “Ser madre no significa anularme por completo. Quiero a mis niños felices, pero sin olvidarme de mis aspiraciones”

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Mazzola ha aprendido a ser madre sin perderse a sí misma: construye su familia con amor y respeto, persigue sus pasiones y toma decisiones desde el corazón, mostrando que la felicidad propia y la de sus hijos pueden crecer juntas

Lorena Mazzola, 39 años

Lorena Mazzola, 39 años

Cedida

Lorena Mazzola vive cerca del mar. El surf y el diseño son dos de sus grandes pasiones, que desarrolla a través de su taller en Tenerife. A sus 39 años, ha descubierto una de las claves más importantes de la vida, aquello que sostiene su mundo y marca su rumbo. Es madre de dos hijos, pero también una mujer con aspiraciones, deseos y proyectos; trabaja y quiere seguir creciendo. 

No se reduce solo a su rol familiar, aunque a veces la sociedad lo olvide y difumine la fina línea entre lo que es y lo que hace por los demás. Después de muchas vivencias, Mazzola tiene claro quién es, cuáles son sus metas y hacia dónde dirige su familia: sus hijos y su pareja, con quienes construye un hogar basado en el respeto, la escucha y, sobre todo, el amor.

Nació en Perú y vive en España desde hace 23 años. Se fue de su país con 17 años y desde entonces ha construido su vida lejos de allí. “A mi hijo lo tuve aquí, con 26. Me quedé embarazada con 25 y fue tirar para adelante”, relata. Desde entonces, siempre ha tratado a su hijo como si fueran un equipo. “Siempre le he transmitido que vamos a salir adelante juntos y que tenemos que estar bien”, confiesa. 

Pese a ello, sabía que tener a un hijo no debería ser su única fuente de felicidad. “Yo jamás me imaginé vivir únicamente a través de la felicidad de mi hijo. Evidentemente, su felicidad aporta mucho, pero por encima de todo yo quería ser feliz. A partir de ahí tomé muchas decisiones importantes”, cuenta.

Lorena Mazzola, 39 años
Lorena Mazzola, 39 añosSergio Villalba

Durante una etapa, fue madre soltera, tras la separación de su primer marido. Lorena explica que dentro de la maternidad se suele idealizar que, cuando se escoge a la persona adecuada, será esa persona para toda la vida y se idealiza todo lo que viene después. “Y no te das cuenta de que lo que llega después puede ser demasiado fuerte. En mi caso, la relación no funcionó, no funcionamos como familia, precisamente porque de un lado se cargaba mucho más peso que del otro”, aclara. 

Cuando era pequeña, tenía la sensación de que los adultos pensaban que los niños no entendíamos las situaciones y eso me molestaba mucho

Lorena Mazzola

Esto no era la maternidad que Lorena tenía en la cabeza; no era lo que quería y, por supuesto, tampoco lo fue criar a un niño sola.  “Pero eso nadie se lo espera”, recuerda. Por otro lado, cuenta que llega un momento en el que pones todo en una balanza y decides. “Yo preferí esforzarme antes que tener una vida desdichada y triste, una vida en la que me iba a perder. Así que salí de todo ese círculo con mi hijo. Imagínese: inmigrante, sola. Tenía a mi hermana Andrea, sí, pero fue todo muy inesperado”, explica.

Encontrarse a una misma tras la separación

“Cuando tomas una decisión desde el corazón, desde el sentimiento, cuando no hay otro objetivo que no sea tu propia felicidad —que es algo inmaterial—, las cosas empiezan a fluir mejor”, cuenta. Lorena habla de que no se debe romantizar, porque fue un momento muy duro en su vida, pero que a raíz de aquello, al tomar una decisión que le hacía bien, comenzó a ver resultados en diferentes ámbitos de su vida. “Aquello me hizo fuerte y yo me convertí en una persona que ya sabía lo que quería y qué tipo de persona quería a mi lado”, confiesa.

Lorena Mazzola, 39 años
Lorena Mazzola, 39 añosSergio Villalba

Con el tiempo, tras conocerse a sí misma y definir qué rumbo quería tomar en su vida, descubrió qué tipo de persona también quería a su lado. “Es con esa persona con la que he construido mi segunda familia, la familia que tengo actualmente. Sé lo que quiero: alguien que acompañe, con quien formemos equipo, que cada uno pueda desarrollarse en su pasión. Yo en la mía, él en la suya, y nuestros hijos también. Para él, Liam es su hijo también”, cuenta.

La importancia de los roles dentro de la familia: respeto, paciencia y amor

La comunicación dentro de la familia es fundamental, y así lo explica Lorena: “Cuando era pequeña, tenía la sensación de que los adultos pensaban que los niños no entendíamos las situaciones, que no éramos capaces de hacernos un discurso propio. Y eso me molestaba mucho”. Aquello hizo que sacara sus propias conclusiones sola y, por eso, cuando tuvo a sus hijos decidió hablar siempre con ellos, con palabras que pudieran entender, sin asustarles o hacerles sentir mal, pero explicándoles las cosas. 

“Hace poco perdimos a la abuela y hay que explicar también eso. No desde la tristeza, sino desde la idea de que hay que seguir viviendo y disfrutando de lo que tenemos. Somos una familia, tenemos que hacer esfuerzos, continuar y querernos bien. Y para eso hay que hablarlo todo”, señala.

Yo quiero ver a mis hijos realizados y felices, pero yo también tengo una vida

Lorena Mazzola

Entre las claves para que una familia funcione, habla mucho de la importancia de las tareas dentro del hogar y del peso que esto tiene en su día a día. “Es algo básico. Durante un tiempo pensé que cargar con todo era normal, pero no es así”. En una familia, cuenta Lorena, es imprescindible que todos cumplan cierto tipo de responsabilidades y cuidados. 

La familia somos todos, incluidos los hijos. “Si no les enseñamos a ser parte activa de lo que significa construir una familia, ¿qué estamos creando? ¿Que esperen que, en el futuro, la persona que esté a su lado haga todo por ellos? Yo me niego a eso”, señala.

Lorena Mazzola, 39 años
Lorena Mazzola, 39 añosSergio Villalba

Respecto a sus hijos, ellos saben perfectamente cómo colaboran todos en casa y el esfuerzo que hay detrás de cada cosa. “Lo hablamos mucho, al final del día o durante la semana: lo que conseguimos, lo que perdemos, en qué tenemos que esforzarnos más. Saben todo lo que hay detrás de mi trabajo y del taller, las horas, el esfuerzo, muchas veces en soledad. Creo que es importante que lo vean”, confiesa.

Las pasiones hablan: más allá de la maternidad

En numerosas ocasiones hemos escuchado que las pasiones mueven el mundo y las de Lorena no podían faltar. Ella sabe que para alcanzar su felicidad no debe olvidarse de sí misma, porque en consecuencia sus hijos también serán felices si ella lo es por sí misma. Más allá de ser madre, también es una mujer con pasiones propias y es muy importante que los hijos vean eso.

Lorena Mazzola, 39 años
Lorena Mazzola, 39 añosSergio Villalba

“Mi separación me abrió un mundo. Cuando dije que no quería vivir a partir de la felicidad de mi hijo, me refería a que no quería ser la madre que se anula por completo. Yo quiero ver a mis hijos realizados y felices, pero yo también tengo una vida, pasiones y aspiraciones. Y eso se lo dejé claro desde el principio. A día de hoy saben que o estoy con ellos, o mamá está en el taller, o mamá se ha ido a surfear. Conocen el esfuerzo que me ha costado llegar hasta aquí”, explica.

Cada pieza de nuestros bolsos artesanales canarios ha sido cortada y cosida a mano en mi pequeño taller en Tenerife

Lorena Mazzola

Pero no se trata solo de hobbies, sino de desarrollo personal. “En mi caso necesitaba aferrarme a algo, como quien cuida una planta y la ve crecer”, aclara. Lorena habla de que no solo eran sus hijos; había algo más que también le hacía vibrar, como pintar y diseñar, cosas que ha hecho desde toda la vida y quiso llevar a otro nivel pensando: “voy a vivir de esto”.

Lorena Mazzola, 39 años
Lorena Mazzola, 39 añosSergio Villalba

Sobre Mazzola Hand Craft

Lorena siempre ha amado diseñar y decidió emprender y lanzarse de lleno a la piscina con su negocio Mazzola Hand Craft. “Cada pieza de nuestros bolsos artesanales canarios ha sido cortada y cosida a mano en mi pequeño taller en Tenerife”, explica. El cuero con el que trabaja es de origen nacional y se esfuerza por conseguir la mayoría de los materiales a través de proveedores locales. 

Una de sus principales aspiraciones es apostar por la calidad antes que por la cantidad, por ello solo tiene un stock limitado de productos, todos ellos hechos con cariño y cuidado por ella. Lorena produce todo dentro del taller y es completamente artesanal, con el objetivo de mantener la esencia de hacerlo a mano.

Superación de desafíos

Lorena recuerda que el mayor desafío de la maternidad ha sido seguir llevando su propia vida. Podría haber decidido no hacerlo, admite, porque a veces son demasiadas cosas a la vez. Antes, cuando estaba sola, hacer una sola ya le parecía mucho; ahora hace eso mismo con sus hijos al lado y, aun así, le quedan fuerzas para más planes. Termina muchos días pensando que deberían existir más horas, y es entonces cuando toma conciencia de la capacidad humana —y especialmente de la de las mujeres— para poder con todo y con más.

Lorena Mazzola, 39 años
Lorena Mazzola, 39 añosSergio Villalba

Con el tiempo entendió que en la maternidad no hay recetas ni modelos perfectos. Nada es exactamente como se lo habían contado y, en su caso, ser madre la hizo más real. Nunca ha sentido culpa por dedicarse tiempo a sí misma: aprendió que puede ayudar, acompañar y aconsejar, pero no anularse. Cuidarse, insiste, no es una renuncia, sino una forma de volver a casa con más energía.

Hoy defiende que no existe un manual para ser madre y que lo fundamental es estar bien con una misma. Desde ahí, respeta todas las formas de vivir la maternidad: si una mujer es feliz, la aplaude; y si no lo es, la anima a cambiarlo. Porque la vida, recuerda, es muy corta… y a la vez muy larga.

Judit González Pernías

Judit González Pernías

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Licenciada en Periodismo por la Universidad Internacional de Catalunya, con experiencia en SEO, y actualmente redactora de audiencias en Guyana Guardian. En mi tiempo libre creo contenido en redes sobre tendencias.

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