'Paradise', una serie que busca el sobresaliente tras expandir su universo
Crítica
Lo más interesante es que, entre amenazas apocalípticas, el creador Dan Fogelman apuesta por la esperanza y la humanidad

Sterling K. Brown es Xavier, un experto en seguridad que busca a su mujer.

Paradise era una serie con secreto. Se presentó en sociedad como un thriller sobre el asesinato del presidente de los Estados Unidos (James Marsden) y la determinación de Xavier (Sterling K. Brown), su jefe de seguridad, para investigar la conspiración y descubrir el asesino. Al final del primer episodio, sin embargo, lo que se destapó fue el verdadero argumento de la serie.
Todos los personajes estaban en un búnker inmenso dentro de una montaña. 20.000 estadounidenses viven una fingida normalidad, dirigida por la maquiavélica Sinatra (Julianne Nicholson), mientras en el exterior se acabó el mundo tal y como lo conocían tras una catástrofe nuclear y climática.
Era una serie con secreto: no revelaba su verdadera identidad hasta concluir el primer episodio y revelar que la acción transcurría en un búnker gigante
La primera temporada, claramente sucesora de Perdidos, fue de menos a más. Un ejemplo de esta mejoría era el episodio de catástrofes que narraba las últimas en el exterior. Era fantástico por cómo mantenía el ritmo y cómo profundizaba en los costes humanos de la selección de supervivientes. La segunda temporada, en teoría, podría hundirse al salir del paraíso fabricado por Sinatra: una cosa es controlar una realidad diminuta y otra expandirse al exterior con la odisea de Xavier para encontrar a Teri, la esposa que creía muerta.
Sin embargo, lo que se encontrará el espectador con su llegada a Disney+ este próximo lunes es un retrato humanista que incluye a Shailene Woodley como lleva años encerrada en Graceland, la casa de Elvis Presley, y que se resiste a caer en los lugares comunes del género postapocalíptico. El creador Dan Fogelman, en vez de dejarse llevar por la desesperanza, hace lo contrario. Ante los obstáculos y el fin del mundo, busca la luz, la humanidad y la esperanza.
Paradise, nominada al Emmy al mejor drama el año pasado, esta vez busca el sobresaliente.