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Shailene Woodley: ”'Paradise' se adentra en la resiliencia y en la diferencia entre ser solitario y sentirte solo”

Entrevista

La segunda temporada de 'Paradise' sorprende en su retorno a Disney+ este lunes con una protagonista inesperada

Imagen de Shailene Woodley en la segunda temporada de 'Paradise'. 

Imagen de Shailene Woodley en la segunda temporada de 'Paradise'. 

SER BAFFO

Annie estudió medicina pero, tras colapsar durante la residencia mientras atendía a una paciente, abandonó la profesión. Se convierte, como si fuera cosa del destino, en guía de Graceland, el hogar de Elvis Presley. Un día, mientras da la bienvenida a los turistas que llegan en autobús, todos la ignoran. Miran el móvil, preocupados. Se informa de una catástrofe climática. Ha entrado en erupción un supervolcán en la Antártida, que ha liberado toxinas a la atmósfera y ha desatado una reacción en cadena apocalíptica.

Un tsunami amenaza con arrasar todos los continentes. Las centrales nucleares podrían estallar. Cientos o miles de millones de personas morirán. Annie, que está interpretada por Shailene Woodley, no es la protagonista de una nueva serie. Es la principal incorporación de la segunda temporada de Paradise que, al regresar hoy con la segunda temporada a Disney+, lo hace desde la perspectiva de una mujer que nunca fue invitada al búnker donde sobrevivió la élite.

¿Cómo fue para los que estaban en el exterior? 
¿Cómo fue para los que estaban en el exterior? Disney

No le costó aceptar el papel en esta serie que, en su primera temporada, se ambientaba exclusivamente en un búnker bajo tierra para 20.000 personas, que tenían la calidad de vida de un barrio residencial. “Era fan del creador Dan Fogelman, de actores como Sterling K. Brown, Julianne Nicholson o James Marsden, así que era un honor poder trabajar en la serie”, explica la actriz conocida por Big little lies.

El primer episodio parece diseñado para su lucimiento y funciona como una película donde, a partir de Annie, se cuentan los tres años apocalípticos desde el exterior: “Tuve como siete o nueve días entre que me dieron el papel y llegué al set de rodaje. No había tiempo para pensar: fue un proceso muy intuitivo, en el que te tenías que lanzar. Pero los guiones de Dan y el resto de guionistas están muy bien escritos, está ya todo en la página, así que solo tienes que hacer justicia al personaje”, explica. Gracias a su personaje, la serie “se adentra en temas como la resiliencia, la diferencia entre ser solitario y sentirte solo, o entre la necesidad de confiar o desconfiar”.

“Tuve como siete o nueve días entre que me dieron el papel y llegué al set de rodaje. No había tiempo para pensar: fue un proceso muy intuitivo”

Paradise, que estuvo nominada al Emmy al mejor drama el año pasado, es un ejemplo de televisión clásica. Los episodios tienen una estructura tan cristalina como la presentación de los personajes. El misterio se dosifica a partir de anzuelos que te mantienen pegados a la pantalla.

Pero, donde antes las series de este estilo meterían relleno sin cesar, la creación de Dan Fogelman se impulsa sin desviaciones: el asesinato del presidente Cal Bradford (James Marsden), por ejemplo, se resolvió ya en la primera temporada y, al entrar en la segunda, Xavier ya está fuera del búnker para encontrar a su esposa. El otro elemento distintivo está en evitar el pesimismo implícito del género.

“La vida en la tierra ya tiene una polaridad, una yuxtaposición entre cosas negativas y positivas que crean un equilibrio. Así que tiene sentido que, en este panorama caótico, todavía haya belleza, amor y conexión”, reflexiona Woodley.