Televisión

Los dos debuts de Tamara Gorro: de su paso por Miss Segovia en 2008 a conquistar el trono de 'Mujeres y hombres y viceversa’

Primeros pasos

Convertida hoy en una de las figuras más influyentes de la crónica social, la trayectoria de la colaboradora de 'Y ahora Sonsoles' se cimenta sobre dos hitos fundamentales que marcaron su salto definitivo a la fama nacional

Tamara Gorro, en una imagen de archivo.

Tamara Gorro, en una imagen de archivo.

Gtres

Justo cuando acaba de cumplir 39 años, Tamara Gorro no deja de copar titulares. La segoviana atraviesa un momento de máxima exposición tras confirmarse su relación con Cayetano Rivera, con quien ha compartido una reciente e idílica estancia en Maldivas. “He estado con ese cañón de hombre”, confesaba con naturalidad hace apenas unas horas en el plató de Y ahora Sonsoles, donde ejerce como tertuliana habitual. La noticia de este romance ha generado un auténtico terremoto mediático, situando a la empresaria en una posición de privilegio informativo que, sin embargo, no es desconocida para ella.

Aunque hoy se codea con la primera línea de la actualidad y lidera una comunidad de millones de seguidores, el camino de la comunicadora comenzó hace casi dos décadas. Su trayectoria es el reflejo de una evolución constante que partió de las pasarelas de belleza regionales para terminar explotando en la pequeña pantalla. Para entender quién es la mujer que hoy ocupa el corazón del diestro, es necesario desgranar esos dos debuts que marcaron un antes y un después en su biografía: el de la joven peluquera que soñaba con ser Miss España y el de la mujer que revolucionó las mañanas de Telecinco.

21 años y medidas 'perfectas'

El salto de la peluquería a la pasarela nacional de Miss España

En el año 2008, una jovencísima Tamara de 21 años, que entonces trabajaba como peluquera, lograba alzarse con el título de Miss Segovia. Aquel triunfo le otorgó el pasaporte directo para participar en el certamen de Miss España, celebrado en Oropesa del Mar. Con unas medidas de 92-61-91, desfiló ante la mirada de presentadores como Emma García y Christian Gálvez. Fue su primera toma de contacto real con la industria del entretenimiento y, aunque fue eliminada en la primera ronda del concurso, su carisma y su “pisar con fuerza” sobre la pasarela no pasaron inadvertidos para los profesionales del sector.

En 2008, Tamara, que entonces trabajaba como peluquera, logró alzarse con el título de Miss Segovia.
En 2008, Tamara, que entonces trabajaba como peluquera, logró alzarse con el título de Miss Segovia.Telecinco

Aquel debut como modelo fue la piedra angular de su carrera pública. A pesar de no llevarse la corona nacional, demostró una fotogenia y una soltura ante los focos que pronto la alejarían definitivamente de los salones de estética. En aquel certamen de 2008, la joven ya apuntaba maneras de comunicadora, una faceta que explotaría apenas unos meses después. Su paso por las pasarelas fue breve pero estratégico, suficiente para entender que su hábitat natural no eran los desfiles de moda convencionales, sino el directo y la interacción con el público que ofrecen los platós.

Esa etapa como Miss Segovia le sirvió para forjar la seguridad necesaria antes de dar el salto definitivo a la televisión nacional. La experiencia en el certamen de belleza fue el preludio de una transformación que la llevaría a ser una de las mujeres más seguidas del país. Sin saberlo, aquel desfile en tierras castellonenses sería el último acto de anonimato para una mujer que estaba a punto de convertirse en un fenómeno de masas gracias a un formato que apenas estaba dando sus primeros pasos en la parrilla televisiva de la época.

“Entré temblando”

El histórico estreno en el trono que cambió su vida y la televisión de 2009

El segundo y definitivo debut se produjo en 2009, cuando cruzó las puertas de Mujeres y hombres y viceversa. Su entrada fue única en la historia del programa: su abuela Ángela fue la encargada de presentarla a los pretendientes para ensalzar las virtudes de su nieta. “Estoy temblando”, reconoció nada más sentarse en el icónico sillón del programa. A pesar de sus “kilométricas piernas” que ya habían recorrido las pasarelas de Miss España, los nervios la traicionaron en los primeros minutos de un reinado que duraría tres meses y registraría audiencias históricas.

“Estoy temblando”, reconoció nada más sentarse en el icónico sillón de 'Mujeres y hombres y viceversa', su pasaporte definitivo al circuito mediático.
“Estoy temblando”, reconoció nada más sentarse en el icónico sillón de 'Mujeres y hombres y viceversa', su pasaporte definitivo al circuito mediático.Telecinco

En su primer día como tronista, la segoviana ya dejó claro que buscaba algo más que una cara bonita. Su primera cita fue con Javier Aranda en un parque de bolas, un encuentro tras el cual declaró: “Me ha gustado su manera de mirarme a los ojos... Es un chico que me llama muchísimo la atención; físicamente es espectacular”. Sin embargo, su paso por el programa quedaría marcado por su mediática relación con Rafa Mora, a quien eligió en su final. Aquella elección inició una cadena de colaboraciones en espacios como Supervivientes o ¡Qué tiempo tan feliz!, consolidándola como pieza fundamental de la cadena.

Diecisiete años después de aquel título de miss y alejada de las polémicas de sus inicios, gestiona su vida privada con una madurez distinta. “Sé dónde trabajo, pero de los errores hay que aprender y no voy a hablar de nada mío sentimental”, explicaba recientemente tras confirmarse su relación con Cayetano. De la joven que entró “hecha un flan” al plató queda la espontaneidad, pero ahora bajo el paraguas de una mujer que ha sabido transformar su popularidad en una sólida carrera como empresaria, escritora y protagonista de la actualidad.