Catalunya inaugura un laboratorio abierto de robótica asistencial para llevar la innovación a los cuidados
Nuevo proyecto
LabORA, impulsado por investigadores de la UPC, busca unir ciencia, industria y servicios sociales para acelerar el desarrollo de soluciones robóticas éticas y útiles en contextos reales

Durante la inauguración de LabORA pudieron verse demostraciones de algunos robots asistenciales que ya se han probado en entornos reales

“Con esta iniciativa, Catalunya pretende convertirse en referente europeo y mundial del desarrollo de la robótica asistencial”. Así de contundente se mostró Guillem Alenyà, director del Institut de Robòtica i Informàtica Industrial (CSIC-UPC) durante la inauguración del Laboratori Obert de Robòtica Assistencial (LabORA), una infraestructura pionera que busca conectar la ciencia, la universidad, la industria, los servicios asistenciales y las administraciones públicas para acelerar el desarrollo de la robótica al servicio de los cuidados.
Alenyà aseguró que, hoy por hoy, esos robots asistenciales no existen en el mercado y “podemos decidir nosotros cómo los hacemos, con qué ética, con qué cultura y con qué objetivos y que la soberanía de esos robots de cuidados se quede aquí, o podemos esperar e ir luego a comprar los que hayan fabricado en otro país, con otra cultura y valores y sus propios fines”, apuntó.

Tanto él como los otros coordinadores de LabORA, Robert Gobern y Cristian Barrué, y los investigadores del IRI apuestan por la primera opción, y para hacerla posible han creado este laboratorio abierto como una alianza estratégica entre la Generalitat de Catalunya, el ayuntamiento de Barcelona, la UPC, el CSIC, Suara Cooperativa, el Group Saltó, Pal Robotics, el Parc Sanitari Pere Virgili, Eurecat y otras entidades del ámbito tecnológico y asistencial.
El propósito es aglutinar esfuerzos para desarrollar tecnologías robóticas que mejoren la autonomía y la calidad de vida de las personas tanto en entornos domésticos como en residencias y hospitales partiendo de necesidades sociosanitarias reales y validando los robots en los entornos donde han de utilizarse.
Carme Torras, investigadora del CSIC y otra de las impulsoras de LabORA, subrayó la necesidad que había de disponer de un lugar común donde ciencia, empresas y servicios asistenciales se encuentren y compartan sus realidades y se puedan llevar al día a día soluciones que ahora solo los investigadores saben que existen. “Antes de la pandemia de la covid ya teníamos prototipos de robot que, por ejemplo, podían hacer camas; y eso podría haber ayudado a reducir la exposición al contagio de muchas personas en residencias u hospitales, pero esa tecnología no era visible” para quienes podrían haberla utilizado, ejemplificó Torras.
Y de ahí que LabORA se plantee como un lugar de encuentro y colaboración entre los investigadores, las empresas, las entidades asistenciales y la administración interesados en desarrollar tecnologías éticas, útiles y sostenibles para resolver problemas reales relacionados con los cuidados.
”A diferencia de otras iniciativas centradas únicamente en el desarrollo técnico, LabORA ofrece entornos reales de experimentación donde las soluciones robóticas pueden ser probadas y evaluadas con usuarios reales, tanto en domicilios como en centros asistenciales, comprobando así no sólo el rendimiento tecnológico de los robots sino también su aceptación social, el impacto emocional y el valor añadido que aportan a los profesionales del cuidado”, explican sus impulsores.


