Sociedad

Leyenda de la salsa

Willie Colón (1950-2026)

Se ha ido a los 75 años Willie Colón, cantante, autor, trombonista y una de las grandes leyendas de la salsa. La noticia trascendió a última hora de la tarde de ayer

Ulises Ruiz Basurto / EFE

Se ha ido a los 75 años Willie Colón, cantante, autor, trombonista y una de las grandes leyendas de la salsa. La noticia trascendió a última hora de la tarde de ayer sábado (hora peninsular), aunque su fallecimiento no fue del todo inesperado, ya que desde el día anterior diversos perfiles fiables en redes sociales transmitían con preocupación el ingreso del artista en un centro hospitalario de la ciudad de Nueva York. Entre quienes en aquel momento ya se hacían eco de la circunstancia se contaba Rubén Blades, uno de los socios más destacados que tuvo Willie Colón en su brillante trayectoria.

Willie Colón, según reza el comunicado divulgado ayer por su entorno, “partió en paz esta mañana rodeado de su amada familia. Aunque lloramos su ausencia, también nos regocijamos con el regalo eterno de su música y los recuerdos queridos que creó, los cuales vivirán por siempre”.

Nacido en Nueva York de padres puertorriqueños, Colón dio sus primeros pasos con la trompeta a los 12 años, instrumento que cambió por el trombón a los 14. Su pronta vinculación al sello Fania, fundado por el músico Johnny Pacheco y el promotor Jerry Masucci, fue determinante para construir una carrera musical que debe calificarse de mayúscula.

Hablamos de unos años –los últimos sesenta y los setenta– en los que Fania Records fue fundamental en el impulso y desarrollo del talento latino de la ciudad, proyectando al resto del continente y a Europa un sonido más crudo y urbano que el que procedía de tierras caribeñas. El reconocible trombón de Willie y su gran presteza en los arreglos contribuyeron en gran medida a una expansión que, además de lo estrictamente musical, reflejaba una narrativa centrada en la identidad y vicisitudes de los hispanos en Estados Unidos.

Willie Colón era tan solo un adolescente cuando, en 1967, se publicó El malo , determinante álbum que contaba con el gran Héctor Lavoe a la voz, al que seguiría con el mismo socio el también notable The hustler –con la divertidísima Se acaba este mundo – al año siguiente. De hecho, la alianza de Colón y el vocalista puertorriqueño se extendió hasta mediados de los setenta, fraguando discos como Cosa nuestra (1969) o La gran fuga (1971), y reuniéndose de nuevo en 1983 en Vigilante , trabajo que contenía la romántica Triste y vacía .

Fue también magnífica la posterior entente de Willie Colón con el panameño Rubén Blades, que nos ha legado álbumes como Siembra (1978) –con temas tan destacados como Pedro Navaja o Plástico –, Canciones del solar de los aburridos (1981) o The last fight (1982), banda sonora de la película en la que actuaron ambos. Su separación no fue amigable, aunque ya en los años noventa ambos artistas realizaron de nuevo conciertos conjuntos.

Colaboraciones aparte, Willie Colón grabó gran cantidad de trabajos como solista. Es el caso de Solo (1979), Tiempo pa’ matar con la canción Gitana de Manzanita (1984) o Top secrets con Legal Alien (1989). En este disco se incluía su interpretación de El gran varón , original de Omar Alfanno, donde se abordan cuestiones como la transexualidad o el sida. En el 2008, y tras una larga pausa, regresó a la palestra con el celebrado El malo vol. II: Prisioneros del mambo .

El trabajo de Willie Colón tiene también un importante prisma como productor de artistas, entre ellos Ismael Miranda, o la gran cantante Celia Cruz, en trabajos como el Only they could have made this album (1977) firmado por ambos, y Celia y Willie en 1981. Su trombón seguirá sonando como legado eterno de la salsa y de la identidad latina.