Mariana Zapién, ingeniera de alimentos: “Cada vez que congelas y descongelas el pollo se forman cristales de hielo que rompen las fibras del pollo, eso hace que, al descongelarlo, el pollo suelte más agua y pierda jugosidad”
CURIOSIDADES DE LOS ALIMENTOS
Conservar los alimentos siempre ha sido una prioridad en la gran mayoría de sociedades y a día de hoy se trata de uno de los mayores retos a los que se enfrentan los cocineros. Saber si un alimento debe permanecer en la nevera o en el congelador y los días que tardará en ponerse malo es solamente la punta del iceberg de este complejo entramado.
Los expertos como el tecnólogo de alimentos Mario Sánchez Rosagro ya advirtieron de que “técnicamente” todos los productos se pueden congelar, si bien no se trata de lo más “recomendable” en algunos casos. Y no fue el único, pues la propia ingeniera en alimentos Mariana Zapién también se ha pronunciado anteriormente sobre los beneficios de aplicar esta técnica en ciertas elaboraciones.
La experta, ahora, ha vuelto a incidir en la congelación, esta vez del pollo, y ha explicado algunas de las claves que se tienen que seguir para que el producto no pierda su sabor inicial. Así se ha desprendido de un vídeo publicado en su cuenta de Instagram @ingdetusalimentos.
¿Qué sucede con el pollo cuando se congela?
El pollo es uno de los ingredientes que más se utilizan en la cocina, ya sea para hacer guisos y caldos o para otras elaboraciones más complejas. Además, los expertos inciden en que se trata de una fuente de proteínas que también aporta otros beneficios nutricionales a nuestro organismo.
Todos estos motivos son los que hacen que el alimento suela encontrarse en nuestra lista de la compra y que, por lo tanto, sea necesario aprender a almacenarlo. La clave no está en dejar de congelar el pollo, pues se trata de una técnica muy útil, sino que lo que se debe hacer es evitar empaquetar todo el producto en el mismo recipiente o bolsa.
En palabras de la experta, lo que puede suceder en este caso es que se termine volviendo a congelar parte del producto no usado. “Cada vez que congelas y descongelas el pollo se forman cristales de hielo que rompen las fibras del pollo, eso hace que, al descongelarlo, el pollo suelte más agua y pierda jugosidad”, ha dejado claro.
¿Cómo se puede congelar bien el alimento?
Cuando se comete el error de congelar todo el producto junto, según las experta, lo único que va a suceder es que, a la hora de cocinar aquello que ha pasado varias veces por el congelador, el resultado será mucho más seco. “Una textura peor”, ha sentenciado.
Lo “correcto”, a su juicio, es “dividir el pollo en porciones pequeñas” cerradas en contenedores herméticos antes de congelar el producto. De esta forma, lo que no se vaya a comer permanece en el electrodoméstico y no se somete a cambios de temperatura.
Eso sí, si ya se ha descongelado todo sin llevar a cabo este truco, la experta ha avisado de que lo mejor es cocinar todo el pollo junto. “Congélalo después, pero ya cocido”, ha sentenciado, al tiempo que aseguraba que de esta forma se evita el desperdicio y el producto conserva su sabor original.

