Soy un enamorado del deporte, tanto de su práctica como de su observación. Me gusta verlo, practicarlo y, sobre todo, analizarlo. Y dentro de ese análisis entra inevitablemente la preparación física, hoy totalmente ligada a la dimensión mental y, muy especialmente, a la neuromuscular. Por eso me alucina el nivel tan absolutamente estratosférico que alcanzan los deportistas profesionales actuales. Observar cómo se desenvuelven futbolistas o tenistas de élite resulta, sencillamente, sobrecogedor.
Jannik Sinner y Carlos Alcaraz
Afortunadamente, uno llega a comprender mejor estas cuestiones gracias a la divulgación que realizan muchos especialistas. Tras revisar lo que comparten algunos auténticos sabios del tema, en especial a través de ciertas comunicaciones en Instagram, y comprobar lo acertados que están me ha apetecido escribir este artículo.
Me alucina el nivel tan estratosférico que alcanzan los deportistas profesionales actuales
Animo sinceramente a seguir la cuenta de @jesusrivilla, preparador físico que fundamenta sus afirmaciones en publicaciones científicas y no en ocurrencias. Ayer, en una de sus publicaciones, vi un análisis de la preparación física en 2026 y exponía lo que denominaba los cinco “mandamientos” que deberían regirla, afirmando además que serán atemporales. Los transcribo a continuación:
1.Intencionalidad: aplicar la máxima fuerza en el mínimo tiempo posible, o al menos a una velocidad elevada.
2.La calidad es innegociable: entrenar hasta la fatiga o renunciar a la mejor técnica carece de sentido.
3.No se entrenan músculos aislados: el entrenamiento debe ser multicomponente, multiarticular y multiplanar. La fuerza integra coordinación, control, agilidad y transferencia en distintos planos.
4.Capacidad de aterrizaje y amortiguación: saber absorber impactos y aplicar aceleraciones es hoy clave.
5.La individualización no está en el ejercicio: distintos deportistas pueden hacer el mismo ejercicio; la diferencia está en la carga, el foco, el volumen de repeticiones y las series.
También llama especialmente la atención la importancia que se otorga hoy en día, tanto para el rendimiento como para la prevención de lesiones, a la movilidad del tobillo, considerado el primer elemento que participa en la activación de todos los movimientos del cuerpo.
En mi experiencia personal, cuando exijo a mi cuerpo por encima de lo que está preparado (algo que ocurre de vez en cuando) es mi rodilla izquierda la que se inflama. Precisamente la pierna cuyo tobillo, a diferencia del derecho, ha sufrido múltiples esguinces y presenta una movilidad claramente inferior.
Les invito a aprovechar el torneo de tenis de Australia para observar cómo jugadores como Sinner o Alcaraz solo alcanzan ciertas bolas cruzadas porque, en el golpe anterior, ya tenían los pies posicionados para correr hacia el lado contrario de la pista. Algo, sin duda, tremendamente revelador… y sorprendente.
