Montados en un tiovivo de emociones completamente opuestas durante toda la temporada, el Athletic Club remó para morir en la orilla ayer ante el Sporting de Portugal, que con la victoria consiguió colarse en el top 8 que le da acceso directo a los octavos de final de la Champions.
Las numerosas ausencias en los rojiblancos (Iñaki y Nico Williams, Jauregizar, Vivian y Laporte, entre otros) presagiaban un duelo difícil para los de Ernesto Valverde, que se enfrentaban a un Sporting de Portugal crecido y que tenía opciones de colarse en el top 8 tras su victoria ante el PSG de Luis Enrique hace apenas una semana.
Las numerosas ausencias en los rojiblancos (Iñaki y Nico Williams, Jauregizar, Vivian y Laporte, entre otros) no hicieron mella en una afición athleticzale que se volcó con su equipo a pesar de que estén a tan solo tres puntos del descenso en la Liga. Sancet dio más motivos para la ilusión al adelantar a los vascos en el minuto tres del encuentro después de aprovechar una serie de rechaces en el interior del área, pero los portugueses respondieron rápidamente en la salida de un córner que remató Diomande para igualar la contienda.
Sin embargo, el Athletic no se rindió y, acompañado por la suerte (esa que tanto ha echado de menos durante la temporada), logró volver a ponerse por delante antes del descanso con un tanto de Gorka Guruzeta, que se benefició de un rechace del poste después de un disparo que realizó él mismo. Con su gol, Guruzeta igualó a Artetxe como el máximo anotador histórico del Athletic en la Champions con cinco tantos.
La lesión de Oihan Sancet nada más arrancar la segunda mitad (minuto 50), trastabilló la planificación del txinguirri Valverde, que dio entrada a Berenguer el 50 que fue sustituido por Berenguer. El Athletic se fue echando para atrás y los portugueses empezaron a insistir una y otra vez ante la defensa rojiblanca hasta encontrar el premio del gol. Una combinación en la frontal del área acabó tocando en la bota de Rego y el exbarcelonista Trincao, que siguió la trayectoria del balón, batió a placer a Unai Simón para silenciar a San Mamés. Tras el empate, el conjunto vasco vio cómo a falta de algo más de 10 minutos el colegiado encargado de pitar el encuentro, Felix Zwayer, señaló penalti a favor del Sporting por una entrada de Adama Boiro sobre Geny Catamo. Finalmente, a instancias del VAR, Zwayer rectificó su decisión.
El Athletic, sabiendo que el resto de resultados que se estaban produciendo le dejaban fuera, lo siguió intentando con más fe que energía y juego con un San Mamés que se fue desfondando poco a poco junto a los suyos. Así llegaría la remontada de los lisboetas, cuyos cambios aportaron la frescura y verticalidad suficiente como para acabar superando a los bilbaínos con un gol de Alisson Santos en el tiempo de descuento que puso fin a la aventura del Athletic en la Champions.
