Ni quijotes ni‘torrentes’
Demasiado a menudo, el relato generalizado de nuestra historia reciente se reduce a un excepcionalismo deprimente teñido de narcisismo derrotista. Su caricatura popular sería el torrentismo, antagónico del quijotismo del que alardeaban las elites franquistas. Townson lo achaca a la cómoda tendencia de nuestros historiadores a centrarse en exceso en la historia de España y perder así la perspectiva global, que nos convierte en un país europeo, sometido, como todos, a las grandes corrientes que nos han hecho compartir un pasado y hoy un destino en la UE. Solo somos excepcionales, apunta, en nuestra transición a la democracia. Y, por una vez, ejemplares, porque fue admirable y también singular -con un Suárez que venía del franquismo y un rey nombrado por un dictador- y por ello irrepetible en otros países.
Por qué le interesa España?
Mi padre era historiador y yo estudié Historia en Cambridge, donde Paul Preston me dirigió la tesis sobre la Segunda República española. Después, fui periodista en The New Statesman y en la BBC...
¿Especializado en España?
En las universidades británicas los historiadores no suelen estudiar a su país, sino otros. Aquí sí, y yo no recuerdo un solo historiador español destacado por estudiar la británica. España me gustó y me casé con una española. Fui periodista, pero echaba de menos escribir y el mundo académico.
¿Cómo lo solventó?
Publiqué La República que no pudo ser . Todos interpretaban la República española como una entidad maniquea dividida entre derecha e izquierda; pero yo sostengo que tuvo un centro importante.
¿Con qué argumentos?
En los años 30 y hasta las elecciones de febrero del 36, el centro tiene más ministros y gana más diputados que la derecha o la izquierda. Hoy se ignora, porque se juzga la República solo a través del prisma de la Guerra Civil.
¿España no era tan singular por cainita?
Incluso antes, en el desastre del 98, la pérdida de Cuba, no fue tan singular. También Rusia es derrotada por Japón e Italia, humillada por un ejército africano, el etíope...
¿España perdía guerras como la mayoría?
Recuerde que el imperio español llevaba dos siglos de declive y en el 98 competía con los primeros imperios del mundo: el británico, el francés y el alemán. Pierde Cuba y se deprime, porque no es consciente de que pierde pero ante EE.UU., ya líder mundial.
¿España no fue un fracaso en Europa?
Si atendemos a los indicadores de alfabetismo, crecimiento demográfico, económico, industrialización, urbanización, secularización... España no era un fracaso.
¿Y si comparamos con la media europea?
Supera a Portugal, Yugoslavia o Grecia y sucede a Italia o le gana en algunos aspectos.
¿No es tan different, entonces?
A lo largo de su historia reciente es un país representativo del conjunto de Europa.
¿Por qué el excepcionalismo español?
Porque los historiadores españoles suelen trabajar solo sobre España y caen con facilidad en creerla única cuando no lo es.
¿Narcisismo derrotista?
Creen que el caciquismo; o la falta de transición de la restauración a la democracia; el fracaso de la Segunda República; la Guerra Civil, o la dictadura franquista son vergüenzas solo españolas.
Fracasados, pero al menos únicos.
Pues no es cierto. España se parece mucho al resto de Europa en esos fracasos...
¿No cree que Franco es excepcional?
En Europa, antes de la I Guerra Mundial se establecieron tres repúblicas democráticas; y diez, en 1918. De esas trece repúblicas casi todas fracasan como la española. Así que la dictadura de Franco en el 36 era lo habitual.
Y Hitler y Stalin guerreaban en España.
Y antes tampoco la dictadura de Primo había sido excepcional en Europa. En Italia o Alemania, Portugal o Grecia, el ejército también era un estado dentro del Estado.
¿Nuestra Guerra Civil no es singular?
Hay muchas otras entonces: Finlandia, Yugoslavia, Hungría, Alemania, Rusia, países bálticos... La de España solo es diferente en ser la primera guerra mediática.
¿España no es sui géneris en algo?
Cada país lo es en algún sentido. Pero en el periodo de entreguerras en Europa la democracia no está consolidada. Es endeble.
¿Franco fue así un fenómeno europeo?
Y cansa que tantos historiadores españoles se queden en enfatizar su antifranquismo y no profundicen. El franquismo es brutal al inicio; pero ya en los 50 se abre a los mercados en convergencia con Occidente.
Franco fue ante todo un superviviente.
En los 60 del segundo franquismo, las elites deben gestionar y dialogar con movimientos de masas como en toda Europa: desde sindicatos a protestas vecinales.
Pero era una dictadura todavía.
En el 46, las Naciones Unidas llaman a España fascista; pero ya en el 55 ingresa en su Asamblea General; en el 53, entra de facto en la OTAN con el tratado con EE.UU.
¿Fue abriendo su economía en paralelo?
Con el plan de estabilización España ingresa en el Banco Mundial; en el FMI es admitida en el 58. Mientras, en el lado obrero se va pasando de la revolución al reformismo; pero la convergencia con Europa en lo político deberá esperar hasta la transición en los 70.
¿La transición sí fue excepcional?
Un modelo para el resto del mundo. Por primera vez en la modernidad, España fue modélica; después vimos que la transición también era irrepetible en otros países, porque era, ahora sí, excepcional: como Suárez, un franquista dirigiéndola; o un rey nombrado por un dictador... Y hoy España es una democracia europea normal.


