Aena no está dispuesta a ceder a la presión que llega desde Catalunya para lograr competencias sobre el aeropuerto de Barcelona. Parafraseando a Mario Draghi, el presidente de la compañía, Maurici Lucena, aseguró este miércoles que harán “lo que sea necesario” para preservar su modelo centralizado y su valor. Así lo manifestó en una conferencia con analistas tras la presentación de los resultados de los primeros nueve meses del año, en los que Aena se ha anotado un crecimiento del beneficio del 8,9%.
La gestión de El Prat, y lo que los independentistas denominan su “gobernanza”, se ha convertido en un elemento de negociación política que preocupa a Aena y a sus accionistas. ERC aprieta al PSC para arrancar un mayor control sobre el aeropuerto a cambio de apoyar a Salvador Illa en el Parlament. Y aunque las posturas continúan alejadas, en el Govern catalán están trabajando en esta carpeta. Los republicanos, por su parte, incluso han mantenido reuniones discretas con el ministerio de Transportes y con Aena para exponerles su propuesta, indican fuentes de las conversaciones. Ésta consiste en la creación de un órgano rector aeroportuario que tenga poder de decisión sobre El Prat.
La cotizada rechaza todas estas iniciativas. Lucena ha insistido hoy en ello y asegura que ni el marco legal ni la estructura accionarial de la compañía permiten ceder competencias. El mensaje busca calmar a los accionistas de Aena, que en septiembre lanzaron una advertencia pública al respecto. Lo hizo el fondo TCI, poseedor de un 6% de los títulos, al reclamar a Aena una intervención contundente que no dejara lugar a dudas sobre la gestión de los activos. La cotizada reaccionó con una comunicación a la CNMV en la que rechazaba compartir gestión con las comunidades autónomas. El grupo también está haciendo frente a las demandas de Ryanair, que pide un marco tarifario diferencial para los aeropuertos regionales, donde ha recortado miles de plazas.
Mantendrá el dividendo
La gestión no es el único dolor de cabeza que tanto Aena como el Gobierno central tienen a cuenta del aeropuerto de Barcelona. Podemos obligó hace poco a endurecer los requisitos ambientales sobre la ampliación El Prat bajo amenaza de dejar caer la ley de movilidad que da acceso a 10.000 millones de fondos europeos. El plan de extensión prevé una inversión de 3.200 millones de euros, que se incluyen en los casi 13.000 millones que Aena destinará en el próximo periodo regulatorio.
Lucena ha destacado en este sentido que la compañía no prevé cambiar su política de dividendo, que contempla un 'pay out' del 80%, a pesar del fuerte esfuerzo inversor que llevará a cabo a partir de 2027.
A este respecto, ha asegurado que dicho plan se desarrollará con una retribución “adecuada” para Aena y que la compañía está preparada para asumir con normalidad este periodo.
La cotizada afronta esta nueva etapa con ingresos y beneficios al alza. Así, obtuvo un beneficio neto de 1.579 millones de euros en los nueve primeros meses del año, un 8,9% más que en el mismo periodo del año anterior, gracias al aumento del tráfico en los aeropuertos y a su buen rendimiento comercial. Aún así, sus acciones han caído más de un 3% al inicio de la sesión de hoy.
El movimiento de pasajeros sigue en aumento, lo que está obligando al gestor de la red a proyectar nuevas inversores para reducir los riesgos de saturación. El tráfico del conjunto del grupo Aena aumentó un 4,1%, hasta 294 millones de pasajeros, de los que 247 millones corresponden a la red española, un 3,9% más.
Los ingresos hasta septiembre ascendieron a 4.785 millones de euros, un 8,8% más, mientras que el beneficio bruto de explotación (ebitda) fue de 2.882 millones, un 8,2% más. La actividad comercial registró un incremento de las ventas del 8,7%.
Durante estos meses, todas las principales aerolíneas han mejorado su actividad. Ryainair lo ha hecho un 4,7%, hasta alcanzar una cuota del 21,8% sobre el total. Bate a Vueling, cuyo incremento es del 2,1%. Iberia en cambio, que tiene una cuota del 6,7%, registra un retroceso del 1,2%. Los ingresos aeronáuticos de la actividad de Aena fueron de 2.556 millones de euros, un 5,5% más.
Deuda y generación de caja
La deuda de Aena es ahora de 5.127 millones de euros, algo inferior a los 5.498 millones del año pasado. Su apalancamiento es bajo, de apenas 1,37 veces el ebitda.
Mientras, el grupo ha sido capaz de generar un efectivo de 2.525 millones de euros hasta septiembre gracias a su actividad, frente a 2.352 millones de los nueve primeros meses de 2024.
El grupo se encuentra trabajando en el nuevo programa de inversiones del Dora III, que debe concretarse el año que viene y que le permitirá abordar proyectos por 13.000 millones de euros hasta el 2031, de los que unos 9.000 millones corresponden a actividades reguladas.

