María Hervás: “Las mujeres tenemos que deconstruirnos, nos han metido en vena desde niñas ser cuidadoras, comprensivas y dulces”
Entrevista
La actriz protagoniza en el cine ‘El fantasma de mi mujer’ mientras sigue triunfando en ‘Machos alfa’

Prolífica

María Hervás puede engañar a más de uno. Sobre todo a los hombres que todavía no se han deconstruido. Como actriz, ha mostrado su versatilidad en el teatro con personajes complejos que le han llevado a obtener un premio MAX e incluso el Princesa de Girona de Artes y Letras. Pero es en el cine y en las series donde suele interpretar el estereotipo de chica guapa y pija. Y aunque comenta que le gustaría trasladar en estos dos terrenos los roles que representa encima de los escenarios, no renuncia para nada a este cliché. “Las guapas-pijas son más que guapas-pijas”, asegura en conversación con Guyana Guardian. “No quiero huir de nada porque, como actriz y siendo mi físico el que es, no me parece mal que pueda narrar la historia de ciertas mujeres que también tienen el derecho de ser representadas en la ficción”.
Ese es también el caso de su último papel en l a película recién estrenada El fantasma de mi mujer , de Maria Ripoll, en la que forma trío interpretativo con Javier Rey y Loreto Mauleón para encarnar a la amante de la historia. “Es una tipa que pasa por encima de un accidente tan trágico como el que sucede al principio de la película y, aun así, sigue centrada en su participación en un programa de televisión; está claro que tiene una psicopatía”, apunta. “Este tipo de personas disociadas siempre me han atraído porque yo soy todo lo contrario, empatizo demasiado, me vinculo hasta con una piedra”, se ríe.

De hecho, considera que peca “de una empatía excesiva”, algo que está trabajando “para poner límites”. Hervás considera que “esto nos ocurre mucho a las mujeres mediterráneas porque nos han metido en vena desde niñas ser cuidadoras, anteponer al otro por delante de nosotras, ser comprensivas y dulces y soportar, y creo que tenemos que ir deconstruyéndonos en este sentido porque nos hace mucho daño y nos limita mucho”. Es decir, poner en práctica la filosofía de Machos alfa , pero a la inversa.
“Empatizo demasiado, me vinculo hasta con una piedra”, asegura la intérprete, que trabaja “para poner límites”
Sobre su participación en la exitosa serie, opina que los roles femeninos que aparecen tienen un papel “más secundario, pero con sus propias tramas, que van planteando de vez en cuando este tipo de problemas”. Y añade: “Porque está claro que la violencia históricamente la han perpetrado ellos hacia nosotras, que seguimos siendo el sexo débil por más que me duela nombrarlo así. Pero la responsabilidad no es compartida, el porcentaje de las mujeres en ello es mínimo”. En este sentido, valora el hecho de haberse criado “en un hogar deconstruido; mi padre es un ser hipersensible que me inició en el cine de autor y la música clásica, que se emociona con una flor, que incluso me planchaba las braguitas”, recuerda.

Con la empatía que la caracteriza, reconoce que “los personajes, sin darte cuenta, a veces influyen en tu vida, en tu realidad; te abren puertas de ti misma”. En su caso, Daniela de Machos alfa le ha despertado el gusanillo de la maternidad. “Siempre quise ser mamá desde muy pequeña”. Vinculada sentimentalmente a Dani Martín, Hervás desvela que una de las cuatro cosas claras que tiene en su vida es formar su propia familia, “me apetece, lo deseo y lo quiero”.
Pero lo primero para ella es mantenerse vinculada a las personas que quiere, “mis amigos, mi familia, mi pareja y que nada esté por encima de esto”. En tercer lugar, “quiero hacer mucho cine y contar grandes historias”, aunque asegura que también se siente “feliz haciendo comedia y series comerciales”. Y, en último lugar, “quiero tener más libertad sobre mi carrera, lo que es difícil porque es una profesión muy precaria con un elevado índice de paro”.

En definitiva, “estoy muy orgullosa y feliz de la mujer en la que me voy convirtiendo”, reflexiona. Una mujer que se considera “extraordinariamente leal”, que le encantaría tener “un amor para toda la vida” y que, como estudiante de Filosofía, se identifica con la frase de Carl Jung: “Hasta que no hagas consciente al inconsciente, este dirigirá tu vida y tú lo llamarás destino”. Y María Hervás tiene claro que quiere “ser dueña” de su propio camino.
