Jamenei dista mucho de Delcy
El boletín del director
A Trump se le acaba el tiempo

Mojtaba Jamenei y Delcy Rodríguez.

Buenos días,
La Casa Blanca publicó en enero un estrafalario video en el que Donald Trump aparecía bailando, desfilando y haciendo discursos mientras de fondo se oía una popular canción de reguetón del músico puertorriqueño Daddy Yankee. “A ella le gusta la gasolina, dame más gasolina, como le encanta la gasolina, dame más gasolina” dice la no muy ilustrada letra de la composición, mientras Trump aparece triunfante con mensajes intercalados del precio del fuel, que estaba por debajo de tres euros el galón en un total de 43 estados. “Promesas hechas, promesas cumplidas” rezaba el texto. Hoy, dos meses después, el precio medio del galón en los Estados Unidos es ya de 3,41 dólares. Es el más alto desde agosto de 2024 y sigue subiendo. A la hora de escribir este boletín, el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, subía casi un 13%, hasta rozar los 103 dólares.
Bastante tiene que ver en ello la guerra iniciada por Donald Trump en Irán y si se alarga en el tiempo le puede suponer un serio conflicto interno en su país. Si la gasolina sigue subiendo y provoca un repunte de la inflación, el americano medio puede preguntarse perfectamente qué diablos se nos ha perdido en Oriente Medio. Trump no ha mejorado sus índices de popularidad con esta nueva guerra y las elecciones de medio mandato en noviembre están cada vez más cerca. Ya no se trata de los demócratas, sino que muchos partidarios suyos del MAGA le cuestionan abiertamente su implicación en esta guerra. Cuanto más tiempo dure, más dificultades tendrá el presidente republicano para explicar los motivos que le han llevado a empezarla.
Por eso en los últimos días se han incrementado el número de ataques, que se han vuelto más selectivos contra infraestructuras de petróleo y de suministros de Irán. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Aragchi, llegó incluso a acusar a los Estados Unidos de haber atacado una planta de desalinización de agua en una isla del Golfo Pérsico. A su vez, un portavoz de Bahréin aseguró que drones iranies habían atacado otra planta de desalinización similar en su país. La destrucción de estas infraestructuras puede generar un gravísimo problema para toda la población del Golfo que necesita agua potable en condiciones.
La intensificación de las ofensivas aéreas de Estados Unidos e Israel tiene como objetivo presionar el desplome de la administración iraní, sin embargo, transcurrida una semana desde el inicio de la operación Furia Épica, no se observan muestras de un derribo de la República Islámica ni de un probable tratado de paz. Por si fuera poco, las autoridades de Irán plantean un desafío a Trump al elegir al clérigo Mojtaba Jamenei como flamante líder supremo, en relevo de su progenitor, el ayatolá Ali Jamenei. Los 88 religiosos que componen la junta de la Guardia Republicana realizaron una clase de cónclave, al modo de las reuniones vaticanas, para su nombramiento. Desestimaron totalmente las provocativas expresiones del jefe de estado estadounidense, quien había manifestado que “el hijo de Jamenei es inaceptable para mí. Queremos a alguien que traiga armonía y paz a la Irán”. Es obvio que el actual Jamenei no guarda parecido con Delcy Rodríguez, la presente mandataria venezolana, que tomó el relevo del apartado Nicolás Maduro.
Las únicas señales reales que hay desde el inicio de la guerra son caídas en las bolsas, subida del precio del petróleo y del gas, y la sensación en todo el mundo de que puede haber un crash económico si el conflicto se enquista. Preocupación en empresarios de todo el mundo -salvo los del sector de la defensa-, que contienen la respiración por si los efectos de esta guerra les quiebran sus planes. Y también preocupación y ansiedad entre los ciudadanos de a pie que saben que estas aventuras belicistas siempre les acaban afectando a sus bolsillos.
Pero el frente económico no es el único que puede perjudicar las opciones electorales de Trump. Un reciente informe del Consejo Nacional de Inteligencia estadounidense concluía que es muy difícil que los Estados Unidos logren derrocar al régimen iraní solamente con los bombardeos masivos desde el aire. Haría falta una intervención militar sobre el terreno de la que nadie quiere oír hablar en Washington. El sábado pasado, el presidente americano pasó un mal rato en la base de la fuerza aérea de Dover en Delaware en el acto de homenaje a los seis soldados muertos -cinco hombres y una mujer- en un ataque con aviones no tripulados iraníes. Trump se reunió con sus familiares y aunque mantuvo su discurso belicista se le vio afectado. “Lamentablemente, es probable que haya más muertes antes de que esto termine”, afirmó en un vídeo.
Trump es un especialista en abrir frentes y no cerrarlos como ha sucedido con la subida de aranceles. Y su cartera de Exteriores no merecería el Nobel: en Venezuela sigue gobernando el régimen chavista, no ha resuelto la guerra de Ucrania tras prometer que lo arreglaba en pocos días y su ofensiva por Groenlandia ha acabado solo en discursos belicosos. Es un gran especialista en agitar el avispero y crear nuevos problemas a la conflictividad ya reinante en el mundo. Veremos como acaba resolviendo el laberinto de Irán.
COMO DE COSTUMBRE, LES PRESENTO AQUÍ VARIOS INFORMES EXTRAS DE ESTA SEMANA QUE RESULTAN TOTALMENTE IMPRESCINDIBLES
En cuanto al conflicto de Irán, les sugiero las crónicas que ha redactado desde el lugar de los hechos nuestra enviada Catalina Gómez Angel.
Una crónica detallada acerca de este periodo de hostilidades y confusión de Helena Pelícano desde Metula (Israel).
Nuestro corresponsal en París, Eusebi Val, ha visitado en la Bretaña las instalaciones de los submarinos nucleares franceses.
Sobre las consecuencias de esta guerra para los países del Golfo, esta narrativa visual de Gina Tosas y Laia Campoy.
La perspectiva del historiador y antiguo ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Shlomo Ben Ami.
La participación de la ministra Margarita Robles en el espacio Barcelona Tribuna respecto al contexto en Oriente Medio.
Esta pasada semana hemos dado la triste noticia de la muerte de nuestro querido compañero Fernando Ónega. Aquí les dejo el homenaje que le han tributado Carmen del Riego y Mariano Guindal.
La entrevista que Xavi Ayén le ha hecho al escritor francés Pierre Lemaitre.
Por último, respecto a la celebración del 8-M, les facilito estas ocho charlas de Cristina Oriol Val con mujeres de gran impacto en nuestra comunidad sobre el estado del movimiento feminista.
Y esta conversación con cuatro mujeres relacionadas con el mundo del libro para concluir que ellas leen más, pero publican menos.
A continuación comparto mis artículos de la semana pasada:
-Martes, 3 de marzo: Bienvenidos al caos
-Miércoles, 4 de marzo: La prudencia de Fernando
-Jueves, 5 de marzo: La utópica defensa común
-Viernes, 6 de marzo: Nadie está al mando
-Sábado, 7 de marzo: Ay, la tentación electoral
-Domingo, 8 de marzo: 8-M, ni un paso atrás













