El poeta asalta de nuevo el trono del virrey
Barcelona
Los promotores de la iniciativa para devolver el nombre de Salvat-Papasseit a la plaza Virrei Amat consiguen una vez más llevar el debate al Ayuntamiento de Barcelona con el aval de más de un millar de firmas

La plaza que lleva el nombre del virrey Amat desde hace más de 80 años

La plaza Virrei Amat, uno de los puntos neurálgicos del distrito de Nou Barris podría cambiar de nombre próximamente. Al menos esa es la intención del grupo de ciudadanos y las entidades vecinales que hace tiempo pusieron en marcha una iniciativa popular para conseguir que el Ayuntamiento de Barcelona restituya el nombre histórico de este espacio público, el del poeta Joan Salvat-Papasseit
Los promotores de este cambio de denominación han recogido y certificado un total de 1.276 firmas, lo que les permite, en primera instancia, introducir su propuesta como punto del orden del día del consejo plenario del distrito. Con fecha del 9 de febrero pasado así lo acredita el documento emitido por el Departamento de Población y Procesos Electorales del Ayuntamiento y firmado por el secretario general del Consistorio barcelonés.
El debate en el pleno de Nou Barris y la posible aprobación de la propuesta en el ámbito del distrito será la primera etapa de un proceso complejo que pasa por la ponencia del nomenclátor y, llegado el caso, por el pleno del Ayuntamiento. En cualquier caso, el asalto al trono del virrey ha comenzado y sus protagonistas lo han hecho con ímpetu.
Los defensores del cambio de denominación de la plaza Virrei Amat recuerdan que en los últimos años se han llevado a cabo en Nou Barris diferentes iniciativas para recuperar y preservar la memoria histórica y democrática, como por ejemplo dar nombres de luchadoras vecinales a espacios públicos o cambiar la denominación de la avenida Borbó por avenida dels Quinze.

Los impulsores de esta nueva modificación del nomenclátor barcelonés señalan que el actual nombre de la plaza se deriva del cambio forzado en 1942 por las autoridades franquistas, que “impusieron el nuevo nombre de manera absolutamente antidemocrática y al margen de la ciudadanía”. La plaza, desde que se urbanizó durante los años 30 del siglo pasado, recibió el nombre de Salvat-Papasseit, en honor y como reconocimiento al poeta catalàn, un personaje muy próximo a los intereses de las clases populares y del país.

Hay algunos factores que, en principio, podrían jugar en contra de esta iniciativa. Uno de ellos, y no menor, tiene que ver con la duplicidad de nombres de vías públicas, una circunstancia bastante frecuente en Barcelona y que desde hace años el Ayuntamiento trata de corregir. Y es que Salvat-Papasseit ya da nombre a un paseo en la Barceloneta, un barrio muy ligado a la trayectoria vital del poeta.
Otro problema que suele presentarse cada vez que se plantea cambiar el nombre de una plaza o de una calle es la lógica resistencia de muchos vecinos a modificar su dirección postal y lo que supone de un día para otro pasar a residir a otro domicilio sin haberse movido de sitio.
Pero quizás el principal obstáculo para que Salvat-Papasseit arrebate la plaza al virrey es la resistencia del gobierno municipal a que prospere la propuesta. Ya en julio de 2024, coincidiendo con el centenario de la muerte del poeta, el distrito de Nou Barris rechazó un ruego presentado por el grupo de Junts en el mismo sentido que la iniciativa ahora revivida. El PSC aludió precisamente a esa duplicidad de nombres como principal impedimento y los impulsores de la campaña Restituïm anunciaron entonces su intención de no rendirse.
En aquel momento el gobierno del distrito se comprometió a estudiar la posibilidad de consensuar otro nombre (ni el del virrey ni el del escritor) para la plaza a través de la Taula de Patrimoni i Memòria Democràtica, con experiencia en la promoción del rebautizo de vías públicas, como la de la plaza de la República, antes Llucmajor.
No obstante, en octubre de ese mismo año, el grupo municipal de Junts sí arrancó el compromiso del gobierno de Jaume Collboni de estudiar el cambio de nombre de la plaza al aceptar el ruego para que Barcelona se sumara al Año Joan Salvat-Papasseit bautizando con este nombre un equipamiento público de la ciudad, una biblioteca, un centro cívico o un centro artístico. Aquella petición de la formación independentista incluía también el cambio de nombre de la plaza Virrei Amat por el de plaza Joan Salvat-Papasseit.
En cualquier caso la batalla entre el poeta vanguardista y rebelde y Manuel de Amat y de Junyent de Planella de Aymerich de Santa Pau -nombre completo del personaje histórico recordado con una plaza y una estación de metro de la L5- sigue viva. Los



