Comunidad Valenciana

La fachada del edificio de Campanar us

Dos años

Dueños de la propiedad incendiada

El edificio del barrio de Campanar de València devastado por un incendio el 22 de febrero de 2024, que dejó diez muertos y a centenares de familias sin nada 

El edificio del barrio de Campanar de València devastado por un incendio el 22 de febrero de 2024, que dejó diez muertos y a centenares de familias sin nada 

Manuel Bruque / EFE

Los y las vecinas de Campanar, en València, difícilmente olvidarán nunca la terrible tarde-noche del 22 de febrero de 2024, cuando el edificio de la calle Poeta Rafael Alberti, enorme e imponente, se quemó dejando un total de 10 personas fallecidas. Tampoco cualquiera que transite por el barrio o que admire desde lejos la silueta del inmueble que está en plena rehabilitación desde el verano pasado, para satisfacción de sus propietarios. Una lona cubre la fachada ventilada, en la que poco a poco se ha empezado a colocar esta semana el recubrimiento cerámico que vestirá su nueva imagen sin que nadie pueda olvidar ya cómo fue la tragedia que golpeó a València hace dos inviernos, meses antes que la dana confirmara aquel como un año para olvidar.

Aquella tarde el fuego se inició en la nevera de la vivienda 86, en la octava planta, y de ahí fue expandiéndose al resto de viviendas ante los ojos angustiados de toda la ciudad. Las primeras víctimas fueron un matrimonio joven y sus dos hijos pequeños, golpeando aún más si cabe a todos. Luego llegaron otras seis víctimas más, entre ellos, cinco mujeres y una menor, Alina, cuyo padre fue entrevistado este viernes en À Punt dejó un relato de angustia y mucha incertidumbre sobre los materiales y la construcción del edificio. 

Comienza la instalación del revestimiento cerámico en la

En el nuevo edificio la fachada ventilada cuenta con anclajes y una lana de roca ignífuga para evitar la propagación del fuego. Además, la recubrirán de materiales cerámicos, una decisión “técnica y responsable” de Arqueha, el estudio de arquitectura que lidera la rehabilitación, basado en unos “firmes criterios de seguridad frente al fuego, confort térmico y acústico, y calidad duradera”. Las futuras paredes interiores que dan a zonas comunes o a recintos de instalaciones serán de ladrillo cerámico, y las que separan unas viviendas de otras, que en el edificio original eran de placa de yeso laminado, incorporarán además el ladrillo cerámico para mejorar su comportamiento frente a incendios.

También se ha zonificado para evitar que cualquier posible fuego se escampe por el resto del edificio, como ocurrió aquella tarde, una decisión con la que están especialmente tranquilos los propietarios del inmueble, que este domingo a las 12 horas convocan un acto de conmemoración, como ya hicieran en el primer aniversario, en el parque junto al edificio para recordar a los fallecidos.

Acto de homenaje un año después del incendio de un edificio de Campanar (València), donde fallecieron 10 personas
Acto de homenaje un año después del incendio de un edificio de Campanar (València), donde fallecieron 10 personasROBER SOLSONA / EUROPA PRESS / Europa Press

“Para nosotros es una sensación agridulce, mucha tristeza porque hay 10 personas que ya nunca volverán, y por otra parte, sentimos alegría por la unidad que ha habido para sacar adelante esta rehabilitación”, explica Enrique Salvador, presidente de la Asociación de Propietarios Afectados por el Incendio de Campanar (APROICAM). La rehabilitación está cifrada en 20 millones de euros que asumió la aseguradora.

Lamentamos la pérdida de 1

Enrique Salvador, presidente APROICAM

Salvador explica que la obra lleva “buen ritmo” y que están por ahora “donde planeábamos al principio”. Si sigue así, no creen que haya problema en darla por finalizada en diciembre de este año para poder regresar a sus casas, como tarde, en el primer trimestre de 2027. Celebra el buen equipo que hace el estudio de diseño, el arquitecto y la constructora, que solucionan cualquier eventualidad rápidamente y reconoce que “lo más difícil ha sido la gestión administrativa”, es decir, las ayudas, los permisos, etc. Hace unas semanas, el fuerte viento provocó que se desprendieran unos casquetes de un muro y estos le cayeran a un operario de Dragados, empresa encargada de la rehabilitación del edificio, pero quedó en un susto. 

Asimismo, los propietarios tienen aplazado el pago de las hipotecas hasta marzo de 2027 y la Generalitat Valenciana ha mantenido activa la ayuda a los alquileres para los propietarios residentes en el edificio y así estableció que lo haría hasta que acabe la rehabilitación. Los propietarios se han ido reubicando en alquileres en estos dos años tras un período inicial en el que las casas de familiares y amigos o las viviendas públicas que puso a disposición el Ayuntamiento en el edificio de Safranar les dieron alojamiento tras la tragedia. El grupo de inquilinos, que se constituyó en la Asociación de Inquilinos Residentes en el Edificio de Campanar (ARDIC) y tuvo ciertos rifirrafes con los propietarios, ha diluido su actividad. Tampoco en redes sociales tienen casi presencia. 

En paralelo al proceso de rehabilitación y recuperación de la cotidianidad de los afectados, se ha ido dirimiendo la causa judicial. En mayo del año pasado el titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Valencia decretó el sobreseimiento provisional de las diligencias previas abiertas por el incendio, al entender que los hechos no presentan caracteres de delito. 

El magistrado concluyó tras la práctica de numerosas diligencias de investigación que el fuego fue accidental y no halló a “ningún autor conocido o desconocido que de forma dolosa o imprudente pueda reputarse autor de un hecho delictivo que se corresponda con los hechos sucedidos”. A final de julio, la Audiencia confirmó el archivo provisional de la causa por el incendio del edificio, desestimando así los recursos presentados por las partes y confirmando la resolución del juzgado. El informe judicial concluyó que el incendio de Campanar se generó “de forma accidental en un único y principal foco”, localizado en el frigorífico situado en la cocina de la vivienda número 86 de la octava planta del edificio, la que vimos arder primero, aturdido,  aquel febrero en València.

Periodista establecida en la Comunidad Valenciana. Cubre temas de noticias de negocios y cuestiones sociales. Formó parte de las plantillas de VIA Empresa y Canal 9, además de realizar prácticas en Las Provincias. Cuenta con una titulación en Periodismo y Comunicación y posee una formación de postgrado en Periodismo Digital.