El sorprendente castillo con mosaicos de colores que parece obra de Gaudí y está a tan solo una hora de Badajoz
Rincones ocultos
Esta impresionante construcción, ubicada en la sierra de San Cristóbal, solo se puede visitar los findes de semana y los festivos

El sorprendente castillo con mosaicos de colores que parece obra de Gaudí y está a tan solo una hora de Badajoz

España alberga multitud de construcciones escondidas que merecen ser descubiertas y exploradas por aquellos que buscan lugares sorprendentes, llenos de historia y con encanto. Este es el caso de El Capricho de Cotrina, un palacio que se encuentra a tan solo una hora de Badajoz y que no querrás perderte por nada del mundo, especialmente si eres un apasionado de la obra de Gaudí.
Esta edificación de 183 metros cuadrados está situada a las afueras de la localidad de Los Santos de Maimona, perteneciente a la provincia de Badajoz. Comenzó a construirse en el año 1989 y, actualmente, está inacabada. Y aunque parece una auténtica construcción del célebre arquitecto de Reus, es el resultado de la imaginación de un albañil y marmolista llamado Francisco González Gragera.
El Capricho de Cotrina tiene su origen en la mente de la hija de González Gragera, que soñaba con una casa de campo digna de una auténtica princesa. Por ello, su progenitor decidió cumplir los deseos de la pequeña, construyendo un palacio inigualable, que con el tiempo ha logrado convertirse en uno de los grandes atractivos de la sierra de San Cristóbal. Una curiosidad a recalcar es que el creador no tenía conocimientos de arquitectura. Todo fue gracias a su capacidad autodidacta.
El edificio, que se está construyendo a base de mampostería de piedra caliza, mortero de cemento y ladrillo, comparte ciertas características con las obras de Gaudí. Entre ellas destacan las paredes decoradas con mosaicos de colores o trencadís; las curvas y las figuras ornamentales o las referencias a la naturaleza y a los animales —lagarto, cabezas de mastín— que recuerdan a las que se pueden ver en el Park Güell de Barcelona.
El castillo fue concebido como segunda residencia. Por ello, a su alrededor se levantaron otras construcciones que siguen el mismo estilo, como un estanque con cascada, una fuente o un taller de artesanía donde se elaboran objetos de mármol.
El artífice de la obra falleció en 2016, pero sus descendientes continúan comprometidos con su obra, no solo para terminar el proyecto, sino también para mantenerlo abierto al público. Actualmente, El Capricho de Cotrina solo se puede visitar los fines de semana y festivos con cita previa. El acceso es gratuito, aunque aceptan donaciones que ayuden a desarrollar el proyecto que en su día inició Francisco González Gragera.
El horario es el siguiente: sábados de 16:30 a 18:00 horas en invierno y de 17:00 a 21:00 horas en verano; domingos y festivos de 9:00 horas a 14:00 horas y de 16:30 a 18:00 horas en invierno y de 17:00 a 21:00 horas en verano.

