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El túnel submarino para coches más largo del mundo: 27 kilómetros de carretera a casi 400 metros de profundidad

Infraestructuras

El Rogfast cruzará el fiordo de Boknafjord en Noruega y, si se cumplen los plazos, abrirá a la circulación a comienzos de la próxima década

De esta manera progresa la edificación de la galería ferroviaria de mayor extensión: 64 kilómetros por debajo de los Alpes con el objetivo de potenciar el corredor Mediterráneo

La obra es de una complejidad técnica excepcional, al discurrir a casi 400 metros por debajo del nivel del mar

La obra es de una complejidad técnica excepcional, al discurrir a casi 400 metros por debajo del nivel del mar

Skanska

La costa de Noruega está plagada de fiordos. Pero lo que por un lado está considerado como un atractivo natural que cada año atrae a miles de turistas, por el otro supone una barrera que dificulta la movilidad entre ciudades. La única solución para no depender de ferris o recorrer rutas más largas es la construcción de túneles, una inversión cara y de muchos años de ejecución que, en ocasiones, resulta inevitable para garantizar la conexión entre ciudades.

El túnel Rogfast, actualmente en construcción, es una de esas infraestructuras que el Gobierno noruego ha impulsado para mejor la conectividad en la costa oeste del país. Será una alternativa a los ferris y permitirá acortar drásticamente los tiempos de viaje entre las localidades de Haugesund y Stavanger, a través de un corredor submarino de 27 kilómetros a una profundidad máxima de 392 metros.

El túnel submarino de Rogfast se extiende a lo largo de 27 kilómetros y alcanza profundidades de casi 400 metros bajo el nivel del mar
El túnel submarino de Rogfast se extiende a lo largo de 27 kilómetros y alcanza profundidades de casi 400 metros bajo el nivel del marStatens Vegvesen

Las obras de Rogfast comenzaron en 2018 y se espera que el túnel abra a la circulación a principios de la próxima década. Las previsiones sitúan su finalización en 2031. La construcción se realiza mediante tuneladoras gigantes y técnicas de ingeniería de última generación, debido a la complejidad de excavar a casi 400 metros bajo el nivel del mar.

Una rotonda situada a mitad del trazado permitirá cambiar de sentido sin volver a la superficie

A esa profundidad, la presión del agua alcanza unos 39 bares, lo que equivale a soportar 39 kilos sobre cada centímetro cuadrado de la estructura, como si decenas de metros de agua presionaran sin descanso sobre el túnel.

Una de las entradas del túnel de Rogfast a la altura de Kvitsoy 
Una de las entradas del túnel de Rogfast a la altura de Kvitsoy Statens Vegvesen

El proyecto forma parte de la carretera E39, la principal arteria que recorre la costa oeste de Noruega, y permitirá una circulación continua y segura durante las 24 horas, independientemente de las condiciones meteorológicas que afectan a la región. Cuando entre en funcionamiento, el Rogfast se convertirá en una firme alternativa a los ferris que actualmente conectan Haugesund y Stavanger, lo que sin duda beneficiará a los conductores en cuanto a la logística de sus desplazamientos y ahorro de tiempo.

El túnel reducirá en unos 40 minutos los desplazamientos entre Stavenger y Haugesund

Una de las mayores singularidades del proyecto Rogfast se encuentra en el corazón del trazado. A unos 260 metros bajo el nivel del mar, los vehículos circularán por una rotonda doble submarina, que permite cambiar de dirección sin volver a la superficie, una solución poco habitual en túneles de carretera.

Con 27 kilómetros de longitud, Rogfast se convertirá en el túnel de carretera más largo y profundo del mundo. Se trata, eso sí de un récord muy concreto. El túnel del Canal de Mancha es más largo en su tramo bajo el mar, pero es ferroviario y discurre a mucha menos profundidad, por lo que Rogfast lleva el tráfico rodado a una dimensión hasta ahora inédita.

Más allá de su longitud, la construcción del Rogfast plantea una serie de retos técnicos y logísticos únicos. En realidad, se trata de dos túneles paralelos, cada uno con dos carriles y conectados por pasillos de emergencia que facilitan la evacuación en caso de incidente.

Perspectiva del túnel de Rogfast bajo Kvitsoy, donde los vehículos circularán a cientos de metros bajo el nivel del mar 
Perspectiva del túnel de Rogfast bajo Kvitsoy, donde los vehículos circularán a cientos de metros bajo el nivel del mar Statens Vegvesen

También incorpora un sistema de ventilación sofisticado que mantiene el aire limpio y elimina humos. La excavación se realiza simultáneamente desde el norte y el sur, utilizando escáneres láser que registran millones de puntos por segundo para asegurar que cada metro del túnel se ajuste con precisión a los planos digitales.

Las previsiones más optimistas señalan que los vehículos podrán circular por el túnel de Rogfast a partir de 2031, con lo cual los conductores podrán prescindir del ferry y ahorrar unos 40 minutos en trayectos entre Stavenger y Haugesund. Ahora bien, para utilizar esta infraestructura tendrán que rascarse el bolsillo y abonar un peaje de unos 35 euros, contribuyendo así a financiar parte del presupuesto total de 1.900 millones de euros.