Caravaning

El diseño y la utilidad de esta caravana retro te

Guiño al pasado

La coqueta Goldy Beach Cruiser es una propuesta para nostálgicos que incorpora ingeniería del siglo XXI

El vehículo presume de líneas redondeadas y colores pastel como las caravanas australianas de los años 50 y 60.

El vehículo presume de líneas redondeadas y colores pastel como las caravanas australianas de los años 50 y 60.

Goldy Caravans

Entre los años cincuenta y sesenta, marcas como Millard, Franklin, Coronet y Viscount popularizaron desenfadadas caravanas de líneas redondeadas, colores pastel, ruedas de flanco blanco que hoy son puro objeto de culto. Ese imaginario regresa actualizado en la Beach Cruiser, una nueva caravana que reproduce la estética de 1965 con fabricación y fiabilidad actuales.

Detrás está Goldy Caravans, fabricante australiano fundado por Jamie Driver. Tras años restaurando modelos clásicos y enfrentarse a la falta y el alto coste de recambios, decidió dar el paso lógico de fabricar caravanas completamente nuevas con diseño vintage y tecnología contemporánea.

Sobre de madera y grifería dorada dan un toque especial a la cocina 
Sobre de madera y grifería dorada dan un toque especial a la cocina Goldy Caravans

La Beach Cruiser es el modelo intermedio de la gama, junto a la Goldy Getaway y la Coastal Cruiser, y sintetiza a la perfección esta tendencia del una parte del mercado por lo retro-moderno. Sus proporciones compactas de 4,8 metros de largo por 2,1 m de ancho y su peso en vacío de unos 1.100 kilos, con una masa máxima autorizada de 1.500 kg, permiten que sea remolcada por una amplia variedad de turismos, incluso de tamaño medio. Mide 2,7 metros de alto, lo que facilita su acceso a la mayoría de campings.

Área polivalente

La zona de comedor ofrece vistas de 180 grados y se transforma en una cama auxiliar para niños

La estética es, sin duda, su carta de presentación. Carrocería bicolor en tonos suaves, llantas de estilo clásico con neumáticos de flanco blanco, embellecedores cromados y llantas integradas evocan directamente a las antiguas Franklin. Las ventanas abatibles hacia el exterior y la iluminación LED de aire vintage completan un conjunto que no pasa desapercibido en ningún área de descanso.

Bajo su diseño evocador late una ingeniería moderna. El chasis está fabricado en acero DuraGal y se combina con una suspensión de ballestas en eje simple, homologada hasta 1.600 kg. Tanto el bastidor como los bajos reciben un sellado engomado para mejorar la protección frente a humedad y posibles proyecciones de grava o piedras.

La carrocería es bicolor
La carrocería es bicolorGoldy Caravans

La carrocería recurre a paneles compuestos ligeros, similares a los utilizados en camiones frigoríficos actuales. De esta forma, se logra una estructura más sólida y mucho menos vulnerable a filtraciones o fisuras que la de muchas caravanas clásicas originales.

Características

Con 1.500 kg de masa máxima autorizada, puede ser remolcada por muchos turismos convencionales

El interior mantiene el guiño retro con colores vivos y detalles cuidadosamente seleccionados, pero apuesta por una distribución abierta y luminosa, nada recargada. El techo elevado en la zona central y los amplios ventanales generan una sensación de espacio superior a la que cabría esperar en una caravana de estas dimensiones.

La nevera también tiene un estilo retro 
La nevera también tiene un estilo retro Goldy Caravans

Puede alojar hasta cuatro personas gracias a una cama principal de matrimonio en disposición transversal y una zona de comedor convertible en cama doble para niños. La zona delantera ofrece una mesa desmontable con vistas panorámicas de 180 grados alrededor y que puede transformarse en pequeño salón. Tanto los bancos como la cama trasera integran almacenaje.

La cocina, alineada en el lateral, incorpora una encimera de madera, salpicadero alicatado, fregadero redondo de acero inoxidable con grifería vintage y placa de inducción portátil, además de armarios de diferentes formas y tamaños.

A priori, la caravana está pensada para escapadas cortas y estancias en camping, ya que no incluye equipamiento completo de autosuficiencia. Como opcionales se pueden incorporar paneles solares, baterías de litio o depósitos adicionales de agua, junto con toldo, aire acondicionado o frigorífico. El precio de la Beach Cruiser ronda los 50.000 euros y es que este capricho no es una caravana clásica restaurada, sino una reinterpretación de la época dorada de las caravanas australianas.

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