
La izquierda ‘tolerante’
Sustituir la igualdad por la diversidad como valor supremo ha sido uno de los peores errores de la izquierda posmoderna. Porque relega a un segundo plano las desigualdades más graves, las de orden material; porque fragmenta y enfrenta a la ciudadanía, dividiéndola en reinos de taifas; porque sustituye principios democráticos, criterios racionales, por otros oscurantistas, de vocación autoritaria: creencia, sentimiento o tradición, que, como dijo Marx, sirve para legitimar la injusticia presente en nombre de la injusticia del pasado.

Además de reaccionaria, esa posmoizquierda es ignorante. ¿Pues no ha justificado el burka en nombre de la libertad religiosa? Así lo hizo Yolanda Díaz en el Congreso. Alma de cántaro, ¿desde cuándo ir tapadas las mujeres de la cabeza a los pies es consustancial a la fe islámica? Con el mismo argumento, la CUP se opuso en Ripoll a tomar medidas contra la mutilación genital de las niñas: dijo que era una tradición musulmana.
La ultraderecha islamista debe de estar encantada con vosotros: sois sus mejores palmeros, los más crédulos y mansos. ¿No sabéis que en los años setenta del siglo XX las afganas llevaban minifalda? ¿No es musulmán Sadiq Khan, el alcalde de Londres? ¿Y Zohran Mamdani, el de Nueva York, esperanza del Partido Demócrata? ¿Creéis que ellos mutilan a sus hijas, que sus esposas van por la calle tapadas y amordazadas?
¿Desde cuándo ir tapadas las mujeres de la cabeza a los pies es consustancial a la fe islámica?
Otro argumento: oponeros a lo que sea que diga la ultraderecha patria. Gran argumento, sí señor. Claro que Vox no defiende a las mujeres, claro que solo las usa como ariete contra los inmigrantes: por algo reclama datos sobre agresiones machistas cometidas por magrebíes, pero no quiere saber cuántas las cometen policías. Pero vosotros, ¿defendéis a las mujeres, todas… o estáis dispuestos a sacrificar a algunas: a las de entorno musulmán, a las prostituidas… para no enemistaros con los imanes –enemistad peligrosa– ni con los puteros, que son muchos y votan? Esa noble tolerancia de la que presumís, ¿no es más bien cómoda indiferencia a los derechos humanos de mujeres de segunda?
Ha dicho una de las vuestras que “la ultraderecha usa el feminismo como coartada del racismo”. Es cierto. Pero vosotros, con tal de fastidiar a la ultraderecha de los nuestros, ponéis alfombra roja a la ultraderecha de los otros, y usáis el antirracismo como coartada para no mover un dedo en favor de las mujeres.
