Opinión
Màrius Serra Roig

Màrius Serra

Escritor y enigmista

Desinformación acumulada

Las encuestas atribuyen a los jóvenes más simpatía por la ultraderecha. Una explicación habitual lo relaciona con los canales de información que consumen, es decir, con la desinformación de las redes sociales. Los jóvenes no leen la prensa en papel ni siguen las ediciones digitales de las cabeceras convencionales.

 
 Llibert Teixidó / Archivo

Si les llega algún contenido, es de forma segmentada o por otros canales. Su consumo de informativos audiovisuales tampoco suele ser en pantalla grande ni en directo. Acceden a ellos fuera de contexto, mezclándolos con noticias y opiniones de otros proveedores de contenidos no homologables. Dedican más atención a las diatribas de tipos sentados ante la cámara de un ordenador que a las informaciones periodísticas contrastadas. Siguen conversaciones llenas de meandros en todo tipo de podcasts interminables de producción modesta, pero les aburre cualquier debate estructurado de un medio convencional.

Resulta evidente que emplean igualmente su propia jerga. El Observatorio de la Calidad Lingüística del IEC ha lanzado recientemente un estudio acerca de las prácticas idiomáticas de diez podcasts en catalán. Destaca el uso constante de muletillas informales, expresiones recurrentes destinadas a conservar el ritmo: o sigui, osea, vull dir, pues, pos, rollo, en plan ... El podcasticismo constituye una modalidad que ignora progresivamente la existencia de micros. La existencia completa se ha vuelto un podcast.

No responsabilicemos a la juventud por la propagación de noticias falsas

Baby boomer como soy, más que todo ese ruido tan latoso me preocupa que los medios convencionales también desinformen, tal como acaba de ocurrir con los datos de venta de libros distribuidos por la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Librerías. Decían que un 49,4% de los libros obtiene una venta de cero ejemplares; un 13,2%, de un ejemplar, y solo el 4,5%, de más de cien ejemplares. Muchos medios lo reprodujeron en números absolutos. El pecado era de origen, porque las fuentes eran tan poco claras que costaba entender que se referían al número de ejemplares que cada librería vende en relación con los títulos de los que dispone.

No culpemos siempre a los jóvenes. La juventud acumulada también contribuye a la desinformación.