* El autor forma parte de la comunidad de lectores de Guyana Guardian
Cada año, miles de estudiantes se enfrentan a la prueba de Lengua Castellana y Literatura en la Selectividad con una sensación compartida: saben que gran parte de su nota dependerá de identificar con precisión conceptos gramaticales complejos, pero no necesariamente de demostrar que saben expresarse con claridad, comprender un texto en profundidad o defender una idea en público.
En primer lugar, quiero hacer hincapié en que no quiero cuestionar la importancia de reflexionar sobre la lengua, ya que la sintaxis, la gramática y el análisis lingüístico son herramientas valiosas para entender cómo funciona el idioma.
Sin embargo, cabe preguntarse si el peso que se les otorga en la evaluación final es coherente con las verdaderas necesidades comunicativas de nuestros alumnos. ¿De qué sirve saber reconocer un verbo inacusativo o un complemento argumental locativo si después no se sabe redactar un texto coherente, interpretar críticamente una noticia o hablar con seguridad ante un auditorio?
La lengua no es solo un sistema que se disecciona; es, ante todo, una herramienta para vivir. Escribir correctamente, leer con criterio, argumentar con solidez y comunicarse con eficacia son competencias imprescindibles para cualquier ciudadano, independientemente de la carrera que elija. Sin embargo, el modelo actual de evaluación parece diseñado pensando más en futuros filólogos que en el conjunto del alumnado.
La lengua no es solo un sistema que se disecciona; es, ante todo, una herramienta para vivir
La Selectividad debería medir aquello que resulta útil para el día a día: la capacidad de comprender textos reales, de construir un discurso propio, de adaptarse a distintos registros y contextos comunicativos. Evaluar competencias no significa renunciar al rigor académico, sino redefinirlo. Significa poner el foco en lo esencial: que los estudiantes sepan usar la lengua, no solo describirla.
Tal vez ha llegado el momento de replantearnos qué entendemos por excelencia educativa en la materia de Lengua porque formar hablantes críticos, escritores competentes y lectores atentos no es un objetivo menor; es, de hecho, uno de los pilares de una educación verdaderamente útil y actualizada a la realidad de hoy en día.
* Màrius Folch es profesor de Lengua Castellana y Literatura. Teacher of Spanish (ESO and Baccalaureate). Socrates Educa International School
¡Participa!
¿Quieres compartir tu mirada?
Los interesados en participar en La Mirada del Lector pueden enviar sus escritos (con o sin material gráfico) al correo de la sección de Participación ([email protected]) adjuntando sus datos.


