ERC frena los presupuestos de Illa porque el Gobierno no garantiza el IRPF
La legislatura catalana
El compromiso del president no le basta a Junqueras, que se reunió ayer con Sánchez

El presidente Illa, ayer, en la reunión del Consell Tècnic del Govern
Cuando parecía que el camino se allanaba para que el Govern pudiera atar sus primeros presupuestos, Esquerra Republicana ha decidido frenar en seco como consecuencia del desencuentro entre su líder, Oriol Junqueras, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El compromiso público que verbalizó ayer el president de la Generalitat, Salvador Illa, con las condiciones impuestas por ERC no es suficiente para los republicanos, que consideran que siguen sin darse las circunstancias idóneas para discutir y pactar las cuentas catalanas.
Hasta primera hora del viernes casi todas las piezas encajaban, pero una reunión en la Moncloa ayer por la mañana entre el jefe del Ejecutivo central –horas después de su regreso del viaje oficial a India– y el mandatario de ERC desbarató la posibilidad de reclamar a las bases de su partido, en el consejo nacional de hoy, el aval para empezar a negociar los presupuestos del Govern. La cuestión que impide el desbloqueo sigue siendo el mismo: el Gobierno mantiene su rechazo a ceder la recaudación del IRPF a Catalunya.
Illa trató de allanar el camino durante la reunión del Consell Tècnic del Govern, donde manifestó su “compromiso total” con los acuerdos de investidura firmados con los republicanos, con la amnistía “y muy especialmente con avanzar hacia la gestión del IRPF y la hacienda catalana”, con las “reformas legislativas” pertinentes. “Sé lo que hay que hacer, cómo hacerlo, y lo haremos”, reafirmó el mandatario socialista durante una reunión del Consell Tècnic de la Generalitat.
Pero la formación republicana pretendía que el Gobierno central hiciera algo parecido y arrancar así otro compromiso explícito sobre la recaudación del IRPF, esta vez del Ejecutivo de Sánchez. Pero Junqueras se llevó de Madrid un no, por ahora, por respuesta, tanto del presidente del Gobierno como de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
Los republicanos mostrarán hoy en un cónclave su enojo por el rechazo a desbloquear la recaudación
Sin haberse aprobado aún el modelo de financiación en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, ERC presentó una proposición de ley con las reformas legislativas en la que incluía la cesión completa del IRPF, que retiró a principios de esta semana con el objetivo de ofrecer una oportunidad al diálogo. Con esta decisión se abría una alternativa, la de introducir enmiendas pactadas en la ley de cesión de tributos a las comunidades autónomas, una vez aprobado el modelo de financiación en el cónclave que está por celebrarse. Pero este escenario no se vislumbra hasta llegado el verano en el mejor de los casos. Para entonces, la ministra Montero estará enfrascada en su contienda electoral en Andalucía y los presupuestos catalanes requieren de mayor urgencia.
Durante su encuentro de ayer en la Moncloa, Sánchez y Junqueras constataron sus diferencias. En el Ejecutivo consideran que han hecho suficientes cesiones ERC a través de acuerdos muy relevantes. Además, los últimos resultados electorales, donde el sistema de financiación presentado por Hacienda ha estado muy presente, han hecho mella en el PSOE y aún quedan por delante, en los próximos meses, los comicios de Castilla y León y de Andalucía.
Como candidata a las urnas, Montero no quiere exponerse a más riesgos asumiendo un compromiso con ERC que podría alimentar las críticas de sus rivales y reflejarse en las urnas. La misión de convalidar en el Congreso las reformas legislativas del sistema de financiación, entre ellas la de la ley orgánica, la Lofca, recaería en quien le reemplace al frente del ministerio.
Sin el compromiso que perseguía, Junqueras comunicará hoy que sigue sin haber garantías de que Catalunya recaudará algún día el 100% del IRPF, aunque por el camino sí ha logrado arrancar un compromiso público de Illa y el cumplimiento de otro de los acuerdos que rezan tanto en su pacto con el PSC, para investir al president, como en el hizo posible la reelección de Sánchez, un consorcio de inversiones con el que tomar el control de las ejecuciones presupuestarias del Estado en Catalunya.
Esta carpeta se encuentra en su fase final y podría anunciarse en breve, pero requerirá de un amparo regulatorio propio y de su aprobación en el Consejo de Ministros.
El Gobierno central, el catalán y ERC ultiman estos días la “letra pequeña” del pacto para crear este consorcio de inversiones. Además de Hacienda, el otro ministerio que tiene mucho que decir en este organismo es el de Transportes. La presencia permanente en la capital catalana de su secretario de Estado, José Antonio Santano, para resolver las obras de emergencia que requiere Rodalies, ha servido para acelerar la creación de este mecanismo, habida cuenta de que la crisis del servicio ferroviario ha evidenciado los déficits de inversión que padecen las infraestructuras catalanas.
El pacto sobre el consorcio de inversiones del Estado en Catalunya está prácticamente cerrado
El instrumento se encargaría de gestionar la ejecución de las inversiones pendientes del Estado en Catalunya, y para ello deberá incluirse un marco plurianual de financiación en el convenio de creación del consorcio. Esta financiación deberá ser “equivalente” a la media de la inversión pública sobre el PIB en el conjunto del Estado, según reza en el acuerdo para investir a Illa, que en el 2024 fue del 2,7%.
Pese a permanecer el bloqueo entre el Govern y ERC para negociar los presupuestos de este año, no todo está perdido. Hasta última hora de ayer se mantenían los contactos para tratar de encauzar la situación, pero el clima de optimismo parece haberse esfumado.
El Govern se aferra a su previsión de aprobar los presupuestos en el primer trimestre o a más tardar después de Semana Santa, por eso no es descabellado pensar que Illa decida aprobar las cuentas en breve en el Consell Executiu, y acelerar así la tramitación parlamentaria, a la vez que mantiene las negociaciones con ERC.


